José Abellán, cardiólogo, sobre el consumo de alcohol: "Beber alcohol ocasionalmente es malo, sé consciente de que es una potente agresión inflamatoria a todo tu cuerpo"
José Abellán, cardiólogo, sobre el consumo de alcohol: "Beber alcohol ocasionalmente es malo, sé consciente de que es una potente agresión inflamatoria a todo tu cuerpo"
Los malos hábitos pueden influir más de lo que pensamos en nuestra salud a largo plazo y el consumo de alcohol es uno de ellos
José Abellán, cardiólogo, en una publicación de sus redes sociales. (@doctorabellan)
El alcohol forma parte de muchas costumbres sociales. Una copa en una celebración, un brindis en una comida familiar o una salida de fin de semana parecen prácticas asumidas y normalizadas. La idea de que beber con moderación es inocuo, o incluso beneficioso en pequeñas dosis, ha estado muy presente durante años. Sin embargo, la evidencia científica actual y la voz de los especialistas lo desmienten. El cardiólogo José Abellán lo expresa con contundencia: “Beber alcohol ocasionalmente es malo, sé consciente de que es una potente agresión inflamatoria a todo tu cuerpo”.
El médico explica que incluso las ingestas ocasionales tienen un efecto dañino en la salud cardiovascular y en otros órganos. Según detalla, el consumo esporádico eleva un 20% el riesgo de sufrir arritmias, un 59% la probabilidad de un infarto de miocardio y un 56% la de padecer un ictus. Cuando esa ingesta ocasional se convierte en un hábito repetido, el riesgo de accidente cerebrovascular puede dispararse hasta un 300%.
A estos porcentajes se añaden otros problemas de salud de gran impacto: un mayor riesgo de desarrollar cáncer, episodios de depresión y hasta muerte súbita cardíaca.
El cardiólogo recuerda que la resaca no es otra cosa que una reacción inflamatoria. “Cuando estás de resaca, estás lidiando contra esa inflamación, que afecta a tu sistema inmune y a tus arterias”, explica. Esa respuesta, además de malestar, provoca disfunción en el organismo.
Los expertos insisten en que beber alcohol no aporta beneficios para la salud. (EFE)
Lo más preocupante, advierte, es que gran parte de los efectos del alcohol no se perciben en el día a día. Se acumulan y aumentan la vulnerabilidad del cuerpo con el paso del tiempo. Lo que para muchos es un síntoma pasajero tras una noche de excesos, en realidad refleja un proceso que impacta en órganos vitales.
El especialista recalca que el problema no radica únicamente en la frecuencia o la cantidad, sino en la propia naturaleza del alcohol, que actúa como un agente inflamatorio agresivo para todo el organismo. Asumirlo como tal es, añade, el primer paso para proteger la salud a largo plazo.
El alcohol es una potente agresión inflamatoria a todo tu cuerpo
Con esta perspectiva, el especialista indica que es necesario replantear la relación con el alcohol desde la responsabilidad individual y colectiva. Beber puede ser un hábito culturalmente arraigado, pero los datos clínicos y la experiencia médica muestran que cada copa tiene un precio para el organismo. Y ese precio, aunque no se vea de inmediato, se acumula con el paso de los años.
El alcohol forma parte de muchas costumbres sociales. Una copa en una celebración, un brindis en una comida familiar o una salida de fin de semana parecen prácticas asumidas y normalizadas. La idea de que beber con moderación es inocuo, o incluso beneficioso en pequeñas dosis, ha estado muy presente durante años. Sin embargo, la evidencia científica actual y la voz de los especialistas lo desmienten. El cardiólogo José Abellán lo expresa con contundencia: “Beber alcohol ocasionalmente es malo, sé consciente de que es una potente agresión inflamatoria a todo tu cuerpo”.