Muere Irene de Grecia, la querida hermana de la reina Sofía, a los 83 años en Madrid: el adiós a una figura única del Gotha
Tras un tiempo con vaivenes de salud, la princesa Irene, nieta, hija, hermana y tía de reyes, ha fallecido en el Palacio de la Zarzuela, donde estaba instalada desde hace décadas
Han sido inseparables, amigas y confidentes desde que eran niñas, a pesar de que las vidas de una y otra han sido muy distintas. Y hoy, la reina Sofía dice adiós a su querida hermana, la princesa Irene de Grecia, que ha muerto a los 83 años en Madrid, tal y como ha informado la Casa Real. Despedimos así a una figura única en el Gotha. Tanto que incluso sus sobrinos aludían a su originalidad a través del cariñoso apodo con el que se referían a ella.
"Sus Majestades los Reyes y Su Majestad la Reina Doña Sofía lamentan comunicar el fallecimiento de Su Alteza Real la Princesa Irene de Grecia a las 11:40 de hoy en el Palacio de la Zarzuela de Madrid", eran las palabras del Palacio de la Zarzuela.
Los últimos años han estado marcados por los problemas de salud de Irene, quien fue nieta, hija, hermana y tía de reyes. Eso no le impedía acudir con su hermana, doña Sofía, a algunas de las citas culturales que tenía marcadas en su agenda o a importantes reuniones familiares. La última, la boda del príncipe Nicolás de Grecia el pasado febrero.
Eso sí, en la mayoría de ellas y, sobre todo en los últimos tiempos, se hacía imprescindible una silla de ruedas para solventar los problemas de movilidad que padecía, que le fueron limitando en cuanto a físico, pero no, desde luego, en cuanto a espíritu. La última evidencia de que su estado de salud se resentía ha sido que no ha podido viajar a Mallorca este verano, con la reina Sofía cancelando su habitual estancia en Marivent para estar junto a ella.
Aunque estuvo en el aire hasta el último momento, finalmente se decidió que la princesa griega no se trasladara a Marivent, refugio estival de Sofía y, por extensión, de Irene. Normalmente, eran varias las semanas que las dos hermanas pasaban allí cada verano para desconectar del día a día, por un lado, y reconectar con el mar y el Mediterráneo, al que ambas están tan unidas desde su infancia, por esas reminiscencias a Mon Repos a las que alguna vez la Reina emérita ha hecho referencia en sus encuentros con la prensa.
Era habitual que Irene acompañara a la familia real en algunas de las salidas de índole privada que hacían cada verano por la isla, normalmente cenas en algunos de los restaurantes favoritos de don Felipe y doña Letizia. La última fue en agosto pasado, en 2024, con la infanta Sofía manejando la silla de ruedas mientras la princesa Leonor se hacía cargo de la de Tatiana Radziwill, íntima de las hermanas de Grecia y considerada un miembro más de la familia.
Después, no faltó a la boda de su sobrina Teodora, como tampoco a la de Nicolás, meses después, además de unirse a alguna cita de la reina Sofía, siempre relacionada con el arte y la cultura. Pero sus apariciones públicas se vieron mermadas desde entonces y encontró en el Palacio de la Zarzuela, donde llevaba instalada desde hace décadas, la tranquilidad y el descanso que necesitaba, fuera de las cámaras.
Eso sí, aunque estuviera delante de ellas, nunca buscaba el protagonismo, todo lo contrario. Siempre permanecía en un segundo plano y a la sombra de su hermana Sofía, que siempre se ha encargado de su bienestar. Las dos han sido uña y carne hasta este ..., cuando el Palacio de la Zarzuela ha comunicado el fallecimiento de la tía del rey Felipe VI.
No se han comunicado aún los detalles del último adiós a la princesa Irene, pero se espera que sea enterrada en el cementerio de Tatoi, el mismo sitio donde descansan los restos de sus padres, los reyes Pablo y Federica, y donde más recientemente despidió a su hermano Constantino.
Y, como pasó con eset funeral, su despedida también contará con la presencia de la familia real española y griega al completo, incluyendo esta vez a la princesa Leonor y la infanta Sofía, grandes ausentes del último adiós al antiguo monarca griego.
Irene de Grecia, una mujer soltera, pero nunca sola
La 'tía Pecu', como la llamaba su familia por lo peculiar de su carácter, nunca quiso casarse ni estuvo tentada por esa vida palaciega y el estatus royal dentro del que nació. Así que fue la única hija de los reyes Pablo y Federica que se quedó soltera. Pero nunca estuvo sola. Además de esta compañía inalterable y leal de la reina Sofía, Irene de Grecia ha sido una mujer muy querida por todos sus sobrinos.
Ocho en total que siempre la han arropado y respetado. Especial vínculo ha tenido con los tres hijos de su hermana Sofía, el rey Felipe y las infantas Elena y Cristina, ya que, al vivir en el Palacio de la Zarzuela, el contacto con ellos era más estrecho y frecuente. Pero tampoco ha perdido ocasión de reunirse en Grecia con los hijos de Constantino y Ana María, Alexia, Pablo, Nicolás, Teodora y Philippos, tanto para citas más públicas como para eventos privados, que también han sido frecuentes.
Ahora, sus ocho sobrinos y sus 17 sobrinos nietos dicen adiós a una mujer peculiar y única, que huyo de los príncipes y la vida royal y que estuvo más cerca de los más desfavorecidos hasta que su salud se lo permitió.
Han sido inseparables, amigas y confidentes desde que eran niñas, a pesar de que las vidas de una y otra han sido muy distintas. Y hoy, la reina Sofía dice adiós a su querida hermana, la princesa Irene de Grecia, que ha muerto a los 83 años en Madrid, tal y como ha informado la Casa Real. Despedimos así a una figura única en el Gotha. Tanto que incluso sus sobrinos aludían a su originalidad a través del cariñoso apodo con el que se referían a ella.