Cuando Rania de Jordania y la reina Noor eran amigas: las reveladoras imágenes de la fiesta de cumpleaños del príncipe Hussein
Este domingo, la princesa Iman, primera nieta de Abdalá y Rania de Jordania cumple un año. La fecha nos sirve para recordar cómo fue el irrepetible primer cumpleaños de su padre
Rania de Jordania y la reina Noor, juntas en un homenaje al rey Hussein en 1999. (Getty)
Una tarta, globos y un rey que muestra su cara más entrañable, tierna y desconocida con su primer nieto. Así celebró la familia hachemita el primer año del príncipe Hussein. Era una época feliz en la que Rania de Jordania y la entonces reina Noor eran aún amigas. Así lo podemos ver en unas reveladoras imágenes que se han rescatado del olvido con motivo del cumpleaños de la princesa Iman, nieta de los monarcas jordanos, que llega hoy a su primer año.
Es posible que la pequeña tenga en su honor alguna reunión parecida a la que se vivió hace justo 30 años, pero desde luego no va a contar con los mismos invitados. Empezando por la reina Noor, que tras la muerte de su marido, en 1999, se alejó paulatinamente de la familia real hasta romper totalmente relaciones con el rey Abdalá y su esposa, la reina Rania.
Esa distancia física y emocional se hizo aún más insalvable cuando el hijo de Noor, Hamzah, fue acusado de participar en un complot para derrocar a su hermano mayor. Desde entonces, permanece en arresto domiciliario y no han sido pocas las ocasiones en las que la antigua reina Noor ha clamado por su libertad, absolutamente convencida de la inocencia de su hijo.
Pero estas tensiones públicas no existían hace 30 años, cuando la feliz familia hachemita celebró a lo grande el primer cumpleaños del príncipe Hussein, futuro rey y uno de los herederos más preparados de su generación para asumir el trono. En ese momento no era el heredero, pero no hay más que ver las imágenes de la fiesta para ver el orgullo del entonces rey Hussein y cómo dejaba a un lado la capa de monarca para ponerse la de abuelo.
Besos, carcajadas, mimos... Nada que veamos en actos institucionales, lógicamente. El escenario, el palacio de Beit Al Baraka, la primera residencia real que Abdalá y Rania ocuparon tras su boda, en 1993. En las imágenes se ve a un montón de niños corriendo y celebrando, pero especialmente a una familia hachemita pendiente en todo momento el cumpleañero, el pequeño Hussein, que va pasando de brazo en brazo.
Llama la atención la complicidad que demuestran Rania y Noor, que entonces era la esposa del rey Hussein. Dos mujeres que han competido en elegancia en sus distintas apariciones públicas, vestidas de forma muy sencilla e informal, alejadas ambas de la habitual etiqueta palaciega. En el caso de la reina, luce un caftán, de esos que hizo tan suyos y que sigue luciendo, a pesar de tener orígenes norteamericanos.
Fotos de la fiesta publicadas recientemente por el fotógrafo oficial de palacio, Zohrab, en sus redes sociales.
Pero también llama la atención la presencia de la princesa Muna, la madre del actual rey Abdalá y la que fuera segunda esposa del monarca jordano. Aunque tras su divorcio, en 1972, dejó de participar en actos institucionales y se centró en su labor humanitaria y relacionada con el mundo de la enfermería, queda claro que la relación con su exmarido era buena, al menos lo suficiente como para que pudieran coincidir en el cumpleaños de su primer nieto en común.
En las imágenes, rescatadas hace unos días por seguidores de la casa hachemita, también vemos al príncipe Ali, otro hermano del rey Abdalá por vía paterna. Ali es, junto con la princesa Haya de Jordania, uno de los dos hijos que tuvo el rey Hussein con Alia, su tercera esposa, fallecida en 1977 en un accidente de helicóptero. Es una figura muy cercana al monarca y en la que confía, a diferencia de la de su hermano Hamzah, principalmente por ese intento de sedición.
Pero, aunque su detención tuvo lugar hace cuatro años y desde entonces la relación de la familia hachemita se ha tensado aún más, las tiranteces entre Noor, Abdalá y Rania venían de muy atrás, concretamente desde 1999, cuatro años después de estas imágenes entreñables de la fiesta del primer cumpleaños de Hussein y el fatídico año en el que falleció el rey Hussein, el origen de todo el problema.
Dos semanas antes de su fallecimiento,Hussein decidía cambiar la sucesión y anteponer a su hijo a su hermano, el príncipe Hassan. El mismo día que accedió al trono, Abdalá aseguró que cumpliría los deseos del monarca y su heredero no sería su primogénito, el príncipe Hussein, sino su hermano Hamzah, algo bastante habitual en las monarquías de Oriente Medio.
Rania y Noor, en una imagen de 2000. (Getty)
Ahora bien, ese lugar lo ocupó Hamzah durante solo cinco años, ya que el 28 de noviembre de 2004 Abdalá decidió cambiar la sucesión y quitar de ella a su hermano, explicando en un comunicado oficia que "el puesto simbólico" que había tenido hasta entonces Hamzah "ha restringido su libertad y ha impedido que le confiemos ciertas responsabilidades para las que está plenamente cualificado para asumir".
Aunque en aquel momento no designó a un heredero concreto, los expertos aseguraron que sería Hussein, el primero de sus cuatro hijos con la reina Rania, quien ocuparía el puesto de heredero. Y así fue. El 2 de julio de 2009, Abdalá confirmó lo que muchos ya sabían, que su primogénito será quien acceda al trono cuando él fallezca.
La mala relación ha quedado patente en los últimos años. Al enviudar, Noor decidió establecerse de nuevo en su país de origen, Estados Unidos, aunque también pasa largas temporadas en el Reino Unido junto a su hija Raiyah, pisando Jordania en contadas ocasiones desde entonces. De hecho, la última vez de la que se tiene constancia -no quiere decir que no lo haya hecho de forma secreta- es en 2004, con motivo de la boda del propio Hamzah.
Una situación, desde luego, muy alejada de la que podemos ver en las reveladoras imágenes de la fiesta del primer cumpleaños del príncipe Hussein. Una reunión familiar con el antiguo monarca como nexo de todos los suyos y con Rania y Noor comportándose como amigas.
Una tarta, globos y un rey que muestra su cara más entrañable, tierna y desconocida con su primer nieto. Así celebró la familia hachemita el primer año del príncipe Hussein. Era una época feliz en la que Rania de Jordania y la entonces reina Noor eran aún amigas. Así lo podemos ver en unas reveladoras imágenes que se han rescatado del olvido con motivo del cumpleaños de la princesa Iman, nieta de los monarcas jordanos, que llega hoy a su primer año.