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FAMILIA REAL

La herencia fantasma de Juan Ignacio Balada a los reyes Felipe y Letizia

Todos los inmuebles que el millonario mallorquín legó a la Casa Real han sido retirados del mercado. Ni se compran ni se venden

Foto: Los reyes Letizia y Felipe, en un acto reciente. (Getty)
Los reyes Letizia y Felipe, en un acto reciente. (Getty)

Todos los inmuebles de la herencia que la Casa Real recibió de Juan Ignacio Balada Llabrés, millonario menorquín, han sido retirados del mercado. En 2010, los entonces Príncipes de Asturias, sus hijas y sus sobrinos, recibieron una curiosa herencia: Balada Llabrés les legó todo su patrimonio. Casas, pisos, garajes, un pequeño palacete y hasta una farmacia histórica en el centro de Ciutadella (cerrada, por cierto, desde hacía 30 años). La Casa acepto la herencia después de muchos debates y creó con el legado la Fundación Hesperia, que tiene sede en el palacio de la Zarzuela.

Dedicada a las enfermedades raras y vinculada a numerosas ONG menorquinas, la citada fundación también es la responsable de la rehabilitación de la histórica farmacia Llabrés, conocida como Ca s’Apotecària. En 2017 se decidió llevar a cabo una profunda reforma de este local, el mismo momento en el que se pusieron a la venta los numerosos inmuebles legados por Balada. Al poco tiempo, no obstante, se retiraron del mercado, según ha podido saber Vanitatis de una fuente muy próxima.

Hace unos días se informó de que se había vendido un piso de 167 metros en el centro de Ciutadella, en la calle Gustavo Mas número 37, en el que vivía, según se publicó hace dos años, una anciana en régimen de renta antigua. Pagaba 100 euros mensuales por un apartamento que estaba desvencijado. El apartamento había salido a la venta por 190.000 euros y al poco tiempo se rebajó su precio a 175.000 euros.

Los reyes Felipe y Letizia, durante su viaje a Cuba de la semana pasada. (EFE)
Los reyes Felipe y Letizia, durante su viaje a Cuba de la semana pasada. (EFE)

Este monto hubiera dado cierta liquidez a la fundación, que hizo un gran desembolso para sufragar los gastos de la rehabilitación de la farmacia. Pero “al cabo de un tiempo, por razones X -comentan las mismas fuentes- se retiraron del mercado todos los inmuebles. Ni se ha vendido ni se venderá ninguno. No, hasta la fecha”, añaden.

Cosas de familia

Mientras, este año se inauguró el local de Ca s’Apotecària, no como farmacia, sino como sede de la ONG local Fundación para Personas con Discapacidad, ligada a la Fundación Hesperia. El edificio, que acoge el legado de art nouveau más notorio de Menorca, fue el hogar donde vivió y pasó su infancia Juan Ignacio Balada Llabrés, ya famoso por esa curiosa herencia. Si la Casa Real no la hubiera aceptado, habría ido destinada al Estado de Israel.

A la muerte de Balada, la casa se encontraba en una situación ruinosa, con las vigas apuntaladas y a punto de derruirse. Porque Balada cerró la farmacia hace más de 30 años y nunca más la volvió a pisar. Lo contaba el periódico 'Menorca Info': la dejó como estaba, con enseres y objetos personales, el piano, retratos de la familia, incluso con ropa colgada en el perchero. Balada Llabrés perdió a sus padres, que fallecieron en el inmueble, y echar el cerrojo fue un intento de olvidar un pasado doloroso.

La familia del Rey al completo, en el 80 cumpleaños de la reina Sofía. (Casa Real)
La familia del Rey al completo, en el 80 cumpleaños de la reina Sofía. (Casa Real)

El conjunto, situado en los números 17 y 19 de Ses Voltes, está protegido y cualquier actuación debe ser autorizada por el Consell Balear. Así han trabajado desde la fundación para la rehabilitación del edificio, con respeto a su origen.

Un palacete

El resto de inmuebles que se han retirado del mercado son de lo más variopinto y entre ellos destaca el pequeño palacete en el que vivía Balada, situado en la plaza Juan de Borbón. La casa es propiedad de los ocho nietos de los Reyes eméritos, tal y como dejó escrito el empresario en su testamento. Con más de 500 metros cuadrados construidos, además de un solar adyacente apto para construir un bloque de pisos. Se vendía por 1,5 millones de euros, un precio mucho más bajo del habitual. “En esta zona no hay ni un palacete en venta por ese precio”, responden a Vanitatis, casi divertidos, desde una inmobiliaria internacional especializada en lujo y que cuenta con otros palacetes en Ciutadella.

Entre las propiedades que heredaron, había 10 viviendas, un local comercial y un garaje. En 2017 se puso a la venta, por 300.000 euros, un edificio de tres plantas situado en la plaza Federico Pareja. En la planta baja está la cafetería Royal y en las dos superiores una vivienda. Otro de los edificios retirado del mercado es un bloque de ocho pisos en la calle Jeròni Alzina, en cuyas viviendas hay inquilinos, algo que ahuyentaba a posibles compradores.

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