Hablamos con la diseñadora de sandalias que ha seducido a Carmen Lomana, Amelia Bono, Eugenia Martínez de Irujo y un largo etcétera...
Su firma de sandalias de alma mediterránea y espíritu contemporáneo que combina el diseño elegante con una producción artesanal a fuego lento
Todas las mujeres con estilo en España tienen unas sandalias Cuchy en su armario: Eugenia Martínez de Irujo, Carmen Lomana, Paula Echevarría, Tamara Falcó, Rosanna Zanetti, Nieves Álvarez, Amelia Bono, Mar Flores y Eugenia Silva... y es que su creadora, Sandra, ha apostado por lo esencial: la autenticidad, el carácter y la tradición.
Así nació su firma de sandalias de alma mediterránea y espíritu contemporáneo que combina el diseño elegante con una producción artesanal a fuego lento. Desde su estudio en Madrid, la creadora traza líneas limpias y femeninas que reinterpretan las formas clásicas helénicas en clave moderna, sin renunciar jamás a la comodidad ni al respeto por el proceso. No sigue tendencias: las crea desde el compromiso con el slow fashion, la sostenibilidad y el trabajo bien hecho. Pieles premium, diseños atemporales y ediciones limitadas convierten cada par en un tesoro personal. Hablamos con ella para que nos desvele los secretos de este éxito construido paso a paso.
P: ¿Cómo nació Cuchy y en qué momento decidiste que las sandalias merecían ser una declaración de estilo en sí mismas?
R: Siempre me he sentido atraída por la cultura griega. He pasado mis últimos veranos yendo de vacaciones a diferentes islas, entre ellas Antiparos, Milos y Sifnos, una de mis preferidas. Toda su gente, su estilo y, por supuesto, su tradición en la realización de sandalias me enamoraron. Quise traer un trocito de Grecia a España y transmitir lo que significa este país para mí.
P: ¿Qué te atrajo de la silueta de las sandalias griegas y cómo las reinterpretas desde el diseño contemporáneo?
R: Es un diseño favorecedor y atemporal, ad hoc para todas las ocasiones. Su diseño joya eleva cualquier look básico hasta convertirlo en un outfit femenino y elegante. No hay un solo modelo: podemos encontrar desde las de triple tira hasta las gladiadoras. Son diseños femeninos, atemporales, que mezclan la joyería con el calzado. Un nuevo concepto que quise traer para que cada mujer se sienta única y distinguida.
P: Tu marca combina una estética muy cuidada con la búsqueda de la comodidad, ¿cuál es el secreto para que una sandalia elegante también sea cómoda todo el día?
R: Un diseño hecho con mimo desde el minuto cero. Nuestras sandalias se fabrican de forma artesanal en Grecia, cuidando todos los detalles para que el resultado sea exquisito, pero sin renunciar a la comodidad. Incorporan plantas de microgel para un acolchado de ensueño, plantas bio ergonómicas y materiales premium que mejoramos en cada colección.
P: Las sandalias de inspiración helénica han vuelto con fuerza este verano. ¿Qué crees que buscan las mujeres en este tipo de diseño?
R: Distinción, glamour y fuerza arrolladora. Son diseños que captan la atención y que son la joya de cualquier look veraniego. Es el toque que eleva el outfit y lo hace elegante y femenino. Las mujeres que lucen nuestras sandalias joya hacen una declaración de intenciones con cada paso.
P: ¿A qué tipo de mujer te imaginas llevando unas Cuchy? ¿Tienes un ‘moodboard’ o una figura inspiradora detrás de cada colección?
R: Me imagino siempre a mujeres empoderadas, únicas, que brillan por ser ellas mismas. Nuestra colección de este verano se llama Diosas, precisamente porque cada mujer es una diosa llena de poder. Mi referente es mi madre. Entre las celebrities nacionales, siento un cariño especial por Carmen Lomana, que me ha cautivado desde pequeña por su energía.
P: En una época donde todo parece efímero, ¿cómo se construye una sandalia que no solo esté de moda, sino que resista el paso del tiempo?
