Coronación boicoteada y rumores sexuales: los 9 datos desconocidos de Felipe de Bélgica
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60º CUMPLEAÑOS

Coronación boicoteada y rumores sexuales: los 9 datos desconocidos de Felipe de Bélgica

El monarca de los belgas cumple este miércoles 60 años, convertido en un rey respetado y discreto que no lo ha tenido fácil desde el día de su coronación

Foto: El rey Felipe de Bélgica, en una imagen de archivo. (Getty)
El rey Felipe de Bélgica, en una imagen de archivo. (Getty)

Este 15 de abril es una fecha señalada en rojo para la monarquía belga. El rey Felipe cumple 60 años, una cifra redonda que no va a poder celebrar a lo grande, y no solo a causa del coronavirus. La pandemia ha hecho que se cancelen todas las celebraciones relacionadas por el 80º cumpleaños de la reina Margarita de Dinamarca. Una de ellas, la cena de gala este mismo miércoles, a la que estaban invitados representantes de las casas reales europeas. Y, precisamente, el monarca belga fue uno de los primeros en confirmar la asistencia, anunciando que pospondría la celebración de su cumpleaños para poder asistir a la fiesta de gala de su homóloga danesa. Pero, de momento, ni una ni otra.

Felipe no estaba llamado a ser rey por nacimiento, dado que entonces era el sobrino del rey Balduino, que se casaba ocho meses después con Fabiola de Mora y Aragón. Pero sí fue formado para ello, ya que los reyes belgas no tuvieron descendencia y el monarca tenía los ojos puestos en su sobrino para que lo sucediera. Pero hubo que hacer las cosas paso a paso: primero fue su hermano Alberto quien asumió el trono en 1993, cuando falleció Balduino, mientras Felipe no lo ocupó hasta 2013, cuando su padre abdicó, acuciado por el escándalo de su hija ilegítima, Delphine Boël, a la que reconocía hace pocos meses de forma legal.

Los reyes Felipe y Matilde, junto a Alberto y Paola de Bélgica. (Reuters)
Los reyes Felipe y Matilde, junto a Alberto y Paola de Bélgica. (Reuters)


Con motivo de su cumpleaños, en Vanitatis hemos querido hacer un repaso a su vida como rey y a su faceta familiar, recopilando los 9 datos más interesantes sobre este monarca, a quien en nuestro país conocemos como Felipe de Bélgica, pero que en su país se hace llamar rey de los belgas, en una demostración de que hay una conexión y cercanía no solo con el territorio, sino también con sus habitantes.

1. La relación con el trono británico

El trono belga y el trono británico están estrechamente relacionados: la Casa Real belga lleva actualmente el mismo nombre que ostentaba la británica hasta Jorge V, Sajonia-Coburgo-Gotha. Por las disputas con Alemania que llevaron a la I Guerra Mundial, Jorge V cambió el nombre a Windsor y prescindió del nombre de la casa germana, que llevó a Reino Unido el príncipe consorte Alberto, marido de la reina Victoria. Por estos lazos familiares, Felipe de Bélgica también tiene su puesto, aunque muy lejano, en la línea de sucesión al trono británico: nada menos que el 1.080.

2. Su matrimonio imposible

Aunque no fue el caso, porque se enamoró de la que hoy es la reina Matilde, con la que se casó hace ya 20 años, la historia y la Constitución belga de 1831 hubieran impedido un posible matrimonio con cualquier miembro de los Orange, la familia real de Holanda. Una prohibición que se decretó tras la Revolución belga de 1830, por la que el país consiguió su independencia de los Países Bajos, creándose este precepto para evitar que un holandés volviera a ocupar el trono de Bélgica.

3. Escabrosos rumores

La boda de Felipe y Matilde se celebraba en diciembre de 1999 con la sombra de un rumor cerniéndose sobre los felices novios. Según Frédéric Deborsu, autor de 'Question Royale', su matrimonio fue forzado. El autor asegura que, durante más de 14 años, el rey mantuvo una relación homosexual y llegó a los 39 sin haberse casado. Una situación que llevó al rey Alberto a presionar a su hijo para que lo hiciera, amenazándole con quitarle los derechos sucesorios. Deborsu va más allá en su libro e insinúa que los reyes concibieron a sus hijos por inseminación artificial en el hospital Erasmo de Bruselas, la clínica número uno en Europa en fertilidad, donde nacieron.

