Vivimos en una época marcada por la inmediatez. Todo parece estar al alcance de un clic, lo que ha cambiado no solo la forma en la que nos relacionamos con el tiempo, sino también la manera en la que afrontamos la espera y la frustración en el día a día.
En ese contexto, Ramiro Calle reflexiona sobre esta realidad en una conversación en el canal de 'YouTube' de Pepe García, conocido como 'El Estoico', y que ha compartido la cuenta de Instagram @trendintok_. "Esta es una sociedad enferma de muchas cosas, entre otras, de frustración", señala, poniendo el foco en la dificultad cada vez más extendida para aceptar que no todo sucede cuando uno quiere.
Durante la charla, el maestro de yoga insiste en la importancia de aprender a esperar sin reaccionar de forma impulsiva. "Hay que cultivar esa actitud de paciencia, esa actitud de saber esperar con un estado de calma", afirma, subrayando la necesidad de adoptar una actitud más serena ante lo que no depende directamente de uno mismo.
Lejos de plantearlo como una idea abstracta, Calle lo vincula con situaciones cotidianas. En su opinión, implicarse en exceso en aquello que escapa a nuestro control puede generar un desgaste emocional innecesario. Por eso, propone una forma de estar más contenida, centrada en hacer lo que está en nuestra mano sin anticipar constantemente resultados.
Práctica de meditación en casa, una forma de cultivar la calma y gestionar mejor la espera. (Freepik)
En esa línea, también presenta la paciencia como una herramienta útil para gestionar la incertidumbre. Desde su enfoque, aprender a sostener esa espera con calma puede ayudar a relacionarse de otra manera con la frustración y a reducir la tensión que genera querer que todo ocurra de forma inmediata.
Este tipo de reflexiones, habituales en corrientes como el yoga o el estoicismo, han ganado protagonismo en los últimos años, especialmente en un contexto en el que el ritmo acelerado y la exposición constante a estímulos hacen más difícil parar y esperar.
Vivimos en una época marcada por la inmediatez. Todo parece estar al alcance de un clic, lo que ha cambiado no solo la forma en la que nos relacionamos con el tiempo, sino también la manera en la que afrontamos la espera y la frustración en el día a día.