Cuidar mejor de una mascota no siempre significa añadir más cosas a su dieta. A veces, un suplemento dado sin necesidad puede provocar justo el efecto contrario al que se busca. La veterinaria María Sanz ha lanzado una advertencia sobre dos suplementos muy habituales que muchos tutores ofrecen a sus perros o gatos con buena intención, pero sin saber si realmente los necesitan. "Todo en exceso es malo", recuerda la experta, antes de insistir en que suplementar sin criterio puede llegar a ser contraproducente.
El primer caso son los multivitamínicos. Según explica Sanz, no deberían darse "así porque sí" a una mascota sana, sin deficiencias diagnosticadas y con una alimentación completa. Aunque puedan parecer una ayuda extra para aportar energía o vitalidad, un exceso de ciertas vitaminas y minerales puede resultar perjudicial para la salud.
El segundo suplemento sobre el que alerta es el calcio, especialmente cuando se administra en forma de cáscara de huevo. La veterinaria aclara que, si el animal toma pienso o una dieta natural comercial bien formulada, normalmente ya recibe el calcio que necesita. Añadir más puede generar un exceso y derivar en problemas importantes.
Sanz también matiza la moda de la cáscara de huevo. Lo interesante, señala, no sería tanto la cáscara en sí, sino la membrana interna, a la que atribuye propiedades condroprotectoras para las articulaciones. Por eso diferencia entre usar la membrana y añadir calcio sin control.
La experta recuerda que existen excepciones: animales con problemas de salud a los que el veterinario haya pautado calcio, o mascotas alimentadas con dietas caseras que necesitan una formulación concreta. En esos casos, la supervisión profesional es imprescindible.
La advertencia se extiende a otros suplementos populares, como el alga kelp, usada para el cuidado dental, el sarro o el mal aliento. Aunque puede ser útil en algunos casos, Sanz recuerda que aporta yodo y que un exceso puede no ser adecuado para ciertas enfermedades o incluso generar problemas si se usa mal.
La advertencia se extiende a otros suplementos populares, como el alga kelp, usada para el cuidado dental, el sarro o el mal aliento. (Pexels / Bethany Ferr)
La clave, insiste, está en no suplementar por intuición. Antes de añadir vitaminas, calcio o cualquier producto a la dieta de una mascota, conviene consultar con un veterinario o nutricionista animal para saber si realmente lo necesita y en qué cantidad.
Cuidar mejor de una mascota no siempre significa añadir más cosas a su dieta. A veces, un suplemento dado sin necesidad puede provocar justo el efecto contrario al que se busca. La veterinaria María Sanz ha lanzado una advertencia sobre dos suplementos muy habituales que muchos tutores ofrecen a sus perros o gatos con buena intención, pero sin saber si realmente los necesitan. "Todo en exceso es malo", recuerda la experta, antes de insistir en que suplementar sin criterio puede llegar a ser contraproducente.