Vaginas de diseño: sometemos a juicio a la última obsesión

Las operaciones estéticas se vuelven cada vez más íntimas y vienen determinadas por modas. Llega a España, desde Brasil, la obsesión por el pubis perfecto.

Foto: Vaginas de diseño: sometemos a juicio a la última obsesión

Las operaciones estéticas se vuelven cada vez más íntimas y vienen determinadas por modas. Mientras que en Inglaterra el moob (juego de palabras anglosajón entre las palabras male -hombre- y boob -pecho- que responde a la reducción de pezones) vive un boom por el pectoral de David Beckham, llega a España la obsesión nacida en Brasil por tener un pubis perfecto. Pero, un momento, ¿existe un pubis modélico? "No existe un modelo estrella", asegura el doctor Linares, de Clínica Menorca. Ni hay un grosor de labios idóneo, ni estudio alguno que pueda servir como apoyo científico para ocasionar un trauma. De hecho, se siguen tomando como insignia de las medidas 'normales' los estudios realizados en los años 60 por Masters y Johnson. Midieron cien vaginas de mujeres que no habían estado embarazadas. El tamaño medio era de 6-8 centímetros sin excitación. Al ser estimuladas sexualmente, de 10-11,5 centímetros. 

Imagen: Wildfox
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La revista An International Journal of Obstetrics and Gynaecology publicó un estudio que dictaminó que mujeres con labios vaginales de tamaño normal se sometían a labioplastias por razones estéticas. ¿Qué hace, entonces, que muchas mujeres estén acomplejadas por sus vaginas? "El boom de la cirugía íntima es consecuencia directa del culto a la imagen. Tenemos además un acceso muy fácil a la pornografía gracias a internet, así como imágenes de desnudos integrales. Los complejos surgen ante la posibilidad de comparar. Antes no existía la depilación extrema, por lo que el vello púbico podía enmascarar la hipertrofia labial", aclara el doctor Linares.

"También hay que tener en cuenta que las cuestiones estéticas dependen de las culturas. En las razas africanas, por ejemplo, unos labios mayores generosos serán muy apreciados. Aquí, sin embargo, la ropa interior y la moda de baño están haciéndose cada vez más pequeñas, por lo que cada vez se piden las labioplastias con más vehemencia. Antes este tipo de intervenciones no existían, pero hoy se demandan cada vez más", aclara el presidente de la SECPRE, el doctor Miguel Chamosa. "Las intervenciones de cirugía vaginal engloban desde una labioplastia, clitoroplastia, relleno de labios mayores o lifting de pubis hasta una vaginoplastia. En nuestro equipo las englobamos dentro de la cirugía íntima femenina y hemos notado un crecimiento significativo durante los últimos 4 años en torno al 75%. Actualmente, la cirugía íntima vaginal se encuentra dentro de las cirugías plásticas más demandadas, lejos aún de las mamoplastias de aumento, pero por delante de los liftings de cara e incluso de las rinoplastias", afirma la doctora Patricia Gutiérrez, cirujana plástica, reparadora y estética.

"Realizamos al año en torno a las cien cirugías estéticas y funcionales de la zona genital", aclara el doctor Iván Mañero, que en 2006 inauguró la primera unidad de Cirugía Íntima en España. Por aquel entonces, las intervenciones rondaban las 400, pero al haber más profesionales, la cifra se diversificó. "La evolución ha sido que nuestra paciente antes era más joven y reclamaba una cirugía estética íntima, pero hoy, gracias a la liberación sexual y a la esperanza de vida tan avanzada, nuestras pacientes suelen tener entre 40 y 50 años. Buscan mejorar una sexualidad maltrecha por los partos, por lo que buscan cirugía funcional", explica el doctor Mañero.

VAGINAS DE BARBIE O DE FIRMA, ¿DÓNDE ESTÁ EL LÍMITE?

Ya hablamos en Glamouratis sobre las operaciones íntimas más demandadas: labioplastia, reducción de la hipertrofia del clítoris, vaginoplastia, lipofilling y decoloración. Pero hay otros procedimientos aún más extremos.

El uriginecólogo Red Alinsod afirma que el procedimiento más demandado en su clínica de Laguna Beach es 'el Barbie', que inventó en el 2005. Tras una amplia experiencia en labioplastias convencionales, sus pacientes comenzaron a demandar eliminar casi la totalidad del labio menor. Pregunto al presidente de la SECPRE, el doctor Miguel Chamosa, su opinión acerca de esta intervención. "No quiero ni pacientes frívolos ni compañeros frívolos. Como presidente de la SECPRE trato de llevar a la reflexión. Somos un colectivo de mil cirujanos en España, y hay que depurar y frenar a los cirujanos plásticos estrella. No todo vale", sentencia. "Es cierto que algunos pacientes creen que somos magos con un bisturí, pero nuestro deber es orientar. Para eso tenemos libros de anatomía, en los que hay más de cien gráficos representando la zona genital. Los pacientes expresan sus ideas estéticas, y los médicos han de tenerlas en consideración y actuar en consecuencia. La palabra que tenemos que utilizar en estos casos es la de proporción", explica Miguel Chamosa.

