Este es el porcentaje de grasa corporal saludable para las mujeres: no es el mismo que el de los hombres
El porcentaje de grasa corporal es un indicador útil para entender mejor cómo está compuesto el cuerpo, pero siempre debe interpretarse de forma individual
A partir de los 45 años, las mujeres comienzan a ganar masa grasa y perder masa muscular. (iStock)
Hablar de salud y composición corporal suele generar muchas dudas, especialmente cuando se trata del porcentaje de grasa corporal. A menudo se compara con el peso o con el índice de masa corporal, pero en realidad se trata de un indicador diferente que mide qué proporción del cuerpo está formada por grasa. Lo importante es entender que no existe una cifra universal válida para todo el mundo y que, de hecho, las mujeres necesitan un porcentaje de grasa mayor que los hombres para mantener un funcionamiento fisiológico adecuado.
El llamado porcentaje de grasa corporal representa la cantidad de tejido graso en relación con el peso total del cuerpo. Este valor cumple funciones esenciales: protege órganos, participa en la regulación hormonal y actúa como reserva energética. Sin embargo, cuando el nivel es demasiado alto o demasiado bajo, pueden aparecer problemas de salud que van desde alteraciones hormonales hasta un mayor riesgo de enfermedades metabólicas.
Caminar con inclinación es mucho mejor que ejercicios menos exigentes. (Pexels/ Anastasia Shuraeva)
Una de las razones por las que las cifras difieren entre hombres y mujeres tiene que ver con la biología. El cuerpo femenino necesita más grasa esencial para funciones reproductivas y hormonales, por lo que los rangos considerados saludables son más elevados. Organismos de salud como la Organización Mundial de la Salud subrayan que la composición corporal debe evaluarse teniendo en cuenta factores como la edad, el sexo y el nivel de actividad física.
Según diferentes guías de salud y entidades como el American Council on Exercise, el porcentaje de grasa corporal saludable para mujeres adultas suele situarse aproximadamente entre el 21 % y el 33 %. Dentro de ese rango se incluyen niveles considerados adecuados para mantener la salud sin que exista un exceso de tejido graso.
También es importante tener en cuenta que el porcentaje de grasa varía según el estilo de vida. Las personas muy activas o deportistas suelen tener cifras más bajas dentro de los rangos saludables, mientras que en individuos sedentarios los valores tienden a acercarse al límite superior. Sin embargo, los expertos advierten de que bajar demasiado la grasa corporal —especialmente en mujeres— puede afectar al equilibrio hormonal, al ciclo menstrual o incluso a la salud ósea.
Además, la edad juega un papel relevante. Con el paso de los años, el cuerpo tiende a acumular más grasa y a perder masa muscular de forma natural. Por esta razón, los especialistas recomiendan valorar la composición corporal dentro de un contexto más amplio que incluya actividad física, alimentación y estado general de salud.
Hablar de salud y composición corporal suele generar muchas dudas, especialmente cuando se trata del porcentaje de grasa corporal. A menudo se compara con el peso o con el índice de masa corporal, pero en realidad se trata de un indicador diferente que mide qué proporción del cuerpo está formada por grasa. Lo importante es entender que no existe una cifra universal válida para todo el mundo y que, de hecho, las mujeres necesitan un porcentaje de grasa mayor que los hombres para mantener un funcionamiento fisiológico adecuado.