La relación de Manuela Ochoa Gómez-Acebo y Pedro Cadahía se rompió de forma trágica este mes de diciembre. La influencer comunicó este fin de semana el inesperado fallecimiento de su prometido, con quien tenía previsto casarse el 31 de octubre de 2026. Dado que solía compartir gran parte de su vida cotidiana junto a él, Pedro también era una figura cercana para su comunidad de seguidores. A través de una emotiva y dolorosa carta, Manuela se despidió de quien define como su “ángel de la guarda”, acompañando el mensaje con varias imágenes de ambos juntos.
La pareja había viajado a México durante el puente de diciembre para asistir a la boda de una amiga, una ocasión en la que Manuela confesó haber sido “muy, muy, muy feliz”, tal y como expresó al compartir un recopilatorio de imágenes del gran día. Asimismo, su viaje era muy especial, ya que fue allí donde Pedro había vivido unos años durante su juventud, incluso estudiando en uno de los centros educativos más importantes de Ciudad de México.
Tras la celebración, decidieron prolongar su estancia para descubrir el país y, según relató en su carta, aprovecharon el día de la Inmaculada para prometerse amor “todos los días de nuestra vida” ante la Virgen de Guadalupe, en su santuario de México, tal como ella misma describió.
Además, visitaron algunos de los pueblos más emblemáticos y con encanto del país, como Atlixco o Val’Quirico. Sin embargo, el 12 de diciembre marcó un antes y un después en su historia, coincidiendo precisamente con el día de la Virgen de Guadalupe, ante la que ambos habían sellado su amor. Aunque se desconocen las causas de lo ocurrido, este símbolo estuvo muy presente durante el velatorio.
De regreso en Madrid, el acto estuvo acompañado por varias imágenes de Pedro, entre ellas una en la que aparece abrazando a Manuela, así como por una gran estampa de la Virgen. Casi dos semanas después, fue la propia Manuela quien compartió una imagen de la ceremonia y la evocó con estas palabras: “Y si hubieras visto la de gente que ha venido a despedirte… ¡Te habrías muerto de vergüenza!”.
A punto de cumplir los 30 años, ya estaba consolidado como analista financiero en Forvis Mazars, una de las auditorias globales más importantes. “Incorporaremos a nuestro día a día lo que Pedro nos enseñó durante estos años: su alegría, su bondad, su autenticidad, su humildad y su capacidad para estar pendiente de los demás. Era una persona que trataba con cariño a todo el mundo y que hacía del trabajo un lugar en el que estar a gusto y en paz”, escribió Agustín Fernández Miret, uno de los socios de la empresa, en LinkedIn.
Se trataba de una trayectoria profesional alejada de la de su padre, un reconocido abogado, pero más cercana a la de su madre. La familia materna de Pedro pertenece al linaje andaluz vinculado al Grupo Sánchez-Ramade, un conglomerado empresarial que llegó a ser líder en Andalucía, con 1.500 millones de euros en ventas y cerca de cuatro mil empleados. Fundado en 1932 por Eugenio Sánchez Ramade y asentado en Córdoba desde la década de los sesenta, el grupo cerró definitivamente en 2010.
Tras algunas experiencias en el mundo financiero, Manuela trabaja en Amazon como especialista en ventas de AWS, apoyando a empresas de software en la integración y comercialización de sus soluciones en la nube. Tanto ella como Pedro provenían de zonas exclusivas de Madrid, donde ahora Manuela ha recibido el cariño y apoyo de amigos y familiares en estos momentos tan difíciles. “Te quiero tanto hoy y siempre. Tu Manuelita”, concluía emotiva.
La relación de Manuela Ochoa Gómez-Acebo y Pedro Cadahía se rompió de forma trágica este mes de diciembre. La influencer comunicó este fin de semana el inesperado fallecimiento de su prometido, con quien tenía previsto casarse el 31 de octubre de 2026. Dado que solía compartir gran parte de su vida cotidiana junto a él, Pedro también era una figura cercana para su comunidad de seguidores. A través de una emotiva y dolorosa carta, Manuela se despidió de quien define como su “ángel de la guarda”, acompañando el mensaje con varias imágenes de ambos juntos.