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¿Quién mandó una nota secreta a Lady Di la noche antes de su boda? ¿Y qué ponía?

La princesa de Gales, justo unas horas antes de serlo, recibió un mensaje personal que acabó con sus dudas

Foto:  Diana, en una imagen de 1982. (Getty)
Diana, en una imagen de 1982. (Getty)
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Noche del 28 de julio de 1981. Diana Spencer pasa su última noche de soltera junto a su hermana Lady Jane en Clarence House. La joven, que en ese momento tiene 20 años, está nerviosa: la expectación que ha levantado el enlace real se escapa a todas las previsiones que ella se había formulado en su cabeza. Al fin y al cabo se trata de la boda del futuro rey de Inglaterra, aunque en ese momento nadie puede sospechar que ese futuro fuera tan a larga distancia o posiblemente nunca.

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Llena de dudas y nervios, la que sería poco después coronada como 'princesa del pueblo' también estaba excitada ante el día que haría historia, en su vida, en la de los británicos y en la de medio mundo. Esa mitad que se despertaría años después con la trágica noticia de su trágica muerte. Pero en ese momento nadie puede saber el destino fatal que le espera a la prometida de Carlos.

Diana, exultante horas antes de su boda, monta en bicicleta en círculos mientras canturrea: “¡Me voy a casar con el príncipe de Gales mañana!", según lo describió el libro de Tina Brown 'The Diana Chronicles'. Sin embargo, a medida que pasan las horas y cae la noche, la ansiedad se va haciendo cada vez más angustiosa y la alegría desatada da paso al miedo, la intranquilidad y la zozobra.

En ese mismo libro se especificaba cómo Diana, semanas antes de su enlace, sufrió de bulimia, perdió mucho peso y su vestido de novia tuvo que ser revisado y ajustado en diversas ocasiones.

 Diana y Carlos. (Cordon Press)
Diana y Carlos. (Cordon Press)

Todo está preparado. Las televisiones de todo el mundo tienen su lugar reservado. El novio descansa. La novia lo intenta. 740 millones de telespectadores que contemplarán la ceremonia al día siguiente no pueden ni imaginar que en ese momento la princesa más llorada de todos los tiempos está a punto de recibir una carta secreta que ahora, gracias a la obra de Penny Junor 'La duquesa: la historia no contada' sobre Camilla Parker, hemos conocido: “Estoy muy orgulloso de ti y cuando vengas a mí mañana, estaré junto al altar esperándote. Solo tienes que mirarlos a los ojos y les dejarás muertos”.

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La nota estaba firmada por su prometido, Carlos, y borró con estas románticas palabras las dudas de la princesa. También trataban de echar tierra sobre la incertidumbre que el propio heredero tenía sobre su propio matrimonio. Nunca estuvo convencido de que saldría bien, pero esa noche no era el momento de echarse atrás.

 Lady Di. (Getty)
Lady Di. (Getty)

La boda se celebró al día siguiente. Diana vistió el traje creado por David Enmanuel y la ceremonia paralizó el mundo. El enlace fue bautizado como la boda real del siglo XX. Los números marean: 3.550 personas en la catedral de St. Paul, 750 millones de espectadores, mil millones contando los que siguieron el enlace por radio, dos millones de admiradores de los Windsor, 4.000 policías y 2.200 oficiales militares…

El cuento no tuvo un final feliz, pero eso es otra historia (y otro post).

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