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La condena de Ghislaine Maxwell y el príncipe Andrés: ¿y ahora qué?
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La condena de Ghislaine Maxwell y el príncipe Andrés: ¿y ahora qué?

La que fuera mano derecha del empresario Jeffrey Epstein ha sido condenada a 60 años de cárcel... Pero eso no quiere decir que la situación del duque de York sea más complicada

Foto: El príncipe Andrés, en una imagen de archivo. (EFE/Will Oliver)
El príncipe Andrés, en una imagen de archivo. (EFE/Will Oliver)

La sentencia es clara y contundente: quien fuera mano derecha de Jeffrey Epstein, además de su expareja, ha sido condenada a 60 años de prisión por tráfico sexual de menores. Así que, claro, es inevitable que tras la condena de Ghislaine Maxwell, el del príncipe Andrés sea ahora el nombre que nos venga a la cabeza. ¿Qué puede pasar ahora con su situación judicial y en qué le puede afectar? Pues, aunque parezca que esta sentencia de la que también fuera su amiga le pone contra las cuerdas, no es así del todo.

La explicación la tenemos en lo que ha pasado en el propio juicio en el que Ghislaine ha sido encausada. Lo primero es que el príncipe Andrés apenas ha sido mencionado en el proceso, su intervención se ha limitado a que se le ha incluido entre los pasajeros que alguna vez estuvieron invitados a Lolita Express, propiedad del magnate, pero los pilotos testificaron que no vieron nada que sugiriera actividad sexual por parte de los que estaban a bordo durante los vuelos. También el hecho de que el juez decidiera que el libro de contactos que poseía la acusada, entre los que supuestamente se encuentra el duque de York, permaneciera sellado. Así, no se han puesto en la palestra ninguno de los nombres que figuraban en esa agenda, algunos de ellos muy poderosos, según los expertos en este caso.

placeholder Ghislaine Maxwell, dibujada durante el juicio, al que no tenían acceso las cámaras. (Reuters/Jane Rosenberg)
Ghislaine Maxwell, dibujada durante el juicio, al que no tenían acceso las cámaras. (Reuters/Jane Rosenberg)

Además, la propia Ghislaine Maxwell se negó a declarar -evitando así preguntas sobre nombres conocidos implicados-, pero ha sido la no comparecencia de Virginia Giuffre lo que pone en una posición más cómoda al hijo de Isabel II. Giuffre es quien ha realizado las acusaciones más directas sobre esta trama, llegando a interponer una demanda este pasado verano contra el duque de York por abuso sexual de menores. Y no fue llamada a declarar en este juicio contra su 'captadora' ni por la Fiscalía ni por la defensa, lo que para muchos es casi un sinónimo de que su testimonio podría tener lagunas, a pesar de que su nombre y su foto salieron repetidas veces durante el proceso contra Maxwell.

Pero, a pesar de este alivio momentáneo, el príncipe no puede cantar victoria, ya que su reputación está muy dañada desde que se le vinculara a este escándalo, por el que Jeffrey Epstein fue detenido, apareciendo muerto en su celda unas horas después. No olvidemos que dimitió -o más bien le hicieron dimitir- de sus funciones institucionales dentro de la Corona británica por este escándalo, además de que no está claro aún si tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados. Todo dependerá de la vista que tiene lugar en Nueva York el próximo martes.

placeholder El príncipe Andrés, el pasado abril. (Reuters/Pool/Steve Parsons)
El príncipe Andrés, el pasado abril. (Reuters/Pool/Steve Parsons)

Y precisamente, para esta audiencia que puede determinar si el duque de York va a juicio o no, sus abogados se están preparando desde hace unos meses, con una estrategia tan secreta que ni la conocería la reina Isabel, según cuenta el 'Daily Mail'. Pero, milagrosamente, algunos tabloides se han enterado de una de las solicitudes que el equipo legal de Andrés han presentado al juez Lewis Kaplan para que el proceso no siga adelante, al menos de momento. La petición explica que el tribunal estadounidense no tendría que juzgar esta demanda, puesto que, aunque Virginia Giuffre asegura vivir en Colorado, realmente lo hace en Australia.

Podríamos pensar que no debería tener importancia si ella vivie en un sitio o en otro a la hora de juzgar al príncipe Andrés, pero lo explican de la siguiente manera: "Los vínculos de la Sra. Giuffre con Colorado son muy limitados. Desde al menos 2019 no vive allí, unos dos años antes de presentar esta denuncia. Antes de emprender esta acción legal, pero mucho después de regresar a Australia, se registró para votar por primera vez en Colorado utilizando la dirección de la casa de su madre, el momento en que se registró. La campaña electoral de la Sra. Giuffre es sospechosa y parece haber sido calculada", argumentan los abogados del príncipe Andrés, que solicitan que se someta a una audiencia remota desde su casa en Australia el día de la vista.

placeholder Virginia Giuffre. (Reuters/Shannon Stapleton)
Virginia Giuffre. (Reuters/Shannon Stapleton)

Sea como sea y viva donde viva, lo cierto es que el martes es una fecha crucial tanto para el príncipe Andrés como, por extensión, para la Corona británica. Lógicamente, él ha negado las acusaciones de forma vehemente desde la primera vez que Virginia Giuffre lo señaló, y en determinadas ocasiones de forma muy poco acertada. No hay más que recordar la desastrosa entrevista que concedió a la BBC para intentar limpiar su imagen y que tuvo el resultado contrario o las numerosas noticias que hemos conocido con dudosas estrategias que su círculo más cercano ha utilizado para desacreditarla.

Será el martes cuando sepamos si el juez sigue adelante con la acusación del príncipe Andrés y lo vemos sentado en el banquillo, lo que supondría un auténtico terremoto en los muros de Buckingham, o bien se archiva la denuncia y puede respirar tranquilo. Al menos, y eso sí que no va a cambiar pase lo que pase con su situación legal, tiene la tranquilidad de contar con el apoyo incondicional de la reina Isabel. Durante todos estos meses, la monarca no ha hecho u mínimo amago de apartarlo de su lado, aunque fuera de cara a la galería. Sigue siendo su ojito derecho, a pesar de todo.

La sentencia es clara y contundente: quien fuera mano derecha de Jeffrey Epstein, además de su expareja, ha sido condenada a 60 años de prisión por tráfico sexual de menores. Así que, claro, es inevitable que tras la condena de Ghislaine Maxwell, el del príncipe Andrés sea ahora el nombre que nos venga a la cabeza. ¿Qué puede pasar ahora con su situación judicial y en qué le puede afectar? Pues, aunque parezca que esta sentencia de la que también fuera su amiga le pone contra las cuerdas, no es así del todo.

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