Arthur C. Brooks, experto de Harvard: "Los matrimonios más felices son los que se caracterizan por lo que llamamos "amor de compañía", no "amor apasionado"
Arthur C. Brooks, experto de Harvard: "Los matrimonios más felices son los que se caracterizan por lo que llamamos "amor de compañía", no "amor apasionado"
Según el científico, el secreto de las parejas que perduran no está en la intensidad, sino en la amistad profunda y la complicidad cotidiana
El amor real se basa en el respaldo mutuo, incluso en los momentos más difíciles o cuando las cosas no salen bien (Pixabay)
Así lo afirma el profesor de Harvard y experto en felicidad Arthur C. Brooks, que desmonta el mito del amor apasionado como la clave de una relación exitosa. "Los matrimonios más felices son los que se caracterizan por lo que llamamos "amor de compañía", no "amor apasionado", aseguró Brooks en el podcast 'The Subtle Art', conducido por el autor Mark Manson.
El enamoramiento tiene fecha de caducidad
Arthur C. Brooks explica que la pasión inicial cumple una función biológica, pero se desvanece con el tiempo (Pexels)
Según el científico, el secreto de las parejas que perduran no está en la intensidad, sino en la amistad profunda y la complicidad cotidiana. Brooks explica que el llamado “amor apasionado” está muy vinculado a un proceso químico del cerebro. Durante los primeros meses de una relación, la dopamina, la oxitocina y la serotonina hacen que experimentemos una sensación eufórica y de fuerte apego.
"Es una respuesta biológica", señala, diseñada para generar un vínculo fuerte que asegure la reproducción y el inicio de una convivencia. Sin embargo, esta fase tiene un límite. Con el paso del tiempo, las sustancias que generaban esa euforia disminuyen, y muchas parejas se enfrentan entonces a un dilema: confundir la caída de la pasión con el final del amor.
Cuando el amor se transforma en amistad
El experto de Harvard defiende que las relaciones más estables se construyen sobre la amistad y la complicidad cotidiana (iStock)
Lejos de ser el final, este momento puede marcar el comienzo de algo más valioso. Brooks sostiene que las relaciones más felices son aquellas que superan esa primera etapa y evolucionan hacia lo que él llama “amor de compañía”.
"A lo que quieres llegar en cinco años es a la mejor amistad, y la mejor amistad es algo mágico", explica. Ese tipo de amor se basa en la confianza, la seguridad y la voluntad de compartir una vida en común más allá de los fuegos artificiales iniciales.
La clave está en el respaldo mutuo
Compartir momentos sencillos como ver la televisión o conversar cada noche fortalece el vínculo emocional (Pexels)
“Es con quien ves la tele todas las noches”, dice el profesor, reivindicando la rutina como un espacio de unión emocional. El amor de compañía no significa ausencia de conflictos, pero sí implica una forma distinta de gestionarlos.
Brooks lo resume con claridad: "No importa lo mucho que estés jodiendo al mundo y lo mucho que piense (tu pareja) que eres un completo bobo, todavía va a defenderte". Para él, el amor duradero es aquel en el que la pareja no compite, ni hiere, sino que se convierte en un refugio mutuo.