R: Apuesto por diseños atemporales, que se conviertan en fondo de armario sin fecha de caducidad. Son auténticas joyas en los pies. Me llena de ilusión ver cómo nuestras clientas nos comparten fotos año tras año. Son complementos joya bañados en oro, sencillos, pero inolvidables.
P: ¿Crees que las sandalias son el nuevo bolso? ¿Una pieza que puede hablar por sí sola y transformar un look entero?
R: Por supuesto. Nuestro concepto de sandalia joya se basa en eso. Un complemento que da el toque final a cada look, habla por sí misma y lleva detrás una gran historia y legado, como las mujeres que me inspiran. Son joyas en los pies, diseñadas para robar cada mirada.
P: ¿Dónde y cómo se fabrican las sandalias? ¿Qué importancia tiene para ti la producción artesanal?
R: La producción lo es todo. No tenía sentido fabricar unas sandalias griegas fuera de Grecia. Allí están nuestros artesanos, mimando cada detalle. Que sean artesanas es lo que las convierte en Cuchy. Son piezas distinguidas y exclusivas. Al ser hechas a mano, son unidades muy limitadas que se agotan cada temporada. No hacemos reposiciones porque el proceso de elaboración es muy largo.
P: ¿Cuál es el detalle más inesperado o ‘secreto’ de tus sandalias que los clientes suelen descubrir al usarlas?
R: Todas las clientas me felicitan por la comodidad y por lo que destacan. Sus amigas, compañeras de trabajo o familiares les preguntan por ellas. Roban toda la atención. No se esperan ese brillo de las joyas, el acolchado, y lo cuidado que está cada detalle.
P: ¿Tienes clientas famosas o prescriptoras de estilo que hayan apostado por Cuchy? ¿Nos puedes contar algún nombre o anécdota?
R: Carmen Lomana fue la primera en apostar por mis diseños. Es una mujer con un gusto exquisito que, como me recalcó desde el primer momento, no apuesta por logos, sino por el trabajo bien hecho. Marta Sánchez también destaca: apasionada de la moda y de los complementos. Otras mujeres influyentes que lucen Cuchy son Mar Flores, Nieves Álvarez, Eugenia Silva, Paula Echevarría, Amelia Bono, Rosanna Zanetti, Tamara Falcó o Eugenia Martínez de Irujo.
P: ¿Recuerdas el primer momento en que viste a alguien desconocido llevando tus sandalias por la calle? ¿Qué sentiste?
R: Sí, perfectamente. Un día a principios de verano iba en mi moto por la calle Serrano y empecé a ver a varias mujeres caminando con mis sandalias, una tras otra. De la emoción, casi me caigo al suelo.
P: ¿Hay alguna colaboración soñada en tu cabeza? Ya sea con una diseñadora, artista o incluso un lugar.
R: Me encantaría colaborar con Isabel Marant. Me la encontré el verano pasado en Ibiza y es una mujer cercana y natural. Me apasionan sus creaciones y ese effortless chic. Tengo educación francesa, lo llevo en las venas. Me encanta el savoir faire de la moda francesa.
P: ¿Cómo te enfrentas al reto de crecer como marca sin perder esa esencia casi íntima y personal?
R: Me enfrento con entusiasmo y calma. Lo veo como un crecimiento orgánico, paso a paso. Queremos abrir nuevos mercados y llegar a más mujeres que sientan la emoción de lucir una pieza artesanal y cuidada como las nuestras.
P: ¿Cuál es tu mantra de estilo cuando diseñas una sandalia? Esa idea que nunca dejas de tener presente.
R: Siempre diseño pensando en que es una sandalia que yo me pondría, que encaja con mi estilo y gusto. Si intentara contentar a todas, perdería el foco. Cuchy es una extensión de mí, mi proyecto, mi bebé empresarial. Y como todo niño, hay que estar muy pendiente de él hasta que camine solo. Es mi mayor apuesta, mi sueño hecho realidad.
Todas las mujeres con estilo en España tienen unas sandalias Cuchy en su armario: Eugenia Martínez de Irujo, Carmen Lomana, Paula Echevarría, Tamara Falcó, Rosanna Zanetti, Nieves Álvarez, Amelia Bono, Mar Flores y Eugenia Silva... y es que su creadora, Sandra, ha apostado por lo esencial: la autenticidad, el carácter y la tradición.