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Nieves Herrero revive a Fabiola de Bélgica en su nueva novela: amor, intriga y secretos de palacio
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Paloma Barrientos

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Nieves Herrero revive a Fabiola de Bélgica en su nueva novela: amor, intriga y secretos de palacio

La periodista mezcla realidad y ficción en 'La Prometida', donde retrata la boda con Balduino, el papel de Balenciaga y los claroscuros de la reina

Foto: Nieves Herrero, en una imagen reciente. (Europa Press)
Nieves Herrero, en una imagen reciente. (Europa Press)

Nieves Herrero acaba de publicar 'La Prometida', un libro a medio camino entre la ficción y la realidad. Una de las protagonistas es Fabiola de Mora y Aragón y su boda con el rey Balduino de Bélgica. Aparece también el modisto Balenciaga, que se convierte en ayudante de la detective Margot Sanz Peters, encargada de resolver un caso. Jaime Peñafiel, Jesús Hermida o el pícaro Jaime de Mora, que vende el diario de la futura reina, son algunos de los personajes colaterales.

Para la periodista, la escritura es una manera de ser feliz y de dar continuidad a su vida. Aparentemente es una mujer tranquila, pero la realidad es muy diferente. Organiza su vida como si fuera un Tetris. Prepara, dirige y presenta su programa diario de radio, 'Madrid Directo', además de sus libros, sus conferencias, sus colaboraciones televisivas y su vida familiar. Es una mujer agradecida a la vida, cariñosa, fiel a sus ideas, a sus amigos y a su profesión, y con su propio paraíso en Huelva.

Pregunta. ¿Cómo definirías tu nuevo libro, 'La Prometida'? ¿Historia novelada, intriga?

Respuesta. Tiene como trasfondo una historia real, que fue la boda de Balduino de Bélgica con Fabiola de Mora y Aragón. A la vez, es una novela de intriga. A veces la ficción parece realidad y la realidad, ficción, como algunos de los momentos que estamos viviendo en la actualidad.

P. Has encontrado en la escritura una manera de… Termina esta frase.

R. Una manera de ser feliz. Y lo explico. Tengo mucha ansiedad con el tiempo. El periodismo es muy efímero. La información va muy rápida y un libro va a dar continuidad a mi vida. Es como no morirte del todo. Me voy de este mundo, pero estaré ahí, en una estantería. Como les pasa a tantas escritoras que admiro, como Ana María Matute, Rosa Chacel o Josefina Aldecoa, que perduran en el tiempo.

placeholder Fabiola y Balduino de Bélgica, en China de viaje. (Getty)
Fabiola y Balduino de Bélgica, en China de viaje. (Getty)

P. Fabiola de Mora y Aragón, la aristócrata que llegó a ser la reina de los belgas.

R. Es curioso. Ella abrió el camino y fue la pionera de un matrimonio en el que no era princesa. Cuando le proponen casarse con Balduino, la respuesta que da es que ella no tenía sangre real. Había acompañado a la infanta Pilar, que era la candidata para que conociera a Balduino. Fabiola iba de dama de compañía y fue ella quien gustó al rey.

P. ¿Qué ofreces en el libro que no supiéramos de esa relación?

R. El rey quería casarse con una española que fuera católica. Una monja irlandesa empieza a investigar para encontrar a la candidata y todo el mundo le habla de Fabiola. Y cuando se lo proponen, ella lo rechaza.

P. Los matrimonios entre la realeza eran casi todos de conveniencia.

R. En su caso, no estaba dispuesta a casarse sin querer al hombre antes que al rey. Me lo han contado sus sobrinas: fue un matrimonio por amor.

P. Has escrito las vidas de otras mujeres, como Carmen Franco, Sonsoles de Icaza, Carmen Thyssen o Victoria Eugenia de Battenberg. ¿Por qué elegiste este personaje y esta historia?

R. Hace años entrevisté a Fermín J. Urbiola, que había escrito sobre ella, y después, en casa de Pitita Ridruejo, me encontré con el mayordomo de la casa de Fabiola. Eran muchas coincidencias que me dirigían hacia ella. Tengo muchas historias de mujeres y las voy guardando. De pronto, como en este caso, hay algo que me dice: 'Venga, Nieves, el personaje te está esperando'. Y así fue.

P. ¿Cómo era la imagen real de la joven Fabiola de Mora y Aragón antes de casarse con Balduino?

R. La imagen que yo tenía de ella era la de una mujer muy religiosa, muy conformista, que había dicho que sí a todo porque lo mandaba la Iglesia. Me encontré con una persona con mucho carácter, que dijo que no a casarse por conveniencia, muy independiente. En esa época ya conducía, sabía cinco idiomas, tenía estudios de enfermería y vivía en un piso independiente de la casa familiar con Pilar Sástago, hermana de su cuñado, lo que no era lo habitual. En aquellos años, las mujeres salían del círculo familiar para casarse. No era una beata, sino una mujer muy solidaria. Hubiera querido tener muchos hijos y no pudo ser.

P. El rey Balduino era un hombre de apariencia triste por haber perdido a su madre siendo un niño de 11 años.

R. Esa era la imagen, pero puede ser que no lo fuera tanto. Nunca superó la pérdida de su madre y en Fabiola encontró a alguien parecido a la princesa Astrid. Los belgas la adoraban y la llamaban "la reina de corazones" por sus labores benéficas. A la segunda mujer del rey Leopoldo, Lilian Baels, la rechazaron.

