Una presión social sobre la que se han pronunciado en los últimos meses muchos profesionales, analizando este fenómeno desde diferentes perspectivas. No solo hablando del impacto estético, sino también económico o psicológico que puede haber detrás, tanto a favor como en contra. Una tendencia contra la normalización del paso de los años a la que parece resistirse Judit Mascó.
La modelo participó el año pasado en el programa de RTVE 'Pasa sin llamar', de Alba Carrillo e Inés Hernand. Un espacio donde habló sobre su preferencia por la madurez más natural. Así, cuando Carmina Barrios cuestionó a la modelo su apariencia y su cuidado personal. Judit Mascó respondió con una afirmación que rápidamente se viralizó: "No me gusta tocar mis expresiones".
"Al final digo: 'Pues claro que estoy arrugada porque tengo 55 años'", añadió en el programa de la plataforma de RTVE, insistiendo en que no quiere modificar artificialmente su rostro para ajustarse a estándares externos. Además, subrayó que no se trata de "eliminar" la edad, sino de aceptarla con coherencia.
Un mensaje sobre el que después incidió en una entrevista para 'Al cielo con ella', de La 1, donde criticó la presión estética y la pérdida de naturalidad en algunos estándares actuales. Así, ante Henar Álvarez expresó su incomodidad ante la comparación constante entre generaciones: "Me da vergüenza cuando en una foto no sé quién es la madre y quién es la hija, no es lógico ni natural, y cumplir años es bonito".
"Mi opinión es que ese camino de los excesos no te lleva a nada bueno. Eso es no asumir algo que, si te trabajas bien la autoestima, te das cuenta de que el paso de los años es algo bonito. No es malo aparentar edad", añadió en el programa de La 1.