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Los interioristas coinciden: así tiene que ser una ducha italiana para que no se salga el agua y el baño no termine encharcado
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CONSEJOS DE EXPERTOS

Los interioristas coinciden: así tiene que ser una ducha italiana para que no se salga el agua y el baño no termine encharcado

Buena pendiente, desagüe bien situado y una mampara suficiente son las claves para evitar charcos y conseguir un baño moderno, cómodo y realmente funcional

Foto: Los tres elementos a tener en cuenta si instalas una ducha italiana en casa. (Pexels/ Siddanth Sawant)
Los tres elementos a tener en cuenta si instalas una ducha italiana en casa. (Pexels/ Siddanth Sawant)

La ducha italiana se ha convertido en una de las grandes favoritas de los baños modernos por su estética limpia, su acceso cómodo y esa sensación de amplitud que aporta incluso en espacios pequeños. Sin embargo, los interioristas coinciden en que, para que funcione de verdad, no basta con elegir un revestimiento bonito: el diseño debe evitar que el agua se escape y termine encharcando el baño.

El secreto está en tres elementos fundamentales: una pendiente bien calculada, un desagüe eficaz y una mampara con la medida adecuada. Cuando alguno de estos puntos falla, la ducha puede resultar muy elegante en la foto, pero incómoda en el uso diario. Una ducha a ras de suelo necesita precisión técnica para ser práctica.

placeholder Las claves que no se deben pasar por alto en las duchas italianas. (Pexels)
Las claves que no se deben pasar por alto en las duchas italianas. (Pexels)

El primer punto que revisan los expertos es la pendiente del suelo. Aunque visualmente parezca plano, el plato o pavimento de la ducha debe tener una ligera inclinación hacia el desagüe. Esa caída permite que el agua se evacue rápido y no avance hacia el resto del baño.

Si la inclinación es insuficiente, el agua se queda estancada o sale hacia fuera. Si es excesiva, puede resultar incómoda al pisar. Por eso, los interioristas recomiendan dejar este punto en manos de profesionales, ya que una ducha italiana mal nivelada puede dar problemas desde el primer día.

También importa mucho la ubicación del desagüe. Los modelos lineales, colocados junto a la pared o en el fondo de la ducha, suelen funcionar muy bien porque recogen el agua de forma más amplia y permiten un acabado más limpio y minimalista.

Otro error habitual es instalar una mampara demasiado pequeña. En las duchas abiertas, el cristal debe tener longitud suficiente para frenar las salpicaduras. Si se queda corto, el agua termina escapando por el lateral y el baño acaba mojado después de cada uso.

placeholder Las duchas italianas han revolucionado los baños. (Pexels/ Vecislavas Popa)
Las duchas italianas han revolucionado los baños. (Pexels/ Vecislavas Popa)

El pavimento de una ducha italiana debe ser antideslizante y resistente a la humedad. Los porcelánicos, microcementos bien sellados o platos extrafinos texturizados son opciones habituales porque combinan diseño, seguridad y mantenimiento sencillo. Siguiendo estos consejos de los expertos el baño con ducha italiana será, además de moderno, funcional y adecuado para su uso.

La ducha italiana se ha convertido en una de las grandes favoritas de los baños modernos por su estética limpia, su acceso cómodo y esa sensación de amplitud que aporta incluso en espacios pequeños. Sin embargo, los interioristas coinciden en que, para que funcione de verdad, no basta con elegir un revestimiento bonito: el diseño debe evitar que el agua se escape y termine encharcando el baño.

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