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La triste historia de su hija Coral, que murió en la carretera, contada por sus compañeros
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UN SUEÑO TRUNCADO

La triste historia de su hija Coral, que murió en la carretera, contada por sus compañeros

Sus amigos del grupo Avenida Pasión no olvidan a Coral. Ellos nos han descubierto su lado más desconocido. Cómo era, cómo llegó a sus vidas y cómo vivieron su trágica muerte

Foto: Coral Romero, junto a sus compañeros del grupo Avenida Pasión. (Cortesía)
Coral Romero, junto a sus compañeros del grupo Avenida Pasión. (Cortesía)

Ahora que ha fallecido Concha Márquez Piquer, es inevitable acordarnos de la tragedia familiar que tuvo que superar. Su hija, Coral Romero, la benjamina de su matrimonio con Curro Romero, perdió la vida en la carretera con tan solo 19 años, víctima de un accidente de coche en Tennessee el 2 de noviembre de 1986.

Poco se ha hablado de la historia vital de Coral, una joven que en el momento de su trágico fallecimiento comenzaba a despertar a la vida con un proyecto musical con el que no solo intentaba encontrar su propia identidad y su gran vocación, sino que, según todo apuntaba, estaba a punto de conseguir el estrellato. El éxito, a tenor de los acontecimientos que se sucedieron justo antes del accidente, parecía asegurado. No solo el suyo, sino el de sus compañeros del grupo musical Avenida Pasión. El sueño de todos ellos quedó truncado después del accidente.

Foto: Curro Romero y su esposa, Carmen Tello. (EFE)

Desde Vanitatis, hemos podido hablar con las personas que compartieron aquellos días de estudios de grabación, reuniones con discográficas y mánagers, ilusión y atención mediática junto a Coral Romero. Sus compañeros del grupo Avenida Pasión no olvidaron a la nieta de Concha Piquer. Ellos nos descubrieron el lado más desconocido de Coral. Cómo era, cómo llegó a sus vidas y cómo vivieron la trágica noticia de su muerte.

placeholder Concha Piquer, en una imagen de archivo. (EFE)
Concha Piquer, en una imagen de archivo. (EFE)

Uno de ellos es Alejandro Vaquerizo, bajista de Avenida Pasión. Él fue uno de los fundadores del grupo. “Los orígenes de Avenida Pasión están en un grupo que se llamaba Chocolate con Churros en el que tocábamos Juan Antonio Navarro (guitarrista) y yo. Luego entró el batería, Ángel de los Ríos. Lo de Avenida Pasión fue flipante. Lo vivimos en primera persona y fue impresionante, cómo íbamos a ser estrellas de la música y pasamos a ser nada y menos”.

Ángel de los Ríos, el batería, suspira cuando recuerda todo lo ocurrido: “¡Uf! Fue todo muy intenso… Yo era muy joven, tenía 22 años y acababa de llegar de la mili en el año 84 cuando el hermano de Juan Antonio Navarro, el guitarrista de Avenida Pasión, me recomendó para el grupo”.

De forma casual

Coral Romero llegó a sus vidas con 17 años, de una manera casual: “Juan Antonio trabajaba en Antena 3 Radio y era muy amigo de los componentes de Gomaespuma, Juan Luis Cano y Guillermo Fesser. Coral fue un día a la radio con Gomaespuma y la hicieron cantar allí. Juan Antonio Navarro no sabía quién era Coral, pero la escuchó y le preguntó si le interesaría cantar en un grupo”, recuerda Alejandro.

“Coral era muy amiga de la novia de Juan Luis Cano y un día la llevaron al programa. Se arrancó a cantar flamenco. Nadie sabía quién era ella. Coral cantaba coplas que alucinabas”, cuenta Ángel de los Ríos.

“Coral llamaba la atención. Cantaba muy bien y era muy guapa”, comenta Alejandro al recordar la primera impresión que le causó. De la saga familiar de la que procedía se enteraron más tarde. “No recuerdo si fue ella quien nos lo dijo o si fue porque empezamos a vernos rodeados de prensa. Todos querían hacernos fotos y reportajes porque la nieta de Concha Piquer tenía un grupo de música”.

