Muere el actor Brian Dennehy: sus problemas con el alcohol y las dos mujeres de su vida
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Muere el actor Brian Dennehy: sus problemas con el alcohol y las dos mujeres de su vida

Su carácter pendenciero, confesado por él mismo, le jugó malas pasadas pero no impidió que se convirtiese en un rostro imprescindible en docenas de producciones de Hollywood

Foto: Brian Dennehy, en una imagen de archivo. (EFE)
Brian Dennehy, en una imagen de archivo. (EFE)

Brian Dennehy era uno de esos secundarios de Hollywood a los que nadie pone nombre pero todo el mundo reconoce haber visto en muchas películas. Por eso su muerte a los 81 años (y no, no por coronavirus sino por causas naturales) ha sorprendido a la comunidad del cine, que lo tenía en alta estima. Su carrera da para mucho: desde protagonizar telefilmes infectos a ser personaje de acción en mil thrillers o estar al lado de DiCaprio en 'Romeo y Julieta' o de Stallone en 'Acorralado', el germen de aquel Rambo ochentero y cuasi fascista.

La vida de Dennehy también daría para varios capítulos de una teleserie pues, como el propio actor reconoció, en sus años mozos su día a día fue un contínuo ir y venir de juergas y diversión. "Tengo una personalidad obsesiva. Con una sustancia u otra puedo pasar de la etapa A a la etapa F de adicción en aproximadamente una semana y media", dijo en una entrevista, cuando recordó que el jolgorio continuado fue, probablemente, lo que acabó con su primer matrimonio con Judith Scheff, con la que tuvo tres hijos.

Él mismo habló al 'New York Times' de sus fiestas, en las que la policía acababa llegando para echarle la bronca a él y a sus amigos. Para ese diario recordó también cómo él y sus compañeros de fiesta contrataban a un chófer para poder beber a gusto durante las fiestas de San Patricio. "Al final, era otro el que tenía que conducir" porque el propio conductor se unía a la fiesta.

Aquellos tiempos quedaron lejos cuando volvió a casarse, con Jennifer Arnott, a principios de los 90. Para entonces ya era un secundario reconocido gracias a una carrera que ha abarcado cuatro décadas. A nivel personal, Dennehy lamentaba no haber estado más cerca de sus cuatro hijos debido al poco tiempo que le dejaban los rodajes. "Pero sí tengo la oportunidad de disfrutar de mis nietos", añadía.

En la eterna dicotomía entre la labor profesional y la personal, la primera acabó venciendo pero también le dio dos premios Tony (su labor en el teatro, más desconocida, también le reportó alegrías) y un Globo de Oro por participar en una adaptación de la 'Muerte de un viajante', de Arthur Miller.

Dennehy se ha ido sin hacer ruido pero llevándose consigo el intachable prestigio de aquellos que aportan su granito de arena para que vivamos el cine como si nosotros mismos fuésemos los protagonistas.

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