Byung-Chul Han, filófoso y Premio Princesa de Asturias 2025: "Vivimos conectados, pero ya no habitamos"
El reconocido experto analiza en su ensayo 'No‑cosas. Quiebras del mundo de hoy', cómo la vida digital está comiéndose a la vida real, y cómo nos afecta
El filósofo Byung- Chul Han en una imagen de archivo. (EFE)
Una materia sobre la que ha reflexionado en numerosas ocasiones Byung‑Chul Han. El filósofo de origen surcoreano, aunque asentado en Alemania, es el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2025, y ha alertado de un fenómeno inquietante.
El filósofo Byung- Chul Han en los Premios Princesa de Asturias. (EFE/Chema Moya)
Aunque vivimos conectados, se ha perdido algo esencial: el auténtico sentido de habitar. Un tema sobre el que versa su ensayo 'No‑cosas. Quiebras del mundo de hoy', donde describe cómo el mundo material de los objetos se está desvaneciendo bajo la avalancha de lo digital. Así, en esta obra Byung‑Chul Ha analiza cómo lo que él denomina el orden terrestre, como las sillas, las mesas o los objetos cotidianos, cumplen una función más profunda de lo que podamos imaginar para nuestra existencia.
"Estabilizan la vida humana", reflexiona en su ensayo, porque, a pesar de que nosotros cambiamos, podemos relacionarnos cada día con "la misma silla y con la misma mesa", y en esa repetición recobramos algo de nuestra identidad. Un anclaje en medio de la fugacidad del tiempo.
La reflexión frente a las pantallas
Sin embargo, este mundo de "las cosas" está siendo reemplazado por un mundo nuevo: la 'infosfera' digital. Así, analiza como cada vez vivimos menos en la Tierra, bajo el cielo, y más en las nubes digitales y en Google. De ahí que su libro incida en la idea de "vivimos conectados, pero ya no habitamos".
El filósofo alemán de origen surcoreano en el Teatro Jovellanos de Gijón, en el marco de la Semana de los Premios Princesa de Asturias. (EFE/Juan González)
De hecho, en su discurso de los Premios Princesa de Asturias, fue especialmente contundente: "El teléfono inteligente nos utiliza a nosotros, y no al revés". Aunque Han no propone un rechazo total de la tecnología, sino una reflexión crítica. Por ello, nos invita a una "observación lenta".
No solo consumir o almacenar datos, sino contemplar y permitir que pase el tiempo. Además, insiste en que el no saber valorar las cosas reales afecta negativamente nuestra experiencia del tiempo, del sentido y de la comunidad. Un pequeño resumen de las ideas de este libro, centrado en el malestar contemporáneo, desde la autoexplotación, al burnout o la hipervisibilidad digital.