El álbum de la gran boda estival de la aristocracia británica: en un castillo escocés y una tiara expuesta en el Palacio de Kensington
Este pasado 30 de agosto, Lord Hugh Carnegie, tercer hijo del duque de Fife, daba el ‘sí quiero’ a Catherine Morgan en un discreto enlace celebrado en el histórico castillo de Kinnaird
Imagen de la boda del tercer hijo del duque de Fife y Catherine Morgan. (Instagram @paullyonmaries))
¡Sorpresa! El último fin de semana de agosto no solo contó con una boda vinculada a la realeza europea. Sí, tal y como leen. La princesa Marie-Caroline de Liechtenstein no fue la única persona con sangre azul en dar el ‘sí, quiero’ en pleno ocaso de la temporada estival y ante un granado elenco de rostros de la aristocracia. Ella hizo lo propio con Leopoldo Maduro Vollmer, su prometido desde hace más de un año, pero Lord Hugh Carnegie, tercer hijo del duque de Fife, también quiso dar un nuevo paso en su historia de amor.
Por ello, de manera absolutamente discreta, organizó su enlace con Catherine Morgan, heredera del imperio de coches Morgan Motor Company, este pasado 30 de agosto en el histórico castillo escocés de Kinnaird y tan solo dos meses después de la boda de su hermano mayor, Lord George Carnegie; según informan desde el portal especializado ‘The Royal Watcher’.
Imagen de la boda del tercer hijo del duque de Fife y Catherine Morgan. (Instagram @phoebehall)
No obstante, ni el mágico enclave ni la conocida lista de invitados consiguió opacar al verdadero protagonista de la jornada: el vestido de novia. Para la ocasión, Morgan se decantó por un diseño romántico de aires ‘boho-chic’, conformado por una falda de volumen, confeccionada en decenas de capas de tul, y un corpiño de encaje de estampación étnica con manga francesa y cuello alto.
Por supuesto, cumpliendo con la tradición familiar y el protocolo de los señalados por la monarquía, este se encontró rematado por una exclusiva tiara. Hablamos de la tiara Fife Fringe, la cual se encuentra actualmente expuesta al público de forma permanente en el Palacio de Kensington y tuvo que ser rescatada exclusivamente para el enlace.
Dicha joya, elaborada a base de flecos de diamantes que varían desde casi dos pulgadas de largo en el centro a media pulgada en los extremos, fue un regalo de bodas del rey Eduardo VII y la reina Alejandra a la princesa Luisa en 1889. Cabe destacar que Lord Hugh Carnegie es tataranieto del rey Eduardo VII.
Este en herencia también dejó el castillo de Kinnaird en Brechin, testigo mudo de la celebración acontecida tras el ‘sí, quiero’ en la iglesia parroquial de Farnell. Allí pudimos ver a figuras como Lady Marina Windsor, nieta del duque y la duquesa de Kent, prima lejana del novio.
La novia Catherine Morgan, con una invitada. (Instagram @phoebehall)
A lo largo de las décadas, el castillo de Kinnaird, ubicado en Angus, Escocia, se ha convertido en la imponente residencia aristocrática de los duques de Fife. Su origen se remonta al siglo XV, combinando torres victorianas con decoración heráldica única. Rodeado por un extenso parque con jardines, templos y fauna autóctona, Kinnaird también alberga una valiosa colección de arte que incluye obras de Van Dyck, Holbein y Dürer.
¡Sorpresa! El último fin de semana de agosto no solo contó con una boda vinculada a la realeza europea. Sí, tal y como leen. La princesa Marie-Caroline de Liechtenstein no fue la única persona con sangre azul en dar el ‘sí, quiero’ en pleno ocaso de la temporada estival y ante un granado elenco de rostros de la aristocracia. Ella hizo lo propio con Leopoldo Maduro Vollmer, su prometido desde hace más de un año, pero Lord Hugh Carnegie, tercer hijo del duque de Fife, también quiso dar un nuevo paso en su historia de amor.