"Desde el punto de vista anatómico de la ginecología, no estoy de acuerdo. Nosotros explicamos a nuestras pacientes la necesidad de remodelar y no de extirpar los labios, para darles así el aspecto y la morfología más normal posible", afirma el doctor Juan José Escribano Tórtola, del Instituto Médico Láser, cuando le preguntamos por la intervención Barbie. "Se busca una vagina joven y hay un origen biológico en esta búsqueda. Los hombres quieren una mujer nulípara. Hay un encuentro entre la mentalidad antigua y la nueva forma de pensar", afirma el doctor Iván Mañero. Una de las autoras de la investigación publicada en la revista An International Journal of Obstetrics and Gynaecology, Sarah Creighton, reconoce que lo que más le asusta del estudio no fue solo el que las solicitantes de estas intervenciones tuvieran un tamaño normal de labios, sino que una de ellas tuviera 11 años.

Pregunto al doctor Miguel Chamosa qué opina acerca de que en el Reino Unido cada vez sean más las menores que demandan estas intervenciones: "Las pacientes tienen que ser mayores de edad. De no ser así, tenemos que tener el consentimiento de sus padres. Personalmente estoy en contra cuando se trata de razones meramente estéticas. Un cerebro de 14 años puede cambiar mucho", argumenta. "Es necesaria una entrevista con la menor para comprobar su grado de madurez. Luchamos por conocer el motivo real por el que se quiere someter a la intervención y qué expectativas tiene. También le explicamos la técnica y descartamos la existencia de cualquier alteración de la percepción física del cuerpo, que persistiría a pesar de la cirugía", explica el doctor Juan José Escribano Tórtola, del Instituto Médico Láser.

BLANQUEAMIENTO DE LA VULVA Y LA INFLUENCIA DEL PORNO

Hablamos con la doctora Elizabeth García Bonome, directora médica de Clínica Bonome, acerca del blanqueamiento de vulva. ¿En qué consiste exactamente el proceso? "Aplicamos láser para hacer una descamación de la piel pigmentada. Dependiendo del grado de pigmentación, se podrán proponer varias sesiones (dos o tres, aproximadamente), pudiendo establecer una sesión cada mes y medio o dos meses. Cada sesión dura entre 20 y 30 minutos". ¿Cómo es el después del tratamiento? "El postratamiento no es molesto. La paciente se incorpora de manera inmediata a su vida normal, aunque se recomienda una crema antiséptica para colocar en la zona tratada por unos días después del tratamiento. El precio ronda entre los 250 y 300 euros la sesión".

Imagen: Wildfox
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Un estudio del ROC (Royal College of Obstetricians and Gynaecologists) denota que la imagen distorsionada que el porno ofrece de los genitales femeninos es una de las causas de la ansiedad que las mujeres sienten al observar su pubis. "Sin duda podemos citar esta influencia, porque los efectos de la labioplastia pueden ser similares a los de las vulvas de las películas porno", afirma el doctor Lih-Mei Liao, coautor del estudio y psiquiatra del Universal College London Hospital.

"Las pacientes que acuden a la consulta se encuentran entre los 30-50 años. Algunas han sido madres y otras no, y fundamentalmente relatan que su zona vaginal no les agrada estéticamente. Muchas veces, debido a la hipertrofia de labios menores, se asocian problemas funcionales a la hora de la práctica de cualquier deporte o de simplemente caminar. Como dicha zona no les es agradable visualmente, en ocasiones cuando llegan a la consulta, relatan que empiezan a sentirse inseguras en sus relaciones sexuales", explica la doctora Patricia Gutiérrez.

"Hay que tener cuidado con las cuestiones psicológicas. Hay personas que tienen problemas o miedos que creen que desaparecerán al verse más bellos, y la obsesión estética está llegando al plano más íntimo. Podemos operarnos, pero el problema sigue estando ahí cuando reside en la mente. Lo importante es disfrutar, si no son operaciones funcionales no les veo el sentido. Hoy todo puede mejorarse, pero hay que tener en cuenta las consecuencias", aclara Marian Ponte, sexóloga y psicóloga.

LOS MOTIVOS PARA RECURRIR A ESTAS INTERVENCIONES

¿Qué situación mueve a la mujer a someterse a estas intervenciones? "Siempre me había sentido insegura respecto a la apariencia de mi zona íntima. A veces llegaba a molestarme cuando tenía relaciones sexuales, era incómodo. Me enteré de la existencia de la intervención de labioplastia y consulté mi idea con la ginecóloga. Me dijo que, efectivamente, tenía los labios menores hipertrofiados y que si me operaba no sería descabellado", aclara una paciente que se sometió a una labioplastia y que prefiere hablar desde el anonimato. Su caso es especial: tuvo que someterse a dos procedimientos tras diversas complicaciones derivadas de la intervención. Se tiende a señalar que son intervenciones muy sencillas.

De hecho, en la web del Instituto Médico Láser podemos leer lo siguiente: "En IML ofrecemos a nuestras pacientes un completo ámbito de tratamientos en el campo de la cirugía íntima (reestructuración y rejuvenecimiento vulvo-vaginal), mediante tecnología láser de última generación, que solo requiere anestesia local, sin hospitalización y con un postoperatorio domiciliario mínimo. Todo ello en respuesta a la demanda en continuo ascenso por parte de las pacientes femeninas, la mayoría entre 30 y 60 años, de soluciones para este tipo de problemas estéticos y funcionales". 

El doctor Juan José Escribano, del Instituto Médico Láser, nos explica la diferencia entre la cirugía habitual y la realizada con láser. "Realizamos una mínima línea de incisión quirúrgica, con una superficie mínima de lesión y/o escara. Por ello, hay un sangrado menor en la intervención y la cicatrización es mejor. Contamos con menores tasas de retracciones del tejido, hematomas e infecciones. En definitiva, se trata de una cirugía posible con anestesia local y ambulatoria, con un postoperatorio menos incómodo y una recuperación de la paciente más rápida". 

La doctora Patricia Gutiérrez explica que se trata de una cirugía "relativamente sencilla para la paciente, ya que tanto el postoperatorio como el resultado obtenido suelen ser óptimos". "El postoperatorio es diferente si se trata de una cirugía estética o funcional. La cirugía íntima estética durante unos 30-40 minutos y es ambulatoria. A las 48 horas, la paciente ya se puede reincorporar al ámbito laboral. Entre las tres y las cuatro semanas, puede volver a mantener relaciones sexuales. La cirugía íntima funcional dura una hora y media de forma aproximada, y exige entre dos y tres días de reposo. Podrá regresar al trabajo entre los tres y cuatro días posteriores y retomar su vida sexual a partir de la cuarta semana", explica el doctor Iván Mañero.

EL POSTOPERATIVO Y LA EFICACIA DE LAS CREMAS

Sin embargo, algunos de estos procedimientos no son tan sencillos como parece. "La verdad que el postoperatorio fue más duro de lo que esperaba. La primera semana, más o menos, tienes que estar de reposo, manteniendo unas curas, y además se inflama por lo que es difícil caminar o hacer actividades normales. Poco a poco se va bajando la inflamación y aproximadamente a las dos semanas te quitan los puntos. Después, ya dependiendo de la persona, pero normalmente al mes y medio estás recuperada, y si el cirujano te da el alta, puedes mantener relaciones sexuales. Los resultados definitivos se ven a los dos meses de ser operada", nos explica. 

Aunque Sarah Creighton, coautora del mencionado estudio publicado en An International Journal of Obstetrics and Gynaecology, se muestra en contra de este tipo de intervenciones, el caso de esta mujer señala que cuando hay una necesidad psicológica, pese a haber pasado por dos procedimientos, el proceso ha merecido la pena. "Estéticamente, estoy contenta con los resultados. Sin embargo, no deja de ser una zona operada, nueva; tienes que acostumbrarte a tu nuevo cuerpo, y conocerlo en todos los sentidos. La sensibilidad cambia y hay que aprender poco a poco a sentirte del todo a gusto en lo que se refiere a relaciones íntimas, y, por supuesto, psicológicamente también hacerte a la nueva apariencia de una parte de ti".

En su caso, afirma que no hubo factores ni influencias externas que la empujaran a recurrir a esta opción. "Evidentemente, en este caso, podría influir la pornografía y las imágenes de vulvas que en ella aparecen, pero en mi caso desde que soy adulta he tenido este complejo. Además, como he comentado antes, funcionalmente tenía contras debido a la hipertrofia", aclara.

Hoy, la industria de la belleza cuenta con cremas que aseguran ser capaces de estrechar las paredes vaginales. ¿Cree el doctor Juan José Escribano Tórtola que pueden convertirse en una alternativa factible a la cirugía de estrechamiento vaginal? "Estas cremas tienen un grado de respuesta positiva por el estímulo estrogénico complementado con ácido hialurónico, pero el éxito dependerá del grado de atrofia y/o hiperlaxitud vaginal de la paciente. Lo ideal es complementar la tecnología con los ejercicios adecuados, productos naturales rejuvenecedores y hábitos de vida saludables".

Belleza
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