Piru Urquijo y su 90 cumpleaños: la reina Sofía, la infanta Elena e Irene Urdangarin
La abuela de Teresa y Juan Urquijo celebra su aniversario en la finca familiar de Los Molinillos, donde fue la pedida del alcalde. Hubo cóctel, cena e invitados muy conocidos
En la finca Los Molinillos, en Navalagamella, a las afueras de Madrid, no hay verja lo suficientemente alta como para esconder las grandes fiestas que allí se celebran. Este fin de semana, la finca en la que se instala nuestra protagonista a la que asoma el calor en Madrid, se ha vestido de gala para celebrar los 90 años de Carmen Fernández de Araoz, Piru para los amigos.
Allí, en la gran finca en la que fue además la pedida de mano del alclalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, a su ya mujer, Teresa Urquijo, nieta de Piru. En la fiesta estaban todos, los nietos, los bisnietos y los invitados de primera fila. ¿Y quién estaba en esa primera fila? Nada menos que la reina Sofía, la infanta Elena y una muy sonriente Irene Urdangarin, novia de Juan Urquijo, nieto de la homenajeada.
Por si quedaban dudas: sí, son novios, y sí, siguen juntos y felices. Irene llegó directamente de pasar unos días con su padre, Iñaki Urdangarin, y antes con su madre, la infanta Cristina, por lo que no tuvo tiempo de estar en la capital, algo que sí podrá hacer esta semana.
Pareja consolidada
La familia ya los considera “una pareja consolidada” y la presencia de Irene -a medio camino entre royal en prácticas e invitada VIP- confirma lo que muchos en Zarzuela saben, aunque prefieren no comentar: la nueva generación está mezclándose con la aristocracia de toda la vida, y lo hace sin pedir permiso. Ella vive en Oxford, donde estudia en una universidad de la ciudad, y él en Madrid, así que no pueden estar todo el día juntos.
Eso sí, desde el entorno de Irene insisten en recordar que hablamos de una joven de tan solo 20 años y que no conviene casarla antes de tiempo. “Son una pareja que podría romper, claro que sí, porque son muy, muy jóvenes y tienen mucho tiempo por delante. No les pongáis ya el menú de su boda”, bromean fuentes cercanas a Vanitatis.
Ha sido un fin de semana intenso para la familia Urquijo, que el viernes celebró el bautizo de Lucas, hijo de José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid, y de su mujer, Teresa Urquijo. Fue una ceremonia íntima, con asistencia exclusivamente familiar y sin filtraciones, por petición expresa del propio alcalde.
The Cook y Aquilea
Nada que ver con la gran fiesta del sábado. Piru, la gran anfitriona, nacida el 2 de agosto de 1935, adelantó su celebración a julio para esquivar el éxodo estival. Nada se dejó al azar. El cóctel, servido por The Cook by Silvia Lodares -una de las favoritas de la jet patria-, comenzó puntual a las 20.30 de la tarde. La decoración floral corrió a cargo de Aquilea, la firma de Marta Barreiros Cotoner, nuera de Piru y una imprescindible en cualquier celebración capitalina.
Hubo mariachis en directo (como adelantó la revista ¡Hola!), perdices ilustradas en las invitaciones (diseñadas por la propia Piru, amante de la caza) y una playlist vintage elegida por la homenajeada, que no perdona a los Beatles ni a Rita Pavone.
La reina Sofía, impecable como siempre, compartió confidencias con la homenajeada, íntima amiga suya desde hace décadas. La infanta Elena se mostró especialmente relajada e Irene, por su parte, estuvo divertida y familiar, sin estridencias.
Pavlova, como cada año
Para la tarta, Piru volvió a apostar por la pavlova en forma de pirámide, como el año pasado. Al soplar las velas —tras un “cumpleaños feliz” al estilo mariachi— aseguró que piensa seguir celebrando así “hasta los 120”. Y nadie se atrevió a dudarlo.
Todo ello con la solidaridad como telón de fondo: donaciones a la Fundación Aladina y a una residencia de mayores del pueblo. Porque, como suele decir ella misma, la elegancia también se mide por lo que uno da, no solo por cómo se viste. Hay cumpleaños… y luego está el de Piru, donde los invitados llevan sangre azul y las perdices se pintan en acuarela.
En la finca Los Molinillos, en Navalagamella, a las afueras de Madrid, no hay verja lo suficientemente alta como para esconder las grandes fiestas que allí se celebran. Este fin de semana, la finca en la que se instala nuestra protagonista a la que asoma el calor en Madrid, se ha vestido de gala para celebrar los 90 años de Carmen Fernández de Araoz, Piru para los amigos.