El filósofo surcoreano Byung‑Chul Han se ha convertido en una de las voces más influyentes en la crítica de la sociedad contemporánea. Su pensamiento, centrado en analizar cómo vivimos y qué entendemos por felicidad, ha ganado especial relevancia tras recibir el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. En sus intervenciones más recientes, el autor ha reflexionado sobre la aparente libertad del individuo actual y ha lanzado una advertencia clara: “Pensamos que somos libres, pero pasamos de una adicción a otra”.
El filósofo sostiene que el siglo XXI está marcado por un cansancio colectivo provocado por la autoexigencia constante. Según su análisis, la sociedad actual impulsa a las personas a producir, rendir y mantenerse activas de manera permanente, lo que deriva en un aumento de los trastornos mentales. Para Han, esta dinámica genera una presión continua que termina afectando al bienestar psicológico, hasta el punto de que el propio sistema social “mata” al individuo desde dentro.
A caballo entre la libertad y la necesidad de tomar el control. (Pexels)
Frente a esta realidad, Han propone alejarse del ruido y recuperar el silencio. Según explica, el hogar puede convertirse en un espacio de resistencia frente a la hiperactividad del mundo exterior. No se trata de aislarse por completo, sino de aprender a encontrar en la ausencia de estímulos un momento para la reflexión. En su opinión, el capitalismo contemporáneo rechaza el vacío y la pausa, precisamente porque ambos permiten cuestionar el ritmo impuesto por la sociedad.
Estar en pareja no significa perder libertad. (Pexels/ Arthur Brognoli)
En este contexto, su reflexión sobre la libertad resulta especialmente significativa. Para el pensador, la sociedad actual sustituye unas dependencias por otras: del consumo a la productividad, de la información a la búsqueda constante de bienestar. De ahí su afirmación de que la libertad es, en muchos casos, solo una ilusión, ya que el individuo continúa atrapado en dinámicas que le obligan a actuar sin descanso.
El filósofo surcoreano Byung‑Chul Han se ha convertido en una de las voces más influyentes en la crítica de la sociedad contemporánea. Su pensamiento, centrado en analizar cómo vivimos y qué entendemos por felicidad, ha ganado especial relevancia tras recibir el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades. En sus intervenciones más recientes, el autor ha reflexionado sobre la aparente libertad del individuo actual y ha lanzado una advertencia clara: “Pensamos que somos libres, pero pasamos de una adicción a otra”.