Leonardo DiCaprio, una estrella con padre hippie que huyó de la fama fácil
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CUMPLE 46 AÑOS ESTE MIÉRCOLES

Leonardo DiCaprio, una estrella con padre hippie que huyó de la fama fácil

El actor de 'Titanic' se ha convertido en uno de los actores más respetados y ricos. Parte del mérito lo tiene su padre

Foto: Leonardo DiCaprio, una estrella con padre hippie que huyó de la fama fácil
Leonardo DiCaprio, una estrella con padre hippie que huyó de la fama fácil

A finales de los años 90, toda adolescente que se preciase de serlo tenía un póster de Leonardo DiCaprio en la pared de su habitación y, por raro que suene, también conocía a George, padre del actor. La culpa la tenían las innumerables biografías y libros que aparecieron del entonces jovencísimo protagonista de 'Titanic'. Cierto es que, desde entonces, hemos oído hablar mucho más de las parejas del -ya no tan- joven DiCaprio que de su padre y, sin embargo, no llegó a salir nunca de nuestras vidas, y es que en el año 2019 padre e hijo aparecían juntos en la presentación del documental 'Ice on fire', dedicado al medioambiente, que ambos produjeron.

Con el tiempo, DiCaprio se ha convertido en uno de los actores más respetados y mejor pagados de Hollywood, también gracias a una certera y buena elección de proyectos. ¿Cuánta de esa madurez laboral se ve influida por sus progenitores? Podemos vislumbrar la respuesta, pero lo que sí sabemos seguro es que muchos de los valores que no oculta el actor provienen de una madre y un padre que, como poco, podríamos decir que son diferentes a la media.

Leonardo DiCaprio posa en la 92 edición de los Oscar con un esmoquin de Armani. (EFE)
Leonardo DiCaprio posa en la 92 edición de los Oscar con un esmoquin de Armani. (EFE)


De Carroll a Bukowski

Dibujante y distribuidor de cómics 'underground', George DiCaprio fue el que instigó en su hijo un amor incondicional por la contracultura. El actor, que solía acudir con su madre y su ya fallecida abuela a muchos de los estrenos de sus películas, siempre ha dado a su padre un lugar especial. En muchas entrevistas, ha reconocido que fue su padre el que le hizo conocer a personajes como Charles Bukowski en sus últimos años de vida o lo puso en contacto con un universo alternativo. Eso le ayudaría, en años sucesivos, a interpretar a escritores como Jim Carroll o Arthur Rimbaud.

George DiCaprio, en la première de 'Ice on fire'. (Reuters)
George DiCaprio, en la première de 'Ice on fire'. (Reuters)

El matrimonio de George DiCaprio con Irmelin, madre del actor, duró poco tiempo. Desde muy pequeño, Leo se acostumbró a que sus padres fuesen cada uno por su lado. George animó a su hijo a lanzarse de lleno al mundo de la interpretación. Sus consejos fueron fundamentales, por ejemplo, cuando DiCaprio interpretó a Rimbaud en 'Vidas al límite'. El dibujante ya sabía lo que significa que otro miembro de la familia fuese actor. Su hijastro, Adam, empezó haciendo publicidad siendo aún un niño, mucho antes de que Leonardo consiguiese ser el protagonista de la publicidad de un chicle.

Heredero de los James Dean, Montomery Clift o River Phoenix, de aspecto efébico, amplia gestualidad y poseedor de una mirada que, como la de las estrellas del cine mudo, parecía hablar por sí misma, DiCaprio ya era una especie de Mozart de la interpretación a finales de los 90 aunque muchas de aquellas chicas que llevaban su foto en las carpetas de instituto ni siquiera lo supiesen. Lo proclamó la crítica cuando, allá por 1993 y después de pasar por series como 'Los problemas crecen', el pequeño Leo consiguió el personaje de Tobías Wolf en 'Vida de este chico' y se midió, mano a mano, con un histriónico Robert De Niro.

Aunque el camino de Adam ha sido más errático (adicciones al alcohol incluidas) que el de su hermanastro, hubo un tiempo, cuando ambos eran niños, en el que parecía que él era el destinado a convertirse en una estrella. Cuando se estrenó 'Titanic' y Leonardo DiCaprio se convirtió en la persona más famosa del mundo con apenas 23 años, George fue el que ancló los pies de su hijo en la tierra. Él fue quien le aconsejó invertir muchas de sus ganancias en arte y le recomendó que persiguiese una carrera de calidad en lugar de ganar dinero fácil protagonizando la comedia romántica de turno.

A DiCaprio no le emocionaba pasarse seis meses rodando medio mojado en una playa de México, el lugar en el que Cameron construyó el gigantesco plató que albergaría una réplica a tamaño real del transatlántico. Fue Kate Winslet, desde entonces su mejor amiga en la profesión, la que lo acabó convenciendo de aceptar un personaje que apenas tiene matices y que, básicamente, requería carisma a raudales. Lo que vino tras el estreno de la hipertaquillera película puede sonar a surrealismo del bueno: miles de portadas de revistas, programas televisivos que se denominaban 'Leo Manía' o un corte de pelo llamado como su personaje en la cinta, Jack Dawson, en las peluquerías de Afganistán, país en el que la película de James Cameron se veía a través de copias ilegales, a escondidas de las autoridades.

'Titanic' fue un fenómeno global hasta tales extremos que los sociólogos llegaron a decir que la muerte del Jack Dawson recreado por DiCaprio en las congeladas aguas del Atlántico había supuesto una catarsis mundial equiparable a la de la princesa Diana, que tuvo lugar pocos meses antes.

Billy Zane, Leonardo DiCaprio, Gloria Stuart y James Cameron, en uno de los estrenos de 'Titanic'. (CP)
Billy Zane, Leonardo DiCaprio, Gloria Stuart y James Cameron, en uno de los estrenos de 'Titanic'. (CP)

Desde su feliz matrimonio cinematográfico con Scorsese en 'Gangs of New York' (a la que se unirían 'El aviador', 'Infiltrados', 'Shutter Island' y 'El lobo de Wall Street'), Leo parece haber encontrado la fórmula perfecta, la ecuación magistral para ser una estrella de cine y, a la vez, poder labrarse una carrera interesante. Nada de directores mediocres o películas de superhéroes, sino cintas de autor a la par que comerciales con Sam Mendes ('Revolutionary Road', que lo reunió de nuevo con su compañera de naufragio, Kate Winslet), Christopher Nolan ('Origen'), Clint Eastwood (la fallida 'J. Edgar', otro biopic más en una carrera plagada de ellos) o Quentin Tarantino ('Django desencadenado', en la que encarnaba a su primer villano sin matices y la reciente 'Érase una vez en Hollywood'). Muchos lo llamarán falta de espontaneidad pero, gracias a esa fórmula aristotélica, DiCaprio ha conseguido, a sus 46 años, una filmografía capaz de hacer temblar de envidia a cualquier estrella de Hollywood.

Leonardo DiCaprio, en Cannes. (EFE)
Leonardo DiCaprio, en Cannes. (EFE)

Y su padre siempre ha estado ahí para verlo. Tal y como demostró 'Ice on fire', la conexión entre George y su hijo Leonardo sigue siendo la misma de siempre. Y el primero sigue siendo una mina de oro mediáticamente: el padre hippie de una de las grandes superestrellas de Hollywood. Ni más ni menos.

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