Hamzah, el príncipe rebelde de Jordania al que el rey Abdalá ha encerrado
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¿COMPLOT CONTRA EL REY?

Hamzah, el príncipe rebelde de Jordania al que el rey Abdalá ha encerrado

El monarca hachemita pone en marcha una mediación con su hermanastro para evitar perjudicar la imagen de la monarquía y desestabilizar al reino hachemita

placeholder Foto: Abdalá y Rania de Jordania. (EFE)
Abdalá y Rania de Jordania. (EFE)

Dos semanas antes de fallecer, en febrero de 1999, a los 63 años, el rey Hussein de Jordania cambió de parecer. Retiró el título de príncipe heredero a su hermano Hassan para otorgárselo a su primogénito, Abdalá bin Al Hussein, que ese mismo mes accedió al trono. Al que sería el nuevo rey su padre le impuso, sin embargo, una condición: que nombrase príncipe heredero a su hermano, el príncipe Hamzah bin Hussein, hijo de la reina Noor, que entonces tenía 18 años. Noor, de origen estadounidense, fue la cuarta y última esposa del rey Hussein.

El joven príncipe Hamzah pudo entonces pensar que si al morir su padre había perdido una oportunidad de ser rey a causa, quizás, de su corta edad, le llegaría su turno más tarde cuando su hermano abdicase o falleciese. Sus sueños se fueron al traste. El rey Abdalá, que ahora tiene 59 años, desobedeció a su padre y en noviembre de 2004 retiró a Hamzah el título de príncipe heredero para concedérselo a su hijo mayor, el príncipe Hussein.

El príncipe Hamzah. (Reuters)

Que Hamzah "ocupe una posición simbólica de heredero restringe su libertad y nos ha impedido confiarle algunas responsabilidades que está plenamente cualificado para desempeñar”, rezaba la carta del rey Abdalá a su hermano, leída en la televisión jordana, con la que justificaba su decisión en favor de su hijo, que hoy en día tiene 26 años.

El príncipe, desposeído de su título de heredero, no se quejó públicamente. Formado en la academia militar de Sandhurst (Reino Unido), en la Universidad de Harvard, piloto de aviones como su padre, acabó, sin embargo, desempeñando cargos honoríficos. A sus 41 años recién cumplidos es presidente del Museo Real del Automóvil y del Club Real de Deportes Aéreos. Está casado y es padre de cinco hijas y de un varón.

¿Ha querido vengarse de la afrenta sufrida hace 17 años poniendo en peligro a su hermano? Es una de las acusaciones veladas que desde el poder en Ammán se han dejado caer desde el domingo contra el príncipe Hamzah. Las desavenencias en el seno de la familia real han aflorado así a la luz dejando atónitos a los jordanos que las desconocían. Hasta la exreina Noor puso un tuit en apoyo de su hijo.

El vice primer ministro, Ayman Safadi, ha sido el principal acusador. Sin llegar a recurrir a la expresión 'golpe de Estado', sostuvo que el príncipe Hamzah y otras “14 o 16 personas" participaron en un intento “coordinado” de desestabilización del Estado. Mantuvieron “contactos con sectores extranjeros para desestabilizar la seguridad de Jordania”, precisó. Todos ellos estuvieron vigilados por los servicios de seguridad “durante una larga etapa”. Entre esos supuestos cómplices de Hamzah figuran Bassem Awadalá, que fue jefe de gabinete del monarca, y Sherif Hassan bin Zaid, emisario jordano ