Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana: cronología de una ruptura con daños colaterales
El divorcio entre Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana se ha cerrado tras años de conflicto judicial y económico ligado al caso del Banco de Luxemburgo, marcando el final de una larga batalla legal
Josep Santacana y Arantxa Sánchez Vicario en el entierro de Emilio Sánchez. (Gtres)
El divorcio de Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana por fin se ha resuelto. Un contencioso personal y económico que comenzó legalmente en 2018, cuando el marido presentó la demanda de separación en los juzgados de Miami.
Se habían casado en el castillo de Perelada el 12 de septiembre de 2008. El marido firmó dos capitulaciones de separación de bienes: una antes del casamiento y otra más tarde. Nueve años después el matrimonio rompió la convivencia. No hubo discusión con respecto a los dos hijos, aunque en los primeros meses la deportista solicitó la custodia exclusiva para ella. Finalmente se llegó a un acuerdo legal y quedó establecida una compartida para los dos cónyuges.
Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana en una foto de archivo. (Gtres)
En este sentido hay que destacar que legalmente la madre tuvo que pagar al padre una cantidad marcada por la jueza del tribunal del condado de Miami. Durante quince meses esa deuda no se hizo efectiva, como aparecía en la documentación a la que tuvo acceso Vanitatis. En el escrito, la magistrada General Yadira Pedraza dejaba clara la sentencia: “Obligar al cumplimiento de la orden de manutención infantil temporal por parte de la exesposa”. Además, el tribunal impuso las costas por esos impagos en 2024. En aquel momento Santacana y Arancha seguían casados legalmente.
En Estados Unidos se establece que en las separaciones el cónyuge con un poder adquisitivo mayor debe equilibrar la economía de los hijos aunque se establezca la custodia compartida. Esta situación fue la que tuvo que acatar la tenista por mandato judicial.
A pesar de las diferencias afectivas y económicas entre ellos, nunca existieron problemas con respecto a la educación de los menores. En septiembre de 2023, cuando ambos comparecían en sede judicial en el juzgado número 29 de Barcelona en pleno juicio por la querella presentada por el banco de Luxemburgo, el empresario concedió una entrevista a Vanitatis.
Josep Santacana, llegando a los juzgados. (Gtres)
En aquella fecha, además de asegurar que no iba a pactar con la fiscalía, lo que sí hizo Sánchez Vicario y de ahí que se redujera su pena a dos años, Santacana explicaba la situación emocional de sus hijos: “Es una pena llegar donde hemos llegado. Menos mal que nuestros hijos tienen una vida emocionalmente tranquila. Ahora tengo un gran apoyo en mi pareja, gracias a Dios. En lo que sí estamos totalmente de acuerdo es que las decisiones que afectan a nuestros hijos las tomamos conjuntamente”.
Precisamente el hecho de que el empresario tuviera una vida emocional resuelta y que se ratificaría tiempo después con el nacimiento de un hijo hacía importante cerrar ese capítulo con el divorcio. Pero esto no ha sucedido hasta este mes de febrero, como publicó Vanitatis. Por fin se resolvía una historia que, como hemos visto, tiene su cronología.
Y lo llamativo de este punto final del matrimonio que duró nueve años ha sido que ambos llegaron a un acuerdo extrajudicial. No han necesitado una resolución de un divorcio contencioso, como se preveía, y que no hubiera resultado positivo para Sánchez Vicario.
Arantxa Sánchez Vicario y con Josep Santacana en una foto de archivo. (Gtres)
Si hubieran optado por ese camino judicial habría sido necesario que ambos cónyuges presentaran toda la información de sus bienes y su situación económica. Santacana lo hizo. Según Informalia, el tribunal de Miami determinó que la situación financiera del empresario estaba en orden y el origen de su patrimonio en Florida acreditado.
En el caso de Arantxa Sánchez Vicario, y a pesar de haber solicitado reiteradamente a su exmarido que presentara documentación como sí hizo, ella retrasó esos datos. Según confirman a Vanitatis, el hecho de que la tenista diera largas tenía que ver con un asunto que podría complicarse en el futuro. Hay que recordar que la querella del Banco de Luxemburgo obligaba a ambos a pagar la deuda que contrajeron. En el caso de Arancha Sánchez Vicario, 5,2 millones de euros.
Puntos clave del conflicto familiar y judicial
La Demanda: Acusó a su padre y a su abogado de apropiarse de su fortuna.
Ruina alegada: Arantxa afirmó en su libro que sus padres dilapidaron 45 millones de euros, dejándola sin sus ahorros.
Acuerdo judicial: Tras años de litigios, en 2015/2016 la extenista llegó a un acuerdo con sus padres, desactivando las acciones judiciales contra ellos.
Caso posterior (2024): Sánchez Vicario fue condenada por un delito de alzamiento de bienes al intentar eludir una deuda con el Banco de Luxemburgo, culpando entonces a su exmarido, Josep Santacana, de la gestión de su patrimonio, no a su padre.
El divorcio de Arantxa Sánchez Vicario y Josep Santacana por fin se ha resuelto. Un contencioso personal y económico que comenzó legalmente en 2018, cuando el marido presentó la demanda de separación en los juzgados de Miami.