La presencia física de Coral impresionó también a Ángel de los Ríos, el batería. “Era una mujeraza de 18 años. Preciosa, altísima, guapísima”.

placeholder Fotografía de Coral Romero durante una actuación. (Cortesía)
Fotografía de Coral Romero durante una actuación. (Cortesía)

Alejandro nos explica el momento vital por el que pasaba Coral en aquel momento: “Coral vivía un momento de independencia. Cuando cumplió los 18 años se fue de casa. Su padre, Curro Romero, la ayudó a buscar una casa. Coral tenía carácter. Era jovencita y tenía al lado a Juan Antonio. Él sí que era líder. Tenía las ideas muy claras. Ella, en cuanto hubiera destacado un poco, habría asomado las garras. Coral era muy dulce, cariñosa, pero todavía por hacer. Intentaba saber quién era y descubrir qué lugar ocupaba en el mundo. Acababa de salir de las faldas de su madre. Estaba muy arropada también por su padre. Ella necesitaba autoafirmarse y sacar su personalidad, porque la tenía. Estoy seguro de que la habría sacado sí o sí con Avenida Pasión”.

"Fue un bombazo"

El éxito fue meteórico. “Fue un bombazo. Un productor nos propuso firmar un contrato por tres años y tres discos. No habíamos llegado a dar conciertos. Teníamos temas de sobra porque éramos un grupo de local de ensayo y de ensayar horas y horas. Teníamos el mundo a nuestros pies. Empezamos a salir en programas de televisión. No dio tiempo a dar conciertos porque enseguida apareció una persona que nos llevó a Londres para grabar un disco”, recuerda Alejandro.

Todos los componentes del grupo comenzaron a sentir que su sueño se hacía realidad: “Estábamos un poco abrumados. Pasamos de estar en un local modesto ensayando a ser estrellas del rock”. “Teníamos un mánager en el sur que nos dijo que nos adelantaba 1 millón de pesetas (de la época) a cada uno para que firmáramos con él la gira de verano”, cuenta Alejandro.

Ángel de los Ríos rememora el tirón que Coral tenía: “Ella era quien era. Hija de Curro Romero y Concha Márquez Piquer, nieta de Concha Piquer... Todo el mundo quería ver ese espectáculo y además sonábamos que te morías”.

Era el año 1986 y todo estaba encaminado a que en 1987 Avenida Pasión lanzara su primer disco, grabara más y realizara giras por todo el país.

“Estábamos en todos los medios de comunicación y en todas las revistas. Estábamos a punto de hacer el gran lanzamiento del grupo. El primer disco ya estaba editado y finalizado, pero aún no se había hecho la promoción. La promoción se iba a hacer al año siguiente”, evoca Alejandro. “No tengo ninguna duda de que íbamos a ser unas estrellas en aquel momento. El grupo sonaba muy bien. Era pop rock, pero yo soy jazzista y le ponía mucha imaginación de arreglos”, añade.

placeholder La cantante Concha Márquez Piquer, hija de Concha Piquer y madre de Coral, durante la presentación de su autobiografía. (EFE)
La cantante Concha Márquez Piquer, hija de Concha Piquer y madre de Coral, durante la presentación de su autobiografía. (EFE)

El estilo de Avenida Pasión llamó la atención de muchos entendidos. Entre ellos, la de un joven Fernando Martínez, Fernandisco, que en aquella época trabajaba en Barcelona buceando entre cientos y cientos de casetes que le llegaban de diferentes formaciones musicales que surgían en aquel momento: “Cuando sale Avenida Pasión, a mí me pilla en Barcelona, comenzando en la SER. Ahí descubrí al grupo. Cuando los escuché, pensé que eran buenísimos. Tenían un aire funk, pop, rock con aires británicos que me pareció buenísimo. Los 80 fue una época muy prolífica. Había muchos grupos, cada uno con su estilo, pero Avenida Pasión tenía algo diferente. Me di cuenta de que las influencias del grupo venían de Londres. Había un grupo británico con vocalista femenina, Swing Out Sister, que era espectacular y otra serie de bandas británicas de las que vi influencia en Avenida Pasión”.

Fernandisco destaca la figura de Coral Romero: “Como Coral comenzó con 17 años, tenía toda la frescura de una chica que está escuchando cosas que le llegan de fuera. Por eso creo que Avenida Pasión se convirtió en un grupo de culto. Me recordaba al concepto de la formación de Presuntos Implicados, que empezaron haciendo funk. Coral Romero era una artista. Le venía de familia. El accidente le cercenó la vida y para el grupo también fue un golpe muy fuerte porque creo que era un grupo llamado a haber conseguido muchísimos éxitos. Detrás del grupo creo que surgió una corriente de mánagers que pensaron que podría cambiar la música española. Se había preparado incluso una gran gira. Sin Coral, aquello dejó de tener sentido”.

