El look otoñal de Máxima de Holanda: fiel a su color fetiche y dándole su toque personal con un complemento
De vuelta en los Países Bajos tras unos días en Nueva York con motivo de la Asamblea de la ONU, Máxima recupera ya su armario de otoño con prendas para el frío
Tras unos días de intenso trabajo en la ciudad de Nueva York con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Máxima de Holanda está de vuelta en su hogar. La agenda no da tregua y, tras una primera aparición junto al rey Guillemor Alejandro, este mismo martes 30 de septiembre la veíamos de nuevo en un acto oficial. La reina viajó hasta la ciudad de Hengelo, la provincia de Overijssel, al este de los Países Bajos.
Máxima visitó el centro de prácticas de Restauración e Innovación (RIBO), en el que decenas de jóvenes se forman en oficios tradicionales como la carpintería o la talla de piedra. Allí, la reina ha podido ver en primera persona cómo se realizan algunas de las técnicas como la restauración textil, la vidriería o incluso la albañilería tradicional.
Máxima de Holanda con un look monocromático. (Cordon Press)
Metidos ya en la temporada otoño/invierno, Máxima lució un look monocromático en verde pino, compuesto por una blusa de raso con cuello alto y mangas algo abullonadas con puño ancho y una falda efecto piel de largo midi con algo de vuelo.
El toque ‘Máxima’ se lo dio con los complementos. Como bolso, una cartera de mano con estampado de piel de serpiente en tonos marrones, siguiendo así en la línea de los tonos tierra del look.
Máxima de Holanda durante su visita. (EFE)
A los pies, unas botas altas que parecían dos modelos diferentes a la vez según desde dónde las vieses. Por la parte de delante, eran unas sencillas botas de antelina en color verde, como el resto del look. En cambio, por la parte de atrás, las botas estaban cubiertas de arriba abajo de un estampado de piel de serpiente casi igual al del bolso, consiguiendo así la reina ese efecto sorpresa en cada una de sus elecciones estilísticas.
Como decíamos, Máxima ha podido conocer y ver en primera persona cómo se realizan diferentes actividades tradicionales en el RIBO, una forma de mezclar formación con tradición y preservación de la cultura. En el centro, no solo se forman jóvenes en estos nobles oficios, sino que también se imparten cursos para que más personas puedan acercarse a ellas de una forma menos profesional.
Tras unos días de intenso trabajo en la ciudad de Nueva York con motivo de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Máxima de Holanda está de vuelta en su hogar. La agenda no da tregua y, tras una primera aparición junto al rey Guillemor Alejandro, este mismo martes 30 de septiembre la veíamos de nuevo en un acto oficial. La reina viajó hasta la ciudad de Hengelo, la provincia de Overijssel, al este de los Países Bajos.