La guía de Ikea para hacer bien la cama y con mucho estilo
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Trucos indispensables

La guía de Ikea para hacer bien la cama y con mucho estilo

Una buena cama es clave para un dormitorio con estilo y en Ikea nos enseñan a hacerla de tal forma que se vea bien y sea tan confortable como deseamos

Foto: Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)
Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)

Merecemos lo mejor y eso incluye un dormitorio de lujo. Conseguirlo puede ser más sencillo de lo que pensamos porque solo con tener una cama perfecta lograremos sentir que estamos entrando en un hotel de cinco estrellas. Para ello, nada mejor que tomar nota de los consejos de los expertos que, como Ikea, buscan la manera de que podamos cumplir todos nuestros sueños.

Centrarnos en la cama es una buena idea porque es la gran protagonista de un dormitorio y la que puede ayudarnos a marcar la diferencia. Por supuesto no podemos olvidar el resto de elementos, como una buena iluminación, que nos ayude a relajarnos mientras hace que la habitación luzca más amplia, un espejo en el lugar adecuado, que nos sirva como zona de tocador, algunos detalles personales que llenen de vida la habitación, o poner alguna planta, que nos libre de las malas energías y casi lo tenemos todo. Poco importa lo que quieras añadir extra, si no prestas la atención que merece a la zona de cama, sentirás que algo falla.

Colchón: una buena base

placeholder Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)
Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)

Un elemento clave para disfrutar de una cama que nos invite al sueño nada más tumbarnos en ella es contar con un buen colchón, que cumpla con nuestras necesidades. Una interesante solución, que se encuentra a medio camino entre comprar un colchón nuevo y quedarnos con el que de siempre porque todavía está bien, es apostar por los colchones finos que podemos encontrar en Ikea, como el del modelo Tussöy, con precios a partir de 90 euros en función del tamaño. Esta capa extra de espuma viscoelástica puede ser la mejor solución para alargar la vida de tu colchón y hacerlo más confortable.

Los textiles son la clave

Existen muchos tipos de textiles y encontrar los que te resulten más agradables puede ser un largo proceso. Hay muchos factores que tienes que tener en cuenta a la hora de escogerlos y, desde Ikea nos recomiendan prestar atención a dos factores clave. El primero de ellos es el número de hilos, que es un indicativo de la calidad del tejido, cuantos más hilos tiene, más resistente y densa será la tela y también es probable que el precio sea mayor. El otro factor a tener en cuenta es el color y no solo por una cuestión de estética.

placeholder Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)
Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)

El tejido blanco lo es por la ausencia de tintes, por lo que se le supone más respetuoso con el medio ambiente, además se verá más luminoso y, en el caso del algodón, será más agradable por respetar intactas las fibras. Eso sí, seleccionar textiles siempre en color blanco o tonos neutros hace que tengamos muy pocas posibilidades de jugar con los colores y de cambiar el estilo de nuestro dormitorio, por lo que puede llegar a resultarnos aburrido.

Por suerte, las muchas combinaciones que podemos probar con la ropa de cama nos invitan a intentar cosas diferentes. Siembre intentando que las sábanas queden bien estiradas para que no haya arrugas que perturben nuestro sueño, podemos jugar con distintas combinaciones de colores si seguimos añadiendo capas gracias a los edredones, colchas o cubrecamas.

El tiempo es importante

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Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)

Conviene adaptar los complementos de la cama con el tiempo que haga, no necesitamos la misma protección en los meses de invierno que en los de verano. Podemos apostar por una colcha ligera en los meses más calurosos o en los de entretiempo y colocarla a los pies de la cama, para darle color pero también personalidad al conjunto, que si no, se vería un tanto desnudo. En invierno cambian los materiales, por ejemplo las mantas pasan a ser de lana, pero también necesitaremos otros complementos.

Los edredones son la estrella de las camas de otoño e invierno, pudiendo escoger uno más fino y fresco para cuando empieza a refrescar por la noche y reservarnos el más cálido para los días más fríos del invierno. O comprar uno adecuado para las cuatro estaciones que nos acompañe durante todo el año. Es una prenda abrigada, que nos ayuda a que vestir más la cama y tenemos que intentar que quede centrado.

Trucos básicos para triunfar

placeholder Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)
Cama con estilo gracias a la guía de Ikea. (Cortesía/ Ikea)

Lograr que nuestra cama parezca de revista no es difícil, pero tiene truco. El primero y más importante es ventilar bien, dejando que las sábanas se aireen tras toda la noche durmiendo en ellas. Después estiramos bien las sábanas, asegurándonos de que no queden arrugas y que dejemos suficiente sobrante en la sábana encimera. Posteriormente, coloca el nórdico y la colcha, para que quede más mullido, una vez hecho esto, es el momento de poner la manta y, finalmente los cojines.

Lo mejor es poner los más grandes y cuadrados al fondo, los que solemos destinar para leer antes de acostarnos, a posteriori colocaremos los almohadones alargados y, si queremos añadir un toque decorativo, podemos colocar algunos más pequeños delante. Todo debe quedar bien estirado, simétrico y agradable para que, cuando llegue el momento, podamos disfrutar de una placentera noche de sueño reparador.

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