P. La reina Astrid fue un personaje muy querido y, en cambio, la madrastra de Balduino, Lilian Baels, no lo logró.

R. Nunca fue aceptada. El padre de Balduino lo hizo mal. No había pasado el suficiente tiempo desde la muerte de la princesa Astrid y, además, se casaron en secreto, lo que no gustó al pueblo.

placeholder El día que Balduino presentó oficialmente a Fabiola. (Getty)
El día que Balduino presentó oficialmente a Fabiola. (Getty)

P. ¿Fue real el idilio con la madrastra o un amor platónico? Años después, el primer ministro Achille Van Acker le dio categoría de certeza. El archivo gubernamental de Brujas hizo públicos esos documentos con cartas entre ambos.

R. Balduino era un caballero y, por su bondad, hubiera sido incapaz. En el archivo se encuentra la documentación y todo lo que se publicó, pero nunca hubo nada por demostrar. Y por eso quizá aceleró su matrimonio con Fabiola, que era española y católica.

P. ¿Hasta dónde llega la ficción en tu libro? Hay un misterio que tiene que resolver Margot, la detective, que ya aparece en tu anterior libro, 'Luna Roja'.

R. Está la parte de Fabiola, que es real. Y con ella, otros personajes como Margot, que se conocen, y la reina le deja su piso de Zarautz para que investigue y resuelva varios casos. Balenciaga también aparece y tiene mucho protagonismo. Su papel en la novela es ayudar a la detective. Fue el modisto que le hizo su traje de novia.

P. Con esta boda se vendieron más televisores que nunca.

R. Fue la primera que se retransmitió en todo el mundo. En España se vendieron a plazos muchos aparatos para ver en directo el acontecimiento.

P. Jaime de Mora y Aragón, su hermano, ¿cómo aparece en tu libro: villano o pícaro?

R. Creo que más como pícaro. Estuvo en mi equipo de 'De tú a tú' con Alfonso Ussía y Chumy Chúmez. Era una tertulia y venía todas las semanas. Pero no hay que olvidar que no se portó muy bien. Fue quien vendió por quinientas pesetas de entonces el diario de Fabiola. Siempre estuvo justo de dinero.

placeholder Jaime de Mora y Aragón. (Gtres)
Jaime de Mora y Aragón. (Gtres)

P. A pesar de lo que se decía de las malas relaciones, la reina quiso mucho a su hermano Jaime.

R. Se perdonaron y volvieron a hablarse. Jaime no pisó el palacio de Laeken, pero sí la casa de Motril, donde los reyes pasaban sus veranos.

P. Fabiola y Balduino eran muy religiosos y, para la Iglesia en aquellos años 60, la homosexualidad era un pecado. Lo curioso es que se casó con un vestido de Balenciaga.

R. Era uno más en la familia. A la madre, Blanca de Aragón y Carrillo de Albornoz, le hacía todos los trajes y le querían un montón. Y, desde luego, nunca lo rechazaron por su condición de homosexual.

P. ¿Te presentarías al Premio Planeta?

R. De momento no tengo esa ansiedad.

P. Las editoriales dan poca cancha a gente que cuenta buenas historias, pero no tiene padrinos.

R. No solo en las editoriales; también en el periodismo. Lo que pasa es que ahora hay unas herramientas que no había cuando éramos jóvenes y no teníamos padrinos. Ahora cuelgas algo en Amazon y, si tienes muchas entradas y visualizaciones, son las editoriales las que te buscan.

P. ¿Es complicado tener una vida activa laboralmente con tu programa de radio, tus colaboraciones televisivas y una vida familiar?

R. Tengo la suerte de que Guillermo y mis hijas saben que mi felicidad pasa por el periodismo y la escritura. Es muy difícil la compatibilidad, pero estoy en el lugar en el que quiero. Hay muchas mujeres que han seguido escribiendo a edades muy longevas. La escritura permite estar hasta que la mente aguante. Sin embargo, la televisión es cruel con la edad.

P. ¿Cómo organizas tu agenda?

R. Como si fuera un Tetris. Hay una dualidad que me mantiene viva. No podría estar en otra profesión que no fuera esta.

P. Ahora la gente joven es demasiado estricta con sus dietas. ¿Hasta qué punto te cuidas?

R. Estoy bastante obsesionada con comer bien. Y miro mucho la dieta diaria. Por ejemplo, me fijo en si hoy he metido en el menú proteína o he repetido algún ingrediente en la ensalada. Y en lo que me fijo siempre es en que no tenga aceite de palma. Y desde hace un tiempo voy a un gimnasio con mi hermana. Hago pesas, taichí y nado.

P. ¿Por qué elegiste Huelva como tu paraíso?

R. Fue por Jesús Hermida, que me descubrió Huelva hace muchos años.

P. Siempre se te ve muy tranquila.

R. Qué bien que me veas así. Soy puro nervio. Ese es mi problema.

Nieves Herrero acaba de publicar 'La Prometida', un libro a medio camino entre la ficción y la realidad. Una de las protagonistas es Fabiola de Mora y Aragón y su boda con el rey Balduino de Bélgica. Aparece también el modisto Balenciaga, que se convierte en ayudante de la detective Margot Sanz Peters, encargada de resolver un caso. Jaime Peñafiel, Jesús Hermida o el pícaro Jaime de Mora, que vende el diario de la futura reina, son algunos de los personajes colaterales.

Nieves Herrero