Mantenerse activo tras los 60 años es esencial para la salud física y mental. Y practicar ejercicio en grupo aporta beneficios que van más allá de lo que puede conseguirse en solitario. Un estudio realizado en Corea concluye que el ejercicio grupal regular “contribuye a una salud equilibrada en los ámbitos físico, mental y social”. No solo mejora la movilidad, también fomenta la interacción y el sentido de comunidad, creando un entorno donde el compromiso es mutuo.
Este tipo de ejercicios son una alternativa a las pesas. (Pexels / Mikhail Nilov)
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE UU (CDC), la actividad física regular puede prevenir o controlar enfermedades como hipertensión, diabetes, obesidad y enfermedades cardiovasculares. Además, se ha demostrado que el ejercicio moderado mejora la densidad ósea y alivia el dolor asociado a la osteoartritis. También fortalece el sistema inmunitario, lo que se traduce en menos infecciones.
El deporte grupal va más allá del cuerpo: mejora el ánimo, combate la ansiedad y ofrece una red social sólida. Actividades dirigidas, como aquagym o pilates en grupo, estimulan la autoestima y reducen la soledad. El mismo estudio coreano observó cómo las personas establecen vínculos, se apoyan mutuamente y expanden su comunidad. Otro análisis realizado en Japón afirma que quienes practican deporte en grupo mantienen mejor su actividad física habitual y experimentan un embarazo doble en la prevención del deterioro cognitivo frente a los que hacen deporte solos.
La importancia que el ejercicio físico tiene para las mujeres. (iStock)
Las autoridades de salud recomiendan combinar actividades aeróbicas, de fuerza y ejercicios de equilibrio y flexibilidad. Es aconsejable realizar al menos 150 minutos semanales. Lo ideal es buscar programas adaptados, dirigidos por profesionales y en entornos comunitarios —centros deportivos, parques, asociaciones de jubilados— que fomenten tanto la constancia como la motivación.
Mantenerse activo tras los 60 años es esencial para la salud física y mental. Y practicar ejercicio en grupo aporta beneficios que van más allá de lo que puede conseguirse en solitario. Un estudio realizado en Corea concluye que el ejercicio grupal regular “contribuye a una salud equilibrada en los ámbitos físico, mental y social”. No solo mejora la movilidad, también fomenta la interacción y el sentido de comunidad, creando un entorno donde el compromiso es mutuo.