Jorge Ángel, enfermero: "¿Por qué se pone la piel de gallina? Se conoce como piloerección, es una respuesta involuntaria en la piel"
El sanitario explica de forma sencilla por qué se nos eriza la piel en determinadas situaciones. Un fenómeno cotidiano que tiene detrás una respuesta fisiológica ancestral
El enfermero Jorge Ángel explica por qué se nos pone la piel de gallina. (@enfermerojorgeangel)
La piel de gallina es una reacción que todos hemos sentido alguna vez: al escuchar una canción que nos emociona, durante una escena de película que nos estremece o simplemente al sentir un escalofrío repentino. Aunque parezca una simple curiosidad, tiene una base biológica y emocional que la hace especialmente interesante.
En un vídeo publicado en su cuenta de Instagram, el enfermero Jorge Ángel arroja luz sobre este fenómeno con un lenguaje claro, directo y cercano. “¿Por qué se te pone la piel de gallina?”, plantea al inicio, antes de entrar en detalles sobre el funcionamiento del cuerpo ante ciertos estímulos.
El experto explica por qué se produce este fenómeno. (Pexels / Kaboompics)
La explicación arranca con el término técnico: “Se conoce también como piloerección y es una respuesta involuntaria. Es decir, yo no le puedo decir a la piel: ‘oye, ponte de gallina’, porque no se va a poner”. La reacción, según detalla, se produce “ante determinados estímulos, como por ejemplo shock, miedo, emociones, estímulos visuales, auditivos que te recuerden algo”.
Jorge recurre a un ejemplo muy personal que conecta con sus seguidores: “Yo, por ejemplo, cuando veo la película de 'Gladiator', la primera, pues me recuerda a la infancia, la música inicial, y siempre se me pone la piel de gallina”.
Desde el punto de vista fisiológico, lo que sucede es que “estos estímulos mandan una señal a los músculos erectores del pelo. ¿Y entonces qué pasa? Pues que el pelo se pone de punta. Y además también aparecen esas pequeñitas protuberancias”.
Aunque parezca una simple reacción estética, la piloerección tiene un origen evolutivo. En otros mamíferos, esta respuesta servía para parecer más grandes frente a un peligro o para conservar el calor corporal al erizar el pelaje. En los humanos, donde el vello es más fino, ha quedado como un reflejo del vínculo entre lo emocional y lo corporal.
Este es el ejemplo de cómo responde el cuerpo a estímulos externos. (Pexels / cottonbro studio)
Este fenómeno, que parece anecdótico, es en realidad un reflejo profundo de cómo nuestro cuerpo responde a los estímulos del entorno. Una muestra más de que la biología está detrás de muchas de nuestras emociones más intensas.
La piel de gallina es una reacción que todos hemos sentido alguna vez: al escuchar una canción que nos emociona, durante una escena de película que nos estremece o simplemente al sentir un escalofrío repentino. Aunque parezca una simple curiosidad, tiene una base biológica y emocional que la hace especialmente interesante.