Calambres, fatiga y palpitaciones: estos son algunos de los síntomas de la deficiencia de potasio
El cuerpo necesita niveles equilibrados de potasio para mantener funciones vitales. Su descenso puede ser silencioso pero con efectos graves si no se corrige a tiempo
Si te molestan los calambres, esta es una buena solución. (Pexles / Kindel Media)
Seguir una dieta equilibrada es fundamental para el buen funcionamiento del organismo, pero en ocasiones no basta para evitar carencias que, aunque inicialmente pueden pasar desapercibidas, pueden derivar en síntomas preocupantes. Este es el caso del potasio, un mineral esencial cuya falta —conocida como hipopotasemia o hipocalemia— puede afectar la salud muscular, nerviosa y cardíaca.
El potasio permite la transmisión de impulsos eléctricos entre las células, especialmente en los músculos y el corazón. Según explica la 'Mayo Clinic', los valores normales de potasio en sangre se sitúan entre 3,6 y 5,2 milimoles por litro (mmol/L), y niveles inferiores a 3,0 mmol/L pueden suponer un riesgo vital.
Los niveles de potasio se pueden ver en un análisis de sangre. (Pexels / Kaboompics)
De acuerdo con el portal especializado 'MedlinePlus', las causas más frecuentes de esta deficiencia incluyen el uso de diuréticos (medicamentos para eliminar líquidos), ciertos antibióticos, vómitos, diarrea, trastornos alimentarios como la bulimia, uso excesivo de laxantes, sudoración intensa, enfermedad renal crónica, niveles bajos de magnesio y algunos trastornos genéticos, como el síndrome de Bartter o la parálisis periódica hipocalémica.
Cuando el descenso de potasio es leve, puede no producir síntomas o hacerlo de forma muy discreta. Sin embargo, el citado portal advierte de que una bajada más pronunciada puede provocar estreñimiento, fatiga, calambres musculares, debilidad, hormigueo, entumecimiento, palpitaciones o incluso daño muscular. En los casos más graves, pueden producirse arritmias, desmayos o parada cardíaca.
Entre los síntomas más frecuentes están los calambres. (Freepik)
El diagnóstico se realiza mediante un análisis de sangre que mide los niveles de potasio y puede complementarse con otras pruebas, como el análisis de otros electrolitos o un electrocardiograma (ECG) para valorar posibles alteraciones del ritmo cardíaco.
Alimentos como el plátano pueden ayudar a elevar el potasio. (Pexels / alleksana)
Si el déficit es más severo, pueden prescribirse suplementos de potasio por vía oral o intravenosa. Según la Mayo Clinic, estos tratamientos deben realizarse siempre bajo supervisión médica, ya que un exceso también puede tener efectos negativos.
Cuando la hipopotasemia está vinculada al uso de diuréticos, el profesional sanitario podría considerar la sustitución por un tipo que conserve el potasio, o bien pautar una suplementación adecuada. En cualquier situación, consultar con el médico es esencial para recibir un diagnóstico fiable y un tratamiento ajustado a las condiciones particulares de cada paciente.
Seguir una dieta equilibrada es fundamental para el buen funcionamiento del organismo, pero en ocasiones no basta para evitar carencias que, aunque inicialmente pueden pasar desapercibidas, pueden derivar en síntomas preocupantes. Este es el caso del potasio, un mineral esencial cuya falta —conocida como hipopotasemia o hipocalemia— puede afectar la salud muscular, nerviosa y cardíaca.