Para Fernandisco, Avenida Pasión habría tenido un prometedor futuro: “Ha sido uno de los grupos más originales que yo he escuchado. Eran cronistas de una época pop. Coral era una joven que lo veía claro. Era monstruosa. A veces en el mundo de la música se vive excesivamente deprisa. No sé a qué se debió el accidente ni si la rapidez de los acontecimientos le pasaron factura. Ella quería aprender inglés con idea de grabar canciones cantadas en inglés”.

placeholder Coral, durante una actuación en televisión. (Cortesía)
Coral, durante una actuación en televisión. (Cortesía)

Así era. El batería, Ángel Luis de los Ríos, afirma que “Coral se mató en EEUU porque ella quería grabar el disco en inglés”.

Fernandisco tiene claro hoy en día por dónde habrían ido encaminados, más o menos, los pasos de Avenida Pasión si Coral hubiese vivido: “Creo que es uno de los grupos de culto. Con un solo disco. Ese es un fenómeno difícil de lograr. Tengo la sensación de que hoy sería un grupo que habría hecho un carrerón. Tendrían un reconocimiento hoy como gran grupo nacido en los 80. No sé si habrían sobrevivido más allá de los 90. Es difícil de saber. Pero sí creo que se habrían convertido en un clásico. Una especie de Presuntos Implicados. Un grupo seguido por la gente y un grupo de culto de la época”.

Llega noviembre de 1986 y ocurre la tragedia. “Estábamos en plena ebullición y de repente… Yo estaba tocando con Mari Trini a la espera de que se lanzara todo lo de Avenida Pasión para dejarlo todo y centrarme en eso”, recuerda Alejandro.

"Perder la vida como la perdió..."

Ángel de los Ríos, por su parte, recuerda con tristeza cómo él se encontraba, precisamente, en Cadena SER, en Jaén, haciendo promoción de todo cuando se enteró de la noticia. “Fue una amargura terrible… Éramos muy amigos y nos queríamos y divertíamos a tope. Me dio mucha pena, primero perder a una amiga como Coral, que no se pusiera el cinturón en aquel coche y perder la vida como la perdió. También porque todo estaba tan encaminado…”.

La muerte de Coral fue también la muerte de Avenida Pasión. “Después del accidente, ya no pasó absolutamente nada con el grupo. No volvimos a ver a nadie. El disco estaba tan reciente que yo ni siquiera lo tenía. No nos habían dado una copia aún. Cuando murió Coral, ni siquiera recibí el disco por parte de la discográfica. Tuve que irme a El Corte Inglés a comprármelo. Yo no supe de nadie nunca más. Nunca me volvió a llamar nadie, ni el productor, ni la compañía ni el mánager…. En el grupo nos quedamos hechos polvo”, lamenta Alejandro.

placeholder Fernando Martínez, Fernandisco. (EFE)
Fernando Martínez, Fernandisco. (EFE)

“El grupo se quedó enterrado en San Isidro, donde está enterrada Coral, tal y como dijo Juan Antonio cuando Coral murió”, afirma Ángel de los Ríos.

“El proyecto musical era bueno pero se focalizó por ella. Nos quedamos hundidos. A partir de ahí todos tratamos de continuar con nuestras vidas. Yo seguí con la música. Enseguida me salió una gira con Paloma San Basilio en el 88. Juan Antonio retomó la radio… etc”, añade Alejandro.

Qué habría pasado con todos ellos si Coral Romero no hubiera muerto es una pregunta que alguna vez se han hecho: “En su día lo pensaba mucho. Hoy, en alguna conversación aún surge la pregunta. A medida que más cumples años, más echas la mirada atrás. Habríamos sido grandes estrellas sin ninguna duda. No sé qué tipo de vida habríamos tenido, porque la vida de una estrella también puede traer consecuencias. He visto caer a muchos. Pero sí sé que habríamos grabado más discos, habríamos hecho giras tremendas, habríamos ganado mucho dinero… Eso seguro. Habríamos sido personas reconocidas con una carrera brillante”.

Habría sido un pelotazo

Ángel de los Ríos tiene claro que “Avenida Pasión habría sido un pelotazo. No sé cuánto habría durado, pero teníamos a una 'number one' que era Coral y un grupo que sonaba muy bien. Seguramente hoy nosotros estaríamos en un plano artístico mucho más valorado y con un caché potente”.

