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Las mejillas encendidas de las protagonistas de los 2000 se han convertido en uno de los maquillajes
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Las mejillas encendidas de las protagonistas de los 2000 se han convertido en uno de los maquillajes

Como vivimos en la era del colorete, nada como dar con una nueva técnica y una nueva inspiración para crear un maquillaje que quede bien y, a la vez, siga las tendencias. Hablamos del ‘blush like an early 2000s main character’

Foto: Rory Guilmore con su clásico colorete de protagonista de los 2000. (Warner Bros)
Rory Guilmore con su clásico colorete de protagonista de los 2000. (Warner Bros)

Puede que aún estemos inmersos en la fiebre por la estética noventera, sin embargo, teniendo en cuenta que las tendencias evolucionan hasta la siguiente fuente de inspiración, te conviene reparar en la década de los 2000. 

A esta estética se la denomina Y2K (Year 2K, es decir, año 2000) y a ella pertenecen desde los pantalones de tiro bajo con los que ya hemos visto a Margot Robbie, hasta las sombras de ojos metalizadas, la raya del pelo en zigzag o, más recientemente, cierto uso del colorete. 

Aunque en realidad no habíamos reparado en que a principios de la década de los 2000 nos echábamos el rubor de una forma diferente a como lo hacemos ahora, la influencer Saloni Jain ha arrojado luz sobre este colorete de “protagonista de primeros años de los 2000”, una genialidad con la que lograr un maquillaje muy natural.

placeholder Keira Knightley en 'Orgullo y Prejuicio' (2005). (Universal Pictures)
Keira Knightley en 'Orgullo y Prejuicio' (2005). (Universal Pictures)

Analizando el rostro de Marissa en The O.C., Rory Gilmore o incluso Anne Hathaway como la princesa Mia Thermopolis, resulta curioso descubrir que todas llevaban el mismo tipo de colorete. Se trata de un rubor muy sutil, emulando el propio color en el que la piel del rostro se ruborizaría de forma natural. 

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Su zona de influencia no es ni la parte alta del pómulo, ni el tabique de la nariz, ni las ojeras, ni las sienes, ni ninguna localización del rostro en la que nos echemos el colorete ahora mismo. Más bien, este rubor de los primeros 2000 se parece mucho al 'boyfriend blush'

Nos referimos a ese enrojecimiento tan habitual en los príncipes Harry y William de Inglaterra cuando eran adolescentes (curiosamente, a principios de los 2000) y que hace unos años se popularizaba llegando a colarse incluso en los desfiles de Dior.

Igual que el boyfriend blush, el colorete de protagonista se sitúa bajo el pómulo, en el centro de la mejilla, a la altura donde suelen aparecer los hoyuelos.

placeholder Marissa en The O.C.. (Warner Bros)
Marissa en The O.C.. (Warner Bros)

Se trata de un rubor muy difuminado, tanto que parece que es casi una respuesta muy sutil de la piel ante el frío. El tono es clave ya que, como se aprecia en el tutorial exprés de Saloni Jain no es un rosa intenso ni un melocotón cálido, sino un balance entre nude y rosa, con una importante carga de marrón para lograr un color neutro y que pase desapercibido. 

Para recrear ese efecto de rubores bucólicos de los 2000, la ticktoker recurre a un rubor líquido con un aplicador fino, con cuya punta dibuja una ‘T’ en el centro de la mejilla, sobre el hoyuelo, por así decirlo.

placeholder Protagonistas de películas de los 2000.
Protagonistas de películas de los 2000.

Basta con difuminarlo con la yema de los dedos, a través de ligeros toquecitos, pero sin movimientos circulares. La idea es que se expanda desde sus límites, creando casi un triángulo invertido, como esas mejillas de rosácea de William y Harry tras un partido de polo. 

Lo que, sorprendentemente, se logra con la técnica es el equilibrio entre un contouring -ya que el tono de colorete y la zona en la que se aplica crean un sombreado que define las facciones- y un rubor natural, de piel sutilmente enrojecida, con un toque bucólico. 

placeholder Protagonistas de películas de los 2000.
Protagonistas de películas de los 2000.

En aquella década, aún no se contorneaba el rostro con claroscuros porque Kim Kardashian ni siquiera era famosa y Mario Dedivanovic debía estar maquillando en Sephora y, además el colorete era un cosmético que daba mucho miedo. Aún retumbaba en nuestra cabeza el blush concentrado en las manzanas de las mejillas de Heidi. 

La opción inteligente y no arriesgada era aplicar el colorete así y, como ha quedado demostrado, las protagonistas de películas y series de los primeros años de los 2000 lo usaban sin parar. La pregunta ahora es si llegará a convertirse en tendencia de maquillaje o se quedará en curiosidad friki de las redes sociales.

Puede que aún estemos inmersos en la fiebre por la estética noventera, sin embargo, teniendo en cuenta que las tendencias evolucionan hasta la siguiente fuente de inspiración, te conviene reparar en la década de los 2000. 

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