Rupert Murdoch, un codiciado soltero de 82 años
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Rupert Murdoch, un codiciado soltero de 82 años

Un soltero de oro a los 82 años. El magnate de News Corporation se dejó ver del brazo de una ejecutiva californiana en los Oscar a la que dobla la edad

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Murdoch junto a Baubigny (I. C)

Soltero de oro a los 82 años. Las maquinaciones de Rupert Murdoch en pos del poder son de sobra conocidas y lo han llevado a los tribunales. El director del grupo New Corporation es uno de los hombres más poderosos del mundo y, en estos tiempos de filtraciones sobre la intimidad de personajes que siempre han estado en la trastienda, la lupa ha recaído en su vida personal. No hace mucho tiempo, fue sonado su divorcio de Wendi Deng, la última de sus mujeres, una china que parece haber encontrado nuevo calor y afecto en los brazos de Tony Blair, nada más y nada menos. El expresidente británico, sin embargo, lo niega con rotundidad.

El domingo, a Murdoch se le vio acompañado de una rubia despampanante en la ceremonia de los Oscar, donde un halcón de los medios como él no podía faltar. Fue a la salida de la fiesta posterior a los premios que cada año organiza la revista Vanity Fair. Los mentideros de Hollywood se pusieron en marcha inmediatamente para averiguar la identidad de la madura y atractiva rubia. Se trata de Juliet de Baubigny, una mujer de 44 años, unos cuantos menos que el magnate, y considerada una de las grandes emprendedoras de Estados Unidos debido a su influencia en la firma Capital, de la que es socia. Estudiante de varios grados relacionados con los negocios en Newcastle y en Northumbria University, actualmente vive en San Francisco con sus dos hijos y trabaja en Kleiner Perkins Caulfield & Byers. En 2010 escribió un post en el blog de su amiga Gwyneth Paltrow sobre su marido, pero a día de hoy está claro que están separados.

Muchos podrían pensar que la señora no es más que una buscafortunas al relacionarse sentimentalmente con Murdoch, pero los medios de comunicación norteamericanos ya advierten lo contrario al hablar maravillas de su posición social y de su bien remunerado puesto de trabajo, que hace ‘inviable’ cualquier interés en el magnate que no sea puramente afectuoso.

Tres matrimonios fracasados

El camino hacia la ‘soltería dorada’ de Murdoch viene de lejos. Al igual que su trayectoria empresarial, llena de altos y bajos, la sentimental ha sido tan sinuosa como una carretera. Su primer matrimonio apenas duró seis años. Se casó con Patricia Booker en 1956 y se divorció en 1962, al enamorarse de su empleada Anna María Torv. Seguramente por lo chocante del romance con una trabajadora, Murdoch ha evitado hablar en numerosas ocasiones de su primer matrimonio. El tema de Booker y su infidelidad es obviado por todo el mundo que pretenda ahondar algo más en su vida personal. Con Torv tuvo tres hijos y el matrimonio duró algo más de treinta años. A ella le salió rentable la unión, ya que al divorciarse en 1998, se embolsó 1.700 millones de dólares que la mantendrán de por vida.

El tercer matrimonio llegó en 1999, pero lo más sorprendente es que tuvo lugar tan solo diecisiete días después de conseguir el divorcio de Torv. Murdoch era ya tan poderoso en esa época como para no tener que disimular ante los medios y hacer, literalmente, lo que le diese la gana sin rendir cuentas de cara a la galería. Poco después, él y su tercera esposa tenían dos hijos. La primera de ellas, Grace, nacería cuando Murdoch ya rondaba los setenta. Por esos años, involucró a su hijo Lachlan en los negocios pero este acabó claudicando. James, otro de sus hijos, es el único que sigue teniendo algo que ver con los mismos. Ni que decir tiene que sus descendientes y sus exmujeres se tiran de los pelos por el control futuro de todos esos negocios.

Aunque todavía no se ha pronunciado sobre su hipotética relación con Juliet de Baubigny, el historial amoroso de Murdoch es lo suficientemente amplio como para sospechar que, efectivamente, ha encontrado rápidamente a una sustituta para Wendi Deng. Baubigny es el sueño de cualquier jubilado con dinero: su elegancia al vestir hace que muchos la consideren una de las ‘reinas’ de Sillicon Valley y su belleza rubia de 44 años es lo suficiente atractiva como para gustar a un amplio número de hombres. Sobre todo si, como en el caso de Murdoch, pueden elegir.

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