Hay algo casi terapéutico en el cambio de temporada: el aire se vuelve más frío, las calles se tiñen de tonos ocres y, de repente, el cuerpo pide abrigo. Literalmente. Este año he decidido dejar atrás la indecisión —y el presupuesto desorbitado— para fichar tres modelos de Zara que lo tienen todo: diseño, calidez y un precio que no supera los 60 euros. Son esos básicos elevados que transforman cualquier look sin esfuerzo, los que te acompañan de lunes a domingo y hacen que vestirse en invierno sea un placer.
Hay prendas que destilan calidez solo con mirarlas, y este abrigo lo consigue con su cuello efecto pelo y su silueta envolvente. Es suave, femenino y sofisticado sin resultar exagerado. Su corte recto y textura mullida lo convierten en la pieza perfecta para elevar un look de diario —vaqueros, botines y jersey de punto— o acompañar un vestido largo en un plan nocturno. Es, sin duda, ese tipo de abrigo que parece mucho más caro de lo que cuesta.
Mis abrigos favoritos de Zara. (Zara)
Este es el abrigo que te salva en los días más fríos, cuando salir de casa se siente como una misión imposible. Su interior con aislamiento térmico y su acabado en borreguillo lo hacen tan cómodo como envolverte en una manta, pero con el estilo urbano que caracteriza a Zara.
El corte corto lo hace perfecto para combinar con prendas de cintura alta o faldas midi, y su acabado mate le da un punto de sofisticación sin pretensiones. Es el tipo de prenda que eleva cualquier conjunto sin necesidad de accesorios.
Hay algo casi terapéutico en el cambio de temporada: el aire se vuelve más frío, las calles se tiñen de tonos ocres y, de repente, el cuerpo pide abrigo. Literalmente. Este año he decidido dejar atrás la indecisión —y el presupuesto desorbitado— para fichar tres modelos de Zara que lo tienen todo: diseño, calidez y un precio que no supera los 60 euros. Son esos básicos elevados que transforman cualquier look sin esfuerzo, los que te acompañan de lunes a domingo y hacen que vestirse en invierno sea un placer.