El cromo es un mineral del que se habla porque participa en el metabolismo de los azúcares y ayuda a que la insulina trabaje mejor. Aunque no es un tratamiento para la diabetes, sí se sabe que contribuye a mantener niveles normales de glucosa en sangre. Y lo cierto es que no hace falta recurrir a suplementos para obtenerlo: con una dieta variada se puede cubrir la cantidad necesaria sin problema.
Los alimentos de origen vegetal son una de las mejores fuentes. Los cereales integrales, como el pan o el arroz integral, aportan pequeñas cantidades de cromo de forma constante. También lo encontramos en las legumbres y en las verduras, especialmente en las judías verdes y el brócoli. Las frutas no se quedan atrás: el zumo de uva y el zumo de naranja destacan entre las opciones con más contenido, aunque cualquier fruta fresca ayuda a mantener un buen aporte.
El brócoli es un alimento con múltiples beneficios. (Pexels / Tima Miroshnichenko)
Otro grupo de alimentos interesante son las proteínas animales. El jamón cocido, la ternera, el pollo y el pescado son fuentes habituales de cromo en la dieta diaria. También los huevos lo contienen en cantidades útiles. Por otro lado, la levadura de cerveza, que a veces se usa como complemento en ensaladas o batidos, es una de las fuentes más concentradas. Incluso los frutos secos y algunas especias aportan este mineral en dosis apreciables.
El pescado es una buena fuente de omega-3. (Pexels / Electra Studio)
Aun así, lo importante es que la suma de una dieta variada, con frutas, verduras, cereales integrales, carnes o pescados y algunos frutos secos, cubre de sobra las necesidades diarias. No es necesario buscar cápsulas ni suplementos para obtener cromo: basta con incluir en el menú alimentos habituales y sencillos, a no ser que sea por prescripción médica.
Pan integral con zumo de naranja en el desayuno, unas judías verdes como guarnición, carne o pescado en la comida, fruta fresca y un puñado de frutos secos son ejemplos fáciles de cómo el cromo puede estar presente en nuestra mesa todos los días.
El cromo es un mineral del que se habla porque participa en el metabolismo de los azúcares y ayuda a que la insulina trabaje mejor. Aunque no es un tratamiento para la diabetes, sí se sabe que contribuye a mantener niveles normales de glucosa en sangre. Y lo cierto es que no hace falta recurrir a suplementos para obtenerlo: con una dieta variada se puede cubrir la cantidad necesaria sin problema.