Este 3 de octubre, Luxemburgo se ha despedido del que hasta ahora era su jefe de Estado. 25 años después, el Gran Duque Enrique ha presentado formalmente su abdicación, tal y como anuncio durante su discurso navideño. El Palacio Gran Ducal ha sido el gran escenario del solemne acto que cierra oficialmente su legado. Su hijo, Guillermo, es su sucesor, quien junto a su mujer Stéphanie, se han convertido en los nuevos Grandes Duques del país.
El gran duque Enrique y los nuevos Grandes Duques. (EFE)
A continuación, los nuevos Grandes Duques recorrieron las calles de la ciudad saludando a los ciudadanos. Durante este paseo, sorprendieron con un cambio de look, optando por un atuendo más cómodo sin perder la elegancia. Stéphanie eligió un vestido blanco con escote barco y corte asimétrico, de manga tres cuartos. El detalle más llamativo de este segundo conjunto fue su larga capa, que caía sobre los hombros, aportando dinamismo y sofisticación a su estilo.
En materia de joyería, Stephanie apostó por una de sus piezas más emblemáticas: los pendientes de araña de diamantes, que comparte con su hermana mayor, Isabelle de le Court, quien los lució en su boda con el Gran Duque en 2012. Completó el conjunto con una pulsera a juego y un bolso clutch en tono plateado, logrando un look sofisticado y armonioso.
Los Grandes Duques en el Ayuntamiento. (Reuters)
Por su parte, el Gran Duque Guillermo optó por cambiar el uniforme militar por un elegante chaqué. La pareja ducal llegó a la plaza del Ayuntamiento, donde les esperaban diversas autoridades, entre ellas Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, y Roberta Metsola, presidenta del Parlamento Europeo. También asistieron los reyes belgas, Felipe y Matilde, junto a la princesa Elisabeth, así como los monarcas holandeses, Guillermo Alejandro y Máxima, acompañados de la princesa Amalia.
Los Grandes Duques saludando a los ciudadanos. (Reuters)
La jornada histórica estuvo marcada por la cercanía y el afecto entre las tres casas reales. Los vínculos entre Luxemburgo y los Países Bajos son profundos, llegando a compartir la corona hasta el siglo XIX. Además, los lazos del Gran Duque Enrique con Bélgica son familiares: es primo hermano del rey Felipe, ya que Josefina de Luxemburgo era hermana de los reyes Balduino y Alberto, este último padre del actual monarca belga.
Este 3 de octubre, Luxemburgo se ha despedido del que hasta ahora era su jefe de Estado. 25 años después, el Gran Duque Enrique ha presentado formalmente su abdicación, tal y como anuncio durante su discurso navideño. El Palacio Gran Ducal ha sido el gran escenario del solemne acto que cierra oficialmente su legado. Su hijo, Guillermo, es su sucesor, quien junto a su mujer Stéphanie, se han convertido en los nuevos Grandes Duques del país.