Bótox desde los 28 y otros retoques estéticos confesados por Eva Longoria
Durante la cena de la Gala Global Gift 2024, la actriz conversaba animadamente sobre los retoques estéticos que se realizaba de forma periódica y ahora una doctora los desmenuza para comprender su éxito
Eva Longoria en el Festival de Cine de Cannes. (Getty/Gareth Cattermole)
La última aparición de Eva Longoria en el Festival de Cine de Cannes, ha vuelto a dejar constancia de que la actriz estadounidense sigue siendo un icono de belleza capaz de dominar la alfombra roja (nunca falla al ser una de las embajadoras de L'Orèal Paris, patrocinador del Festival) y, acto seguido, comerse una pizza con traje de gala y sin perder un ápice de glamour. Así lo compartía en sus redes sociales.
A sus 50 años, su piel mantienen la tersura y la luminosidad de cuando la conocimos interpretando a Gabrielle Solís en ‘Mujeres Desesperadas’, con apenas 29. Imagen de marcas de cuidado de la piel y el cabello, la actriz siempre ha mantenido una política de transparencia respecto a su vida.
Lo mismo te enseña cómo se cubre las canas, que te muestra su rutina de cuidado de la piel a cara lavada.
Eva Longoria en la Gala Global Gift 2024 (Getty/aNDREAS rENTZ)
Sin embargo, hasta ahora nunca habíamos conocido de su propia voz los retoques estéticos a los que se había sometido. Durante la cena benéfica de la Gala Global Gift 2024 organizada por su amiga María Bravo, confesó abiertamente sus trucos de medicina estética.
“Tengo una mujer increíble que me aplica los fillers (inyectables), y lo hace en los lugares más interesantes, en la sien, en la mandíbula…”, este truco permite que sus facciones estén definidas y proyectadas, huyendo del relleno de los pómulos, un retoque que estamos mucho más acostumbrados a ver.
Gracias al análisis que la doctora Irene de la Peña ha realizado en sus redes sociales, sabemos que este tipo de tratamiento se llama lifting retroligamentario facial inyectable.
Consiste en “rellenos dérmicos para reforzar y reposicionar los ligamentos faciales en áreas como las sienes, los pómulos y el ángulo mandibular”, para restaurar la estructura y el volumen facial. Por ello funciona como una alternativa al lifting quirúrgico.
Con estas infiltraciones de ácido hialurónico (HA) realizadas de forma periódica a lo largo de los años, la actriz ha conseguido mantener la tersura en el área de la mirada, además, como la doctora indica, este lifting inyectable mejora el contorno y el soporte facial.
Pero el HA no es el único inyectable que mantiene a Eva Longoria con su aspecto congelado en el tiempo, los neuromodufladores, es decir, lo que popularmente conocemos como toxina botulínica o Bótox (nombre de una de las marcas que lo comercializa) es un básico en su rutina estética.
Eva Longoria en el Festival de Cine de Cannes. (Getty/Pascal Le Segretain)
Ante la pregunta de uno de los asistentes a la gala de si llevaba bótox, la actriz contestaba con naturalidad que sí, que lo utiliza desde los 28 años, “porque tenía una línea muy profunda y cuando hacía ‘Mujeres desesperadas’”, confesaba apuntando el entrecejo de su frente.
Como la doctora Irene de la Peña indica en su vídeo, se trataría, por tanto, de bótox preventivo, “la aplicación de toxina botulínica para reducir la actividad muscular y prevenir la formación de arrugas dinámicas”. Si no se llega a formar la arruga, no será necesario ni estirarla ni rellenarla.
Además, incide la doctora, que los neuromodouiladores inyectados de forma preventiva “actúan sobre las líneas de expresión, resultando una apariencia más juvenil y natural”, un aspecto clave en la imagen de Eva Longoria, que siempre ha huido de la artificialidad.
El éxito de la combinación de lifting inyectable y bótox preventivo sería el responsable del rejuvenecimiento facial integral del rostro de la actriz.
La última aparición de Eva Longoria en el Festival de Cine de Cannes, ha vuelto a dejar constancia de que la actriz estadounidense sigue siendo un icono de belleza capaz de dominar la alfombra roja (nunca falla al ser una de las embajadoras de L'Orèal Paris, patrocinador del Festival) y, acto seguido, comerse una pizza con traje de gala y sin perder un ápice de glamour. Así lo compartía en sus redes sociales.