Cada uno ha seguido caminos diferentes. Alejandro asegura que hoy considera que ha tenido una vida estupenda. “La vida te pone en el lugar que tienes que estar. Yo ahora mismo no me cambio por nada. Me he dedicado a la música hasta hoy. He tocado con muchos artistas. Con la crisis, la edad, los grupos jóvenes… comienzas a bajar el ritmo. La gente de mi generación se recicla. Tengo derechos de autor de música en Antena 3, dos discos… Ahora me he reciclado en el tema de desarrollo personal, he escrito un libro sobre ello que se titula ‘Comprender para ser feliz’, imparto talleres conferencias… Con el tiempo, la edad te hace madurar, ya he tocado mucho. Ahora compagino más. La música es ahora más un hobby”, nos cuenta Alejandro.

placeholder El grupo Avenida Pasión.
El grupo Avenida Pasión.

“A mí me pilló con 25 años”, dice por su parte Ángel de los Ríos. “Sentí mucha pena porque perdí a una amiga, pero con esa edad piensas que eres inmortal y que la vida ya te volverá a colocar en tu sitio. A los 7 años de la muerte de Coral, volví a tener otra oportunidad junto a Aurora Rosada, una artista flamenca. Nos contrató el mánager con un contrato brutal encima de la mesa. Con todo preparado para un gran lanzamiento, este mánager se mató en un accidente de tráfico. Para mí fue otra vez el sueño destruido. Pero hay que seguir…”.

Ángel de los Ríos continuó en otros grupos, orquestas, “comiéndote verbenas hasta las tantas de la mañana. Trabajé con Georgie Dann casi dos años. Luego tienes hijos, el trabajo empieza a menguar… Me reciclé. Trabajé con amigos en una empresa de construcción. He trabajado haciendo declaraciones de renta para Hacienda, etc. Ahora mismo estoy en ERTE porque soy conductor de Uber. Hago bolos con Stevie Zee, que fue el guitarrista de Gurruchaga, en muchas salas. Pero ahora, con la pandemia, ni conduzco, ni toco, ni nada de nada de NADA”.

Hoy es un disco de culto

Por si todos los ingredientes de esta historia no fueran suficientes para que el disco de Avenida Pasión se convierta en un disco de culto, sobre este trabajo musical recaen también diferentes teorías paranormales que nos cuenta Ángel de los Ríos. “Mi hermano Luis fue coordinador de TVE muchos años. Después de la tragedia de Coral, hizo un programa piloto llamado ‘Fuerzas ocultas’, que él dirigió. En él intentó recoger una gran premonición en torno a la muerte de Coral Romero. Para empezar, el disco de Avenida Pasión se llamaba ‘Hermosa despedida’. La portada del disco de Avenida Pasión, por ejemplo, diseñada antes del accidente por Juan Antonio Navarro, guitarrista y novio de Coral en aquel momento, es una pintura hecha a mano que muestra un tramo de carretera muy similar al lugar en el que Coral se mató. Justo en la mitad del disco, en una de las canciones, hay una frase que dice: “Un accidente bajo la lluvia”. A esto hay que añadir la premonición que la propia madre de Coral, Concha Márquez Piquer, contó haber tenido sobre la muerte de su hija.

placeholder Portada del disco de Avenida Pasión. (Cortesía)
Portada del disco de Avenida Pasión. (Cortesía)

Premonitorio o no, Coral se fue. En el recuerdo quedan su voz, su talento y la huella que dejó en sus amigos: “Coral era risueña, sonriente, ilusionada y disfrutaba de este proyecto que teníamos en común. Tenía ganas de comerse el mundo. Era muy pasional”, afirma Alejandro.

“Coral sería hoy una de las cantantes más destacadas del panorama musical español. Recuerdo mucho su alegría y su frescura. Era una artista, joven, bella, con una voz impresionante y con mucha alegría en sus ojos color esmeralda”, asegura Ángel de los Ríos.

Ahora que ha fallecido Concha Márquez Piquer, es inevitable acordarnos de la tragedia familiar que tuvo que superar. Su hija, Coral Romero, la benjamina de su matrimonio con Curro Romero, perdió la vida en la carretera con tan solo 19 años, víctima de un accidente de coche en Tennessee el 2 de noviembre de 1986.

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