El colorete en crema que los maquilladores agotaron antes de que saliera a la venta
En la era de los coloretes, uno de los recién llegados, de textura cremosa y con tratamiento, se ha convertido rápidamente en uno de los favoritos de los maquilladores profesionales
Un colorete en crema, de pigmentación muy sutil y acabado ultraluminoso ha seducido a los maquilladores. (Launchmetrics Spotlight)
El colorete se ha convertido en la parte del maquillaje más importante de la década en la que vivimos. Rosa, intenso, natural, artificial, brillante, mate… prácticamente hay uno para cada tipo de piel y estilo.
Sin olvidarnos, por supuesto, de las corrientes estéticas ya que hemos pasado de los coloretes sonrojados de las ‘tomato girl’ al look ‘strawberry’ (rosa fresa) y, por supuesto, el reinado del ‘blush blindness’, cuando ya no tiene control sobre la cantidad de rubor que pones sobre tus mejillas.
Pero, en medio de la vorágine de los blush, ahora mismo la textura ganadora es la del colorete en crema. Fácilmente modulable, puedes ajustar su intensidad, se aplica con los dedos y deja la piel jugosa.
Mejillas sutilmente sonrosadas al estilo del colorete en bálsamo de Perricone MD. (Launchmetrics Spotlight)
Sin embargo, qué pasa si te interesa controlar más el efecto luminoso que deja sobre la piel que el tono. Qué pasa si, además de que deposite color, quieres que tu colorete tenga tratamiento, un poco como el flush con niacinamida y aceite de jojoba pero en formato crema.
Bien, pues en medio de los coloretes ultrapigmentados con los que Margot Robbie conseguí el tono de mejillas encendidas por el páramo de ‘Cumbres Borrascosas’, ha llegado un rubor mucho más discreto que deja un acabado superluminoso a base de ingredientes del skincare, con niacinamida, aceite de jojoba y vitamina C. Es decir, es más un bálsamo para las mejillas con un sutil toque de color.
No Makeup Radiant Glow Balm Cool Rose de Perricone MD
Pure Niche Lab Perricone MD
Se trata del No Makeup Radiant Glow Balm de Perricone MD en el tono Cool Rose, un rosa frío y empolvado, con una ligera base marrón que, antes de que saliera a la venta, cuando la marca tan solo lo distribuía entre sus maquilladores, se agotó.
Explica David Deibis, maquillador oficial de la marca, que en los coloretes, este tipo de texturas permiten “trabajar capa sobre capa e incluso con la yema de las manos y se modulan de manera que el acabado es mucho más natural”. Al ser un colorete en bálsamo, pasa de un estado sólido a uno cremoso pero muy ligero, sedoso en los dedos, que se aplica a toquecitos y apenas deposita color.
Al tener una pigmentación más ligera, el colorete en bálsamo maquilla las mejillas con un tono muy natural e iluminado. (Launchmetrics Spotlight)
El efecto sobre la piel es de un ligero sonrosamiento. Al estar formulado para ir intensificándose con capas, se puede modular e ir subiendo por zonas, aplicando un color más intenso en el centro de la manzana y que se vaya atenuando hacia los extremos.
Otra de las formas de dominarlo, según Patricia Carretero, también maquilladora oficial de Perricone MD es aplicarlo con toques suaves sobre la parte alta del pómulo, “no arrastres, presiona y difumina ligeramente. Esto crea un brillo nacarado muy natural”.
Si quieres un acabado más intenso, basta con superponer capas del colorete en bálsamo. (Launchmetrics Spotlight)
Más allá del acabado de piel sonrosada ultra natural y saludable, el éxito del colorete en bálsamo está en su formulación. La vitamina C (estable y liposoluble) logra una mayor penetración sin irritar la piel y en su uso continuado, mejora la luminosidad de la piel, atenúa las manchas y suaviza la textura.
Si a eso le sumamos la niacinamida, que además de antioxidante, también ilumina, es seborreguladora, el escualano para evitar la pérdida de agua y la manteca de karité, rica en ácidos grasos para dejar la piel hidratada y jugosa: el resultado es un bálsamo que deja las mejillas bonitas al instante pero que las trata a largo plazo.
La versatilidad del producto lo hace también útil para crear un look monocromático, ya que también se puede aplicar un toque de color en los párpados o en el tabique de la nariz, de modo que tienes un total look con un solo producto.
El colorete se ha convertido en la parte del maquillaje más importante de la década en la que vivimos. Rosa, intenso, natural, artificial, brillante, mate… prácticamente hay uno para cada tipo de piel y estilo.