Logo El Confidencial
'THE CROWN'

Guillermo y Harry, George y Charlotte: la teoría del duque de Edimburgo se cumple

En la tercera temporada de 'The Crown', el actor que interpreta al duque de Edimburgo lanza una teoría muy interesante sobre los Windsor, más que vigente en nuestros días

Foto: George y Charlotte de Cambridge, en su primer día de escuela. (Reuters)
George y Charlotte de Cambridge, en su primer día de escuela. (Reuters)

"Siempre ha habido los Windsor deslumbrantes y los Windsor aburridos. Tu padre era muy aburrido, al igual que tu abuelo. Y así hasta la reina Victoria: una línea ininterrumpida de flemática y pomposa monotonía. Pero junto a esa vena aburrida, diligente, fiable y heroica, discurre otra. La brillante, la deslumbrante, la individualista y temeraria. Por cada Jorge VI hay un Eduardo VIII. Por cada Isabel, hay una Margarita". Son palabras que 'The Crown' refleja en un capítulo de su tercera temporada, una teoría de Tommy Lascelles -mano derecha del rey Jorge e Isabel II- que el duque de Edimburgo utiliza para convencer a su esposa de que no debe darle más funciones reales a su hermana, a pesar del éxito que Margarita tuvo tras su viaje a Estados Unidos y su encuentro con el presidente Johnson, consiguiendo un rescate millonario para Reino Unido.

Esta dicotomía que el príncipe Felipe hace de su mujer y su cuñada se contextualiza en el año 1965, pero está muy vigente a día de hoy, ya que no solo es aplicable a Isabel y Margarita, cuyas personalidades no podían ser más distintas. Sin ir muy lejos de la línea de sucesión, otro ejemplo serían el príncipe Carlos y su hermana, la princesa Ana. Carlos es conocido por su carácter más tranquilo y tímido. De hecho, la biografía autorizada escrita por Jonathan Dimbley en 1992 lo describe como un niño “marchito y solitario", intimidado por la contundente personalidad de su padre. Mientras, Ana ha sido más conocida por su carácter extrovertido. De hecho, en ‘The Crown’ es retratada como una adolescente rebelde que fumaba y que llevaba faldas mucho más cortas de lo recomendado para su época y rango.

El príncipe Carlos y la princesa Ana, junto a Camilla y Kate Middleton, en una imagen de archivo. (Getty)
El príncipe Carlos y la princesa Ana, junto a Camilla y Kate Middleton, en una imagen de archivo. (Getty)


La misma regla -un Widsor aburrido por otro deslumbrante y temerario- se puede aplicar perfectamente a los príncipes Guillermo y Harry, y no solo en la peor época del duque de Sussex, en la que protagonizaba escándalos muy a menudo, llegando a ser de dominio público sus coqueteos con ciertas drogas, cuestionables fiestas en Las Vegas o peleas con paparazzi. Guillermo siempre ha sido como el más formal y sensato, mientras su hermano es descrito como más carismático, emocional y descarado. Aunque ahora es un responsable padre de familia y se ha olvidado su época más alocada, las decisiones que ha tomado en los últimos tiempos el duque de Sussex siguen dando muestra de estas características.

Y lo mismo ocurre con el siguiente en la línea de sucesión al trono. A pesar de su corta edad, el príncipe George y su hermana, la princesa Charlotte, tienen dos personalidades muy definidas y distintas. El primognénito de los duques de Cambridge, llamado a ser rey dentro de varias décadas, siempre se ha mostrado como un niño tranquilo, más reservado y con signos, según los expertos reales, de convertirse en un excelente líder. Mientras, Charlotte es mucho más inquieta y le gusta ser el centro de atención, además de que sacar a menudo su carácter con los periodistas. Un carácter que le ha valido el sobrenombre de The Boss -la Jefa- entre la prensa británica.

La princesa Charlotte, sacando la lengua a los fotógrafos. (EFE)
La princesa Charlotte, sacando la lengua a los fotógrafos. (EFE)

Y nos vamos un poco más lejos de la línea de sucesión, pero siempre dentro de los muros de Buckingham. Otro ejemplo claro de la teoría que el duque de Edimburgo comparte con su mujer en 1965 son sus dos hijos pequeños, el príncipe Andrés y el príncipe Eduardo. Y tampoco hay que bucear mucho en su pasado para saber cómo era su carácter cuando eran más pequeños. Los acontecimientos recientes protagonizados por el duque de York han supuesto un auténtico escándalo en el Reino Unido y pocos se esperarían algo así de parte del hijo pequeño de Isabel II, quien apenas ha dado que hablar en estos años, convirtiéndose en un gran apoyo para la monarca y siendo parte de un matrimonio estable y muy respetado.

El príncipe Andrés y el príncipe Eduardo junto a Sophie de Wessex y los duques de Cambridge. (Reuters)
El príncipe Andrés y el príncipe Eduardo junto a Sophie de Wessex y los duques de Cambridge. (Reuters)

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios