Así es el Palacio de Tatoi, en Atenas: el hogar de la princesa Irene de Grecia, donde descansará para siempre
La hermana de la reina Sofía regresa a su hogar helénico. Así, su último adiós tendrá lugar en el cementerio de este enclave tan especial para la Casa Real griega
La Reina Sofía y su hermana, Irene de Grecia (Gtres)
Así, la hermana de la reina ha elegido volver a su país natal, donde será enterrada en el cementerio del palacio helénico. El mismo camposanto donde descansan sus padres, Federica de Hannover Pablo I de Grecia, y su hermano, Constantino. Respecto al Palacio Real de Tatoi, donde la princesa Irene pasó parte de su infancia, es una vasta finca forestal al norte de Atenas, a los pies del Monte Parnitha, en la región de Ática.
Ilustración del Palacio Real de Tatoi, en 1875. ('El viaje del príncipe de Gales', de William Howard Russell)
La extensión original de la propiedad supera las 4.200 hectáreas e incluye bosques, jardines, instalaciones agrícolas, edificios auxiliares y el cementerio real donde se celebrará el entierro de la tía del rey Felipe VI. Originalmente concebida como una residencia de verano, fue adquirida en 1872 por el rey Jorge I de Grecia (de la dinastía de Schleswig-Holstein-Sonderburg-Glücksburg), con la idea de desarrollar una finca agrícola.
Tras la compra, se erigieron las primeras construcciones y entre 1884 y 1886 se construyó la residencia principal basándose en el estilo neoclásico de la época. Con claras influencias centroeuropeas y escandinavas, acordes con el origen danés del rey Jorge I. Mientras que entre 1886 y 1890 se diseñaron también los jardines que rodean el palacio, bajo la dirección del ingeniero y forestal danés Ludovico Münter.
El hogar de Irene de Grecia, Tatoi
Años después, en 1948 se convirtió en residencia permanente de la familia real tras el regreso del exilio después de la Segunda Guerra Mundial, hasta abril de 1967, con el final de la monarquía. Entonces, comenzó un periodo de abandono hasta el siglo XXI, cuando se decidió que el Ministerio de Cultura griego emprendió un inventario y conservación de miles de objetos, se estima según su web oficial que más de 100.000.
Vista del Palacio de Tatoi en 2024, durante su reforma. (Cortesía Andreas Megos)
Desde muebles antiguos, vajillas, vestimenta real, hasta objetos personales y arte decorativo con el que descubrir el estilo de vida de la realeza en los siglos XIX y XX. Además, en 2022 el Gobierno griego dio luz verde al proyecto de reconstrucción, como ya desvelamos en Vanitatis, que incluía la creación y apertura de un museo, cuatro áreas de exposición, un hotel, tiendas y espacios de hostelería y varias zonas habilitadas para diferentes actividades agrícolas.
Una forma de rentabilizar este palacio y sus terrenos, en manos del Gobierno heleno tras su expropiación. De hecho, se espera que su apertura pública llegue este 2026. Un espacio repleto de historia, pero también de una gran carga emocional para la familia real.