Luis Tosar dando la nota, Mario Casas y su madre o el descuido de Karla Sofía Gascón: las anécdotas de los Premios Goya 2026
La gala fue un viaje emocional por el mejor cine español con momentos icónicos como los tacones rotos de la nominada al Oscar o la actuación de apertura de los presentadores
Una capa ondeando, un tacón atrapado en una alcantarilla y una madre orgullosa caminando del brazo de su hijo nominado. La 40ª edición de los Premios Goya dejó un palmarés contundente —con 'Sirât' y 'Los domingos' como grandes vencedoras—, pero también una colección de escenas que confirmaron que, más allá de las estatuillas, la gala es un espectáculo humano donde caben la reivindicación, el humor y el descuido más inesperado.
La alfombra roja en el Auditori Fòrum del CCIB arrancó con una declaración de intenciones estética: Aldo Comas y Macarena Gómez decidieron coordinar sus estilismos en un ejercicio de excentricidad al que ya nos tienen acostumbrados. Él, con chaqueta bordada y capa incluida, no dudó en ondearla ante los fotógrafos como si aquello fuera una ópera barroca. Ella, con melena infinita y cintura floral, completó un tándem que rompió la armonía clásica del negro dominante. Dieron la nota, sí, pero con convicción.
Activismo y reivindicación en la alfombra roja
No fue el único gesto que acaparó miradas. Dos activistas lograron colarse en la zona exterior de la alfombra con carteles en contra de la tauromaquia, recordando que el arte y la polémica suelen caminar de la mano. Dentro del perímetro oficial, muchos invitados lucieron en la solapa una chapa con la sandía y el lema "Free Palestine", sumándose a la petición de alto el fuego en Gaza. La imagen fue repetida en posados y entrevistas, convertida casi en código compartido de la noche.
La alfombra también dejó momentos incómodos. Antonia San Juan no se mostró especialmente complaciente durante su entrevista con Inés Hernand y Nuria Marin, visiblemente incómoda cuando le preguntaron por su reciente enfermedad. "De este estan a mí no me echan", soltó al final, rebajando la tensión con ironía. Más distendida estuvo Dulceida, que respondió a la pregunta sobre la separación de Los Javis asegurando que "lo han pasado muy mal, pero es la mejor de las separaciones".
@vanitatis La comodidad es lo que más se busca y sino que se lo digan a Karla Sofía Gascón ? La actriz ha decidido terminar la alfombra roja descalza #karlasofiagascon #goya2026 #premiosgoya #cineentiktok ♬ sonido original - vanitatis.com
Entre los instantes más comentados, el percance de Karla Sofía Gascón. Al llegar, el tacón se le quedó atrapado en una alcantarilla y terminó doblándose. Posó con ellos, profesional hasta el final, pero acabó la alfombra descalza. Más tarde, ya en la gala, presentó el Goya a Mejor Película Iberoamericana junto a Paco León, bromeando sobre las polémicas que han rodeado su carrera: "Mejor me callo que después digo tonterías".
El arranque musical de Luis Tosar y Rigoberta Bandini
Si alguien dio la nota —en el sentido literal— fue Luis Tosar, que inauguró la ceremonia cantando junto a Rigoberta Bandini 'Hoy puede ser un gran día', de Joan Manuel Serrat. No era su primera vez, ya se había arrancado a cantar en la gala de 2011 junto a Paco León y Asier Etxeandia. La artista, por su parte, recordó entre risas cuando se le cayó a Inés Hernand el Goya que ganó en su día: "Pero no se rompió nada". "Ni una esquinita", apostilló la creadora de contenido.
El bilingüismo también tuvo su minuto de gloria cuando Blanca Paloma e Inés Hernand intentaron entrevistarse en catalán. "Una barreja de català, valencià y mallorquí", bromeó la cantante. "Visca Inés Hernand". "Visca la Blanca Paloma", respondió ella. Pero también estuvo presente en la actuación de Bad Gyal, que se subió al escenario acompañada de cajón y palmeros.
Dentro del auditorio, la emoción marcó varios discursos. Nagore Aranburu apenas podía hablar al recoger su premio y terminó pidiendo a su madre que abriera una botella de champán. Álvaro Cervantes, al recibir el suyo, habló de capacitismo y dedicó su estatuilla a su familia -su hermana, Ángela, estaba entre el público conteniendo las lágrimas- y su pareja, reivindicando la necesidad de revisar privilegios. Cuando Miriam Garlo subió como Mejor Actriz Revelación por 'Sorda', el público aplaudió agitando las manos en el aire, el gesto de celebración en lengua de signos.
Mario Casas y su madre, la imagen más comentada
Entre tanto brillo, una imagen se volvió viral: Mario Casas, nominado por 'La cena', posó del brazo de su madre, ambos vestidos de negro. Coordinados, elegantes y cómplices, regalaron una estampa que desarmó más que cualquier discurso. Él, serio; ella, orgullosa. No hizo falta más.
La noche reservó uno de sus momentos más solemnes para Susan Sarandon, Goya Internacional. La ovación fue tan larga que apenas pudo empezar a hablar. "Adoro España, especialmente Barcelona", dijo cuando el auditorio recuperó el silencio, antes de reflexionar sobre la esperanza en tiempos difíciles y la responsabilidad moral del presente. Las cámaras enfocaron a Alberto San Juan y Paloma Domínguez, cogidos de la mano entre el público mientras ella hablaba de compasión y valentía.
Hubo también humor, como el de Toni Acosta, que ironizó sobre la duración eterna de la gala ("Empezamos en febrero y terminamos en marzo"), y música, con Alba Flores recogiendo el premio a 'Mejor Canción Original' y lanzando al auditorio a cantar ‘No dudaría' a capela. Pero sobre todo, con las actuaciones de La Casa Azul, Ana Mena, Alba Molina y Ángeles Toledano. Además del homenaje que hicieron Dani Fernández y Belén Aguilera en el 'in memoriam' con una canción de Extremoduro.
La gala avanzó entre discursos, guiños internos y algún que otro gallo afinado a tiempo. Afuera, la alfombra ya estaba recogida. Dentro, el cine español se había aplaudido, reivindicado y, de paso, regalado una noche de esas que no se olvidan al día siguiente.
Una capa ondeando, un tacón atrapado en una alcantarilla y una madre orgullosa caminando del brazo de su hijo nominado. La 40ª edición de los Premios Goya dejó un palmarés contundente —con 'Sirât' y 'Los domingos' como grandes vencedoras—, pero también una colección de escenas que confirmaron que, más allá de las estatuillas, la gala es un espectáculo humano donde caben la reivindicación, el humor y el descuido más inesperado.