4. Pareja estable

Rumores sexuales a un lado, lo cierto es que nunca ha existido ninguna especulación sobre una supuesta crisis, algo de lo que no pueden presumir el resto de casas reales europeas. Su discreción y sus pocas polémicas han provocado que nunca se haya especulado con un posible altibajo en su relación. Además, son de los pocos que habitualmente aparecen de la mano, mientras otros reyes y príncipes mantienen más las distancias con sus parejas.

Felipe y Matilde, en los actos por el 18º cumpleaños de la princesa Elisabeth. (EFE)
Felipe y Matilde, en los actos por el 18º cumpleaños de la princesa Elisabeth. (EFE)

5. Su insistencia a Adamo

Solo se ha escuchado una vez en público, pero Matilde puede presumir de tener su propia canción. Fue su marido quien se lo pidió de forma insistente al cantante Adamo, cuando coincidió con él en una recepción en el ayuntamiento de Bruselas. La madre de Felipe, la reina Paola, ya tenía su propio tema compuesto por él, 'Dolce Paola', y el entonces príncipe no quería que su mujer fuera menos. Adamo creó entonces 'Quand Matilde sourit' ('Cuando Matilde sonríe'), que solo ha sido interpretada una vez, durante un recital del cantante ítalo-belga en Japón.

6. Los patinazos de su reinado

Eso sí, el reinado de Felipe no ha sido tan idílico como su relación y ha habido alguna que otra sombra en estos siete años. Sonadas fueron las fotografías de la pareja en un balneario de Gran Bretaña en noviembre de 2015, tan relajados y disfrutando del momento. Una imagen que no sería criticable si hubiera sido captada en época de vacaciones, pero no era el caso: Bélgica se hallaba en estado de máxima alerta por los atentados yihadistas que habían tenido lugar el día anterior en París. Otra 'mancha' en su currículum ha sido el uso del avión oficial, también utilizado para transportar tropas y evacuar civiles, que los monarcas no dudaron en emplearlo para viajes privados.

7. Boicoteado en su coronación

El reinado en sí de Felipe de Bélgica tampoco empezó con buen pie. Quiso que la ceremonia de coronación, solo una hora después de la abdicación oficial de su padre, tuviera lugar en el Día Nacional. Fue un acto austero y económico -unos 600.000 euros-, además de seguido por pocos ciudadanos: la plaza donde salieron a saludar estaba casi vacía. Los que estaban sí gritaron 'Viva el rey', pero varios legisladores del norte de Flandes boicotearon la ceremonia, sacando a relucir las antiguas disputas entre los flamencos de habla holandesa y los de habla francesa, uno de los grandes desafíos a los que ha hecho frente en estos años.

8. Enamorado de nuestro país

No han sido pocas las ocasiones en las que Felipe y Matilde han pasado las vacaciones de Semana Santa en nuestro país. En 2006 lo hacían en Cáceres, disfrutando de las procesiones con el príncipe Konstantin de Bulgaria y María García de la Rasilla. Cinco años después, repetían destino, esta vez acompañados por Guillermo de Luxemburgo, hermano del actual gran duque. Asimismo, en 2011 repetían destino y fecha, y visitaban de nuevo Extremadura en Semana Santa. En 2018 realizaban parte del Camino de Santiago en Roncesvalles, mientras que un año después repetían experiencia, pero esta vez en Burgos.

9. Conviviendo con tres reinas

La situación quiso que Felipe, convertido en el séptimo rey de los belgas de la historia del país, conviviera con tres reinas. Por un lado, la reina consorte, su esposa Matilde. Por otro lado, la reina Paola, su madre, y la reina Fabiola, su tía política. Y es que estas dos últimas no perdieron el título a pesar de que sus respectivos maridos, por diferentes circunstancias, ya no estaban en el trono.

Los reyes Felipe y Matilde, junto a Alberto y Paola de Bélgica, en el entierro de la reina Fabiola. (Reuters)
Los reyes Felipe y Matilde, junto a Alberto y Paola de Bélgica, en el entierro de la reina Fabiola. (Reuters)

Rey Felipe de Bélgica
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