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Como si fueras una 'pro'

Recogidos de fiesta fáciles para un arreglo de última hora

Ocurre en el 90% de las ocasiones que centramos nuestros esfuerzos en encontrar el outfit perfecto y dejamos de lado el pelo. ¿Estás sin tiempo? Pues ya no es excusa para llevar el mejor peinado

Foto: Imagen del street style de Milán. (Imaxtree)
Imagen del street style de Milán. (Imaxtree)

La maña, las tendencias o la calidad del pelo suelen ser las excusas habituales para quejarnos de nuestros peinados en las fiestas, planes de noches, bodas y demás eventos que requieren cierta elegancia.

Hasta hoy, porque ha llegado el momento de adecuar nuestra hermosa cabellera a las necesidades estilísticas de nuestra agenda. Recogidos sencillos, accesorios trendy o melenas sueltas pero perfectamente texturizadas. ¿Grado de complicación? Menos del que imaginas.

Trenzas y volumen sin caer en lo informal

Complicado parece, ultrasencillo es. Recién llegado desde Instagram este peinado que superpone trenzas de diferente tamaño y grosor. Después de cepillar y texturizar el cabello para conseguir unas ideales ondas surferas, dibuja una línea central y toma un pequeño mechón de cada lado y haz con ellos unas trenzas normales, asegurándote de que la raíz no quede demasiado tirante.

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A continuación, con el resto del cabello haz dos trenzas gruesas. Si estás pensando 'no tengo tanto pelo', respira y relájate, porque el truco está en sacar un poco los mechones de la trenza para hacerla esponjosa. No cierres ninguna de las dos trenzas ya que ahora toca trenzarlas entre sí. Para el cierre, una goma transparente escondida con un mechón de pelo le dará el último toque de naturalidad.

El terciopelo negro como en los Oscar

Nicole Kidman o Ashley Graham nos enseñaron en la alfombra roja que un lazo de terciopelo negro puede sublimar cualquier look. Hacerse un simple moño bajo y aderezarlo con una lazada a modo de diadema o coronar una coleta con una sencilla tira de terciopelo es la clave para que hasta el peinado más socorrido de repente parezca uno realizado en la mejor peluquería. Si el accesorio es de Jennifer Behr, mejor.

Una propuesta que le aporte un rollo más boho es optar por un moño bajo elaborado con trenzas. Después de hacerte una coleta baja, trénzala y enróllala en movimientos circulares. El lazo negro de terciopelo puede ser una perfecta diadema que, anudada con una vistosa lazada en la nuca, puede potenciar la espalda de tu outfit.

Un moñete apañado

Presumir de melena también es una opción muy cómoda, sin embargo, hay que añadirle algún elemento que le dé ese plus de elegancia para convertirla en un peinado de fiesta. Frente a todo pronóstico, el 'half bun', ese moño en la parte superior del cabello que se concreta en un semirrecogido desenfadado, puede tener mucho rollo, siempre y cuando el pelo esté previamente trabajado.

Asegúrate de que las dos partes del cabello queden bien diferenciadas y dale volumen al moño para evitar acabados muy tirantes. La versión de Silvia García es perfecta para looks de fiesta informales, tipo salir a tomar algo y lo que surja, ya que le aporta un toque muy sexy a cualquier estilismo.

Horquilla vista

Esta tendencia que ya lleva varios años entre nosotros se caracteriza por su facilidad. Olvidarse de esconder las horquillas agiliza cualquier peinado. Por ejemplo, las siempre favorecedoras y tradicionales ondas al agua, que te puedes hacer con ayuda de unas tenacillas o de los rulos de toda la vida, se convierten en un peinado actual y desenfadado dejando las horquillas vistas.

Eso sí, te vamos a pedir encarecidamente que adoptes la norma del 'menos es más' y tus horquillas sean horquillas tradicionales, sin adornos y, a poder ser, negras o doradas, incluso el blanco como hiciera Emma Stone está permitido. Las horquillas más grandes o pasadores cobrarían demasiada atención y desdibujarían la forma de las ondas; además, no ejercen la misma sujeción que la horquilla de toda la vida.

Añádele una diadema

Hagas lo que hagas y tengas el tiempo que tengas, una diadema vistosa puede convertir cualquier peinado en el centro de todas las miradas. Al igual que ocurre con los lazos de terciopelo negros, una diadema, si es joya, puede ser el accesorio definitivo. Además de desviar la atención en los 'bad hair days', permite darle volumen al cabello y sacar mechones para jugar con el efecto 'deshecho'.

Con un twist

¿Pelo encrespado? ¿Melena lacia? ¿Un día de cero creatividad? Suele pasar, es más, ocurre bastante a menudo y la solución, como casi siempre, está en las medidas más sencillas. Con unas horquillas de moño como principal aliado, un semirrecogido es una opción válida para cualquier situación. Toma un mechón de cada lateral, aproxímalo a la coronilla y dale una vuelta, a continuación cruza los mechones y asegúralo con una horquilla.

Para un resultado que parezca más elaborado, repite el proceso con un par de mechones más. Y ya, para rizar el rizo, un pasador puede coronar tu obra maestra que no te ha llevado más de 2 minutos.

Regreso al pasado

Otra opción infalible es remontarse a peinados que ya triunfaron en el pasado, como es el caso de los cardados. Por suerte la peluquería ha evolucionado y existen alternativas a cardar el cabello para conseguir volumen y olvidarse del horrible momento de 'descardar'. Los sprays texturizadores son una de las armas infalibles de la mujer del siglo XXI. El otro truco de este tipo de peinados es superponer mechones y mechones y tener a mano gomas de pelo y horquillas.

Por supuesto, los moños bajos y ultratirantes o las melenas sueltas aderezadas con diademas y coronas de flores -en caso de que el evento lo permita- son otros peinados que te aseguran el éxito y apenas llevan tiempo, así que acude a los básicos y sal ganando, sea cual sea la fiesta.

Belleza

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