Las rutinas de los Aznar Botella en Marbella... cuando les deja el coronavirus
  1. Famosos
CUARENTENA

Las rutinas de los Aznar Botella en Marbella... cuando les deja el coronavirus

El expresidente suele levantarse pronto y salir a entrenar por la urbanización. También pasea a sus perros. La exalcaldesa es aficionada a bailar y le gusta comprar en el mercadillo

placeholder Foto: José María Aznar y Ana Botella, en la playa de Marbella. (Cordon Press)
José María Aznar y Ana Botella, en la playa de Marbella. (Cordon Press)

Paseos por la playa, compras en el mercadillo nocturno, jugar al golf y pasear a los perritos. El matrimonio Aznar Botella vive estos días recluido en la urbanización Guadalmina, donde desde hace años se codea con la jet marbellí. Pero las cosas han cambiado y el exmandatario y su familia han tenido que renunciar a una vida de lujos que podrán recuperar en cuanto termine la cuarentena. Con todo, habrá algunas rutinas con las que podrán seguir, como sus divertidos bailes nocturnos. Aunque eso sí, sin invitados.

LEA MÁS: Así es la mansión en la que la familia Aznar vive confinada en Marbella

La rutina diaria de José María Aznar, un hombre tradicional y de duras convicciones, ha sido fundamental para lograr ese estado físico envidiable a su edad. Cuando están en Marbella, el expresidente suele levantarse muy temprano, sale a pasear a alguno de sus perros. Y luego lleva a cabo su rutina de ejercicios diarios, que realiza por la urbanización marbellí, seguido de cerca por la Policía Nacional. Estos días, no obstante, con la prohibición de salir, el expresidente deberá ejercitarse en casa.

placeholder José María Aznar y Ana Botella, en un concierto de Julio Iglesias en Starlite. (EFE)
José María Aznar y Ana Botella, en un concierto de Julio Iglesias en Starlite. (EFE)

Y mientras su marido entrena, Ana Botella dedica su tiempo a actividades menos intensas. Nada de shoppings nocturnos en el mercadillo, quedadas con amigas, cuidado de los nietos y paseos por la playa con su ya tradicional sari blanco. La exalcaldesa de Madrid deberá permanecer encerrada en casa, momentos que quizás aproveche para disfrutar de una de sus grandes aficiones: el baile. En la casa de los Aznar Botella no faltan las fiestas en verano, donde suena del 'Despacito' a clásicos como Julio Iglesias y hasta Sting.

Del apartamento al casoplón

La familia escogió esta urbanización hace años, cuando decidieron abandonar Oropesa de Mar como retiro de vacaciones. Siempre fue Guadalmina la alternativa. Primero se compraron allí un ático dúplex de 265 metros cuadrados, con dos plazas de garaje y un trastero. Lo contaba Amparo de la Gama en estas páginas: pronto se trasladaron al hoyo 18 del campo de golf que tiene el complejo, donde adquirieron el que fue su primer chalé. Nada más llegar colocaron la bandera española en el porche.

Pronto decidieron comprar el palacete en el que están recluidos estos días, un inmueble que fue reformado por la familia. Y una de las principales obras fue la de cambiar el seto original que rodeaba el terreno por un muro de 2,30 metros de altura. La privacidad de la familia por encima de todo.

placeholder José María Aznar, jugando con sus perros por las playas de Guadalmina. (I.C.)
José María Aznar, jugando con sus perros por las playas de Guadalmina. (I.C.)

Puede que los Aznar rompan esa privacidad estos días para salir a pasear a sus perros, una de las pocas cosas que permite el decreto aprobado por el Gobierno. Por ahora nadie les ha visto desde que está prohibido salir a la calle. La semana pasada, cuando llegaron, fueron varios los vecinos que se encontraron con el expresidente y sus perros. Las mascotas de la familia tienen unas elegantes casetas en el jardín, pero estos días tener perro sirve a muchos de excusa para salir a la calle, algo que podría hacer el expresidente o alguno de los suyos y ver así el estado de las cosas.

A metros del mar

Muchos querrían pasar la cuarentena recluidos en un casoplón como el de esta familia. Este auténtico búnker, situado a escasos metros del mar, está en una parcela de más de 2.100 metros, de los que 448 responden a superficie construida. En concreto, la vivienda ocupa 365 metros cuadrados; las zonas deportivas (como la piscina o el gimnasio), 60 metros cuadrados, y el porche, los 23 restantes. No podrán acercarse a las olas, pero al menos podrán escuchar su sonido, y desde una amplia vivienda en la que se refugian cada año.

Marbella José María Aznar Ana Botella
El redactor recomienda