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CASA real de holanda

El mes 'horribilis' de Máxima: de la evasión de impuestos al precio de su sonrisa

Según la revista holandesa 'Story', la familia real holandesa no hace frente a los gastos de sus tratamientos médicos y dentales

Foto: La reina Máxima. (Getty)
La reina Máxima. (Getty)

Parece que a Máxima de Holanda se le acumulan los problemas. Acostumbrada a ser una de las reinas europeas más queridas y admiradas, los dardos que le han llegado recientemente han roto completamente sus esquemas, que normalmente se ciñen a su vida familiar y laboral. La reina se veía hace unos días envuelta en una fuerte tormenta mediática, después de que se la acusara de evadir impuestos en su país natal, donde no ha habido un solo medio de comunicación que no se haya hecho eco de la noticia. Y aunque la Casa Real holandesa emitió un comunicado afirmando que Máxima respetaba las leyes fiscales vigentes en Argentina, no ha convencido a todo el mundo.

Y si acababa el mes de enero con polémica, el de febrero no ha empezado mucho mejor. Casi a la par que celebraba su decimoséptimo aniversario de boda con el rey Guillermo Alejandro, la revista holandesa 'Story' salía en portada con una nueva noticia que está dando mucho que hablar. Y es que, al parecer, los reyes no abonan ni sus gastos médicos, ni los de sus hijas, Amalia, Ariane y Alexia. Se ha hecho especial hincapié en los gastos dentales, generándose todo un debate en el país, llegándose a conocer incluso el nombre de su dentista y la clínica donde Máxima cuida su siempre perfecta sonrisa. Precisamente, Vanitatis descubrió uno de los secretos mejor guardados de Máxima para mantener su envidiable dentadura. Se trata del Invisalign, una ortodoncia invisible que estrenaba en el verano de 2017 y que lució con mucha discreción en cada uno de sus actos hasta terminar el tratamiento.

Última portada de la revista holandesa 'Story'.
Última portada de la revista holandesa 'Story'.

Aunque la clínica en cuestión no ha querido dar ningún tipo de información amparándose en la ley de protección de datos, algunas personas implicadas en el historial médico de la familia han hablado, defendiendo a los reyes. Según afirman, Guillermo y Máxima no hacen frente a sus gastos médicos, pero no por voluntad propia, sino porque ninguno de los profesionales que tratan su salud les envían la factura, como cortesía hacia la Casa Real. Y el debate no ha tardado en surgir, dividiendo a los holandeses. Su espíritu comercial hace que muchos no entiendan que un profesional no cobre por su trabajo, por mucho que se trate de la familia real. Pero otros sienten que ya es un privilegio servir a los reyes y que vale más el prestigio de trabajar para ellos que cualquier dinero.

Sea como fuere, Máxima sigue con su agenda, luciendo su sonrisa -sea gratis o no- y afrontando sus compromisos. El último de ellos la ha llevado hasta Jordania, en calidad de asesora especial del secretario general de la ONU, trabajando por la financiación inclusiva y el desarrollo.

La reina Máxima, durante su último viaje a Jordania con la ONU. (Cordon Press)
La reina Máxima, durante su último viaje a Jordania con la ONU. (Cordon Press)

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