Muere Rosa Maria Sardà: sus momentos duros y la brutal sinceridad de su relato
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SIN EUFEMISMOS

Muere Rosa Maria Sardà: sus momentos duros y la brutal sinceridad de su relato

La irrepetible actriz habló en numerosas ocasiones sobre el cáncer con el que convivió durante seis años

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Muere Rosa Maria Sardà: sus momentos duros y la brutal sinceridad de su relato

La actriz Rosa Maria Sardà ha fallecido hoy jueves a los 78 años, según ha informado la Academia de Cine. Una tristísima noticia que llega después de años conviviendo con un cáncer que no logró superar y del que siempre habló abiertamente. Tuvieron especial eco sus palabras en 'Lo de Évole' hace unos meses, pero no era la primera vez que la gran actriz, ganadora de dos premios Goya, por 'Sin verguenza' y '¿Por qué lo llaman amor cuando quieren decir sexo?', abordaba sus cuestiones personales sin eufemismos ni paños calientes.

En el programa de Jordi Évole incidió en el cáncer que padeció durante seis años y lo hizo con una enorme honestidad: "No estoy en el mejor momento de mi vida porque a los 78 años no se está en el mejor momento de la vida. Estoy enferma, más o menos. Tengo un cáncer, pero no saben dónde y se lo inventan. Está controlado". Y, contrariamente a la retórica de batalla que suele utilizarse en estas ocasiones, la intérprete de 'La niña de tus ojos' destacó que "no lucho contra nada, no se lucha contra el cáncer, es invencible. Es una cuestión de que los que se ocupan de ti tengan más o menos tino al programar unas ciertas medicaciones. No se trata de una lucha porque el cáncer siempre gana".

Esta enfermedad no impidió, sin embargo, que la actriz siguiese trabajando en los últimos años, en los que la hemos visto en películas como 'Rey gitano', '8 apellidos catalanes', 'La reina de España', 'Segunda oportunidad' y, muy pronto, en 'Salir del ropero'. Aunque cuando estaba en plena promoción de su libro 'Un incidente sin importancia', editado por Planeta, hizo unas declaraciones muy descarnadas en 'El País': "Cuando escribí esto no sabía que estaría condenada a morir de cáncer. El bicho sigue ahí, tengo nuevo tratamiento, pero estoy muy cansada. El año que viene veré qué hago. Igual dejo la medicación y que dure lo que sea, a fin de cuentas tengo 78 años. Lo único que me queda por hacer es morirme".

Una franqueza que también afloró en esas fechas cuando fue entrevistada por su hermano, Xavier Sardà, en 'La Sexta Noche', donde desgranaron algunas de sus vivencias comunes: "De repente, un día me levanté y vi que era una vieja. Yo no me había dado cuenta y es duro. Y uno se pregunta que ahora qué. 'Lo que el viento se llevó' ya no lo voy a hacer, pero tengo estos papeles que me dijeron que estaban bien, así que una nueva experiencia".

En lo que podemos considerar un híbrido entre conversación y entrevista, estuvo de telón de fondo el mencionado libro que Rosa Maria fue escribiendo durante años y que vio la luz tres décadas después de terminarlo. Entre los relatos destaca una emocionante carta dedicada a su madre, que falleció prematuramente, en plena juventud, lo que significó que ella, la mayor de cinco hermanos, se ocupara de un rol crucial para ellos ante la ausencia materna. El menor, Joan, murió de sida: "Fue un personaje maravilloso, que nos hizo sufrir y que sufrió mucho. Nos dejó cuando él tenía 26 años víctima de una enfermedad casi desconocida en España que era el sida. Eso era el infierno, pero nosotros seguimos viviendo con él y dándole ánimo dos años".

En plena pandemia del covid-19, la actriz volvió en La Sexta a abordar este doloroso capítulo y enfatizó la terrible situación en la que se encontraban entonces las víctimas de esa enfermedad: "Era muy distinto. Ahora todos se sienten implicados. Cualquiera puede pillar el coronavirus. El sida era de gente marginal, de gente degenerada y se los rehuía. Fue horroroso y vergonzoso lo que se hizo con los enfermos de sida. No soy creyente, pero no puedo ir al infierno porque ya he estado allí".

Rosa Maria Sardà y Verónica Forqué, con Pol Mainat, director de la serie 'Dues dones divines' (Dos mujeres divinas). (EFE)
Rosa Maria Sardà y Verónica Forqué, con Pol Mainat, director de la serie 'Dues dones divines' (Dos mujeres divinas). (EFE)

Rosa Maria no se caracterizó nunca por los paños calientes y no podemos pasar por alto otro episodio de enorme relevancia mediática que se produjo en 2017 cuando decidió devolver a la Generalitat la Cruz de San Jorge, una de las máximas distinciones otorgadas por esta institución, y que relataba en un artículo la cineasta Isabel Coixet, artífice de 'La vida secreta de las palabras' o 'A los que aman': "Rosa Maria sacó una carpeta con la condecoración y una nota. En la nota de su puño y letra decía que, dadas las circunstancias, ella no se consideraba merecedora de la Creu de Sant Jordi otorgada por el Gobierno catalán y que, como la condecoración traía consigo que en el momento del fallecimiento, la Generalitat ofrecía una esquela en los periódicos, que por favor tuvieran a bien ahorrársela".

Una de las cuestiones en las que fue más discreta Rosa Maria Sardà fue su vida sentimental y, de hecho, su ruptura con su pareja durante tres décadas, Josep Maria Mainat, quien fuera miembro de La Trinca y fundador de la productora Gestmusic, trascendió años después de producirse. Fueron padres de un hijo, Pol Mainat, que también es actor (la dirigió en la serie de televisión 'Dues dones divines') y que fue el encargado de recoger en su lugar el Gaudí de Honor a toda su carrera en 2016, ya que ella no pudo asistir. Cumpliendo su deseo, su discurso fue muy breve y dijo emocionado: "Mamá, eres muy grande. Buenas noches". Con las palabras de su hijo queda todo dicho...

Jordi Évole Javier Sardá