Logo El Confidencial

Así calza Felipe VI: mocasines con borlas y artesanía mallorquina

Con un 46 de pie es complicado encontrar un calzado que se adapte a la pisada del monarca, por lo que en muchas ocasiones las marcas tienen que fabricar modelos a medida

Foto:  Un detalle del calzado derby del Rey. (Imagen Vanitatis)
Un detalle del calzado derby del Rey. (Imagen Vanitatis)
Autor
Tags
Tiempo de lectura3 min

Uno de los rasgos físicos más característicos del rey Felipe VI es su altura: su 1,97 difícilmente pasa desapercibido en las cumbres de Estado y otras citas en las que el monarca realiza tareas de representación de nuestro país. Una gran altura se suele corresponder, como es el caso, con una talla de pie muy por encima de la media española: un número 46 en la nomenclatura europea (un 11 en inglesa). La excepcional talla del Rey ha obligado a algunas marcas a fabricar modelos exclusivos para él.

Por otro lado, y a diferencia de otros representantes de la monarquía como el príncipe de Gales, del cual sabemos que tiene en John Lobb a su zapatero real, de don Felipe se sabe muy poco. De alguna manera se exige a sus proveedores discreción absoluta y ellos cumplen a rajatabla con esta norma no escrita.

[LEER MÁS. Las camisas y corbatas de Felipe VI: materiales nobles y motivos sutiles]

Sus modelos favoritos son los mocasines de borlas, conocidos como tassel, o los de antifaz –que en verano lleva sin calcetines–, así como los zapatos de cordones y los derby de doble hebilla o con hebilla simple. Pero en actos de índole militar y celebraciones oficiales en las que la etiqueta es muy estricta, usa los oxford o blucher.

 Zapatos de cordones de Carmina Shoemaker.
Zapatos de cordones de Carmina Shoemaker.

Es conocida la predilección de don Felipe por la Casa Exérez, zapatería que tuvo su sede en la calle Ortega y Gasset de Madrid desde el final de la guerra hasta hace pocos años, y que creó sus propias hormas con el canto biselado.

[LEER MÁS. Felipe VI de uniforme: el estilo más regio del monarca]

Ahora, Ramón Exérez tiene un pequeño local en el Mercado de la Paz, donde exhibe una fotografía de don Felipe y doña Letizia –clientes de la casa–, así como de don Juan Carlos, a quien suministraba zapatos de la famosa marca inglesa Crockett&Jones, de la que es distribuidor en España. Desde el pasado verano, Ramón Exérez ha dejado de fabricar calzado propio.

La gran casa de calzado español admirada dentro y fuera de nuestras fronteras es Carmina Shoemaker. Una saga mallorquina de artesanos, la de la familia Albadalejo, que ha continuado con la filosofía de su fundador, Matías Pujadas, desde 1905.

 Mocasines de Carmina Shoemaker.
Mocasines de Carmina Shoemaker.

Secretismo y metodología

Para adaptarse a su tiempo reinventándose, cambiaron su nombre por el de Carmina Shoemaker, más fácil de pronunciar en el mercado extranjero, donde tienen tiendas desde Nueva York a Singapur. En la de Madrid hay una foto dedicada por el Rey, pero son muy reacios a hablar de ello. Aunque Miquel Martorell nos confirma que el método de compra de la Casa Real consiste en la presentación en tienda a una comitiva que compra determinados modelos de la talla 46 y en la cual, pasados algunos días, se recibe una fotografía firmada por el monarca.

[LEER MÁS. Así calza Felipe VI: mocasines con borlas y artesanía mallorquina]

Así es como el primer Rey español con una licenciatura universitaria –en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid, y un máster en Relaciones Internacionales por la Universidad de Georgetown– pasea por el mundo la excelencia del calzado español. Aunque como todo gentleman, don Felipe seguramente disponga de varios zapatos clásicos ingleses de primeras marcas, probable regalo de la Casa Real británica, así como ejemplares de calzado italiano, de piel más suave y flexible, perfectos para el verano.

Casas Reales
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios