Logo El Confidencial
está a la venta por 4 millones

Los herederos de Aline Griffith 'limpian' su casa de hipotecas y embargos para venderla

La mansión en el corazón de El Viso, con sus cuentas ya saneadas, es una de las más emblemáticas del barrio madrileño y en el triángulo de oro de Chamartín

Foto: Aline Griffith, condesa de Romanones, en 1945 y en el salón de su casa, ahora en venta. (Getty Images)
Aline Griffith, condesa de Romanones, en 1945 y en el salón de su casa, ahora en venta. (Getty Images)

La condesa de Romanones, Aline Griffith (Nueva York, 1923), falleció el pasado 17 de diciembre. Desde entonces parte de su patrimonio está en venta (privada). Una de las propiedades más emblemáticas de la que fue la espía más famosa de la alta sociedad española es su mansión de la calle Castellón de la Plana, en El Viso, el barrio más emblemático de la alta sociedad madrileña. 270 metros cuadrados con jardín (y distribuidos en tres plantas) a un paso de la Castellana. Ahora la propiedad aparece libre de las cargas que tenía en el momento de fallecer la aristócrata más polémica de la época de Franco y la espía preferida de la alta sociedad.

La misma mañana en que Vanitatis anunciaba el fallecimiento de la escritora en la clínica San Francisco de Asís un cartel de 'se vende' aparecía visible en su domicilio madrileño. Un anuncio que coincidía con la desaparición de la aristócrata que tenía hasta su muerte el usufructo del domicilio donde había vivido con su marido, Luis de Figueroa y Pérez de Guzmán, y sus tres hijos, Álvaro, Luis y Miguel, hasta que contrajeron matrimonio.

Vista aérea de la casa de la condesa de Romanones en Madrid.
Vista aérea de la casa de la condesa de Romanones en Madrid.

El embargo para responder a 3 millones

Uno sus hijos pasaba temporadas con ella más por iniciativa propia que por acompañar a su madre, que siempre había sido una dama demasiado independiente y con fuerte carácter. Con los años la relación con sus hijos se fue haciendo cada vez menos intensa, mientras aumentaba la complicidad con algunos de sus nietos. Sobre todo con dos de ellos -Luis y Juan- que presiden la fundación que lleva el nombre de la abuela. Luego, se retiró inmediatamente por expreso deseo de los dueños de la casa, los hijos menores de la condesa: Luis y Miguel, propietarios al 50%, ya que la aristócrata solo era usufructuaria del inmueble. ¿Quién lo hizo? No se sabe. Luego el precio de esta recoleta mansión que solo sale al mercado en venta privada: 4 millones de euros.

Aline Griffith junto a Penélope Cruz y Julia Argyros en abril de 2002
Aline Griffith junto a Penélope Cruz y Julia Argyros en abril de 2002


Ahora, los herederos han 'limpiado' la propiedad de cargas. Ya no existen las hipotecas con el Banco Hipotecario que databan, ojo, de 1944 y 1947. Ni las que había a favor de terceros por 20.000 y 6.000 pesetas y que eran de finales de los años cincuenta. Y la más importante, no está el embargo a favor de la condesa en cuanto a la participación de 1/3 de 1/2 de la nuda propiedad, adquirida por Álvaro Figueroa Griffith para responder a 3.439.000 euros requeridos por el Juzgado de Primera Instancia número 4 de Madrid. Todo con fecha de 1997.

Las joyas de Aline

Uno de los grandes tesoros de la exespía eran sus joyas, que ya dejó debidamente repartidas entre sus familiares. Las que no quedaron en la manos de la familia pasaron por el martillo de la subasta en 2011. La aristócrata sacaba a concurso siete piezas de impresión, cuyo precio alcanzó aproximadamente un millón de euros, mientras que algunos medios habían cifrado el precio total de las joyas en 18 millones, cosa que desmintió la propia aristócrata.

Llamaba la atención un reloj de diamantes de estilo 'cadenas' por tratarse de una joya que había pertenecido a la duquesa de Windsor -quien la recibió del duque de Windsor en el tercer aniversario de su primer encuentro- y que esta regaló a Alice Griffith, quien fue agente secreto de los servicios de inteligencia de Estados Unidos en España en los años cuarenta.

La condesa de Romanones posando con sus joyas en una imagen de los años 70.
La condesa de Romanones posando con sus joyas en una imagen de los años 70.

El reloj, que en el revés lleva grabada una dedicatoria del duque de Windsor -cuando todavía era Eduardo VIII- para la duquesa, fue vendido por 339.000 dólares a un comprador que seguía la subasta por teléfono.

“Me deshago de ellas porque ya no hay sitios a donde ir con ellas. Hoy en día, te sientes incómoda con joyas exageradas, porque parece que presumes. Por tanto, ¡prefiero el dinero! ¿Para qué las quiero si van a estar guardadas? Además, no tengo hijas para que las usen. Mis nietas visten modernas, con esos pantalones... Y cuando les he preguntado, dicen que esas joyas son cosas de vieja”, dijo entonces al periódico 'El Mundo'. Estaremos atentos al cambio de titular de la mansión donde Aline fue feliz.

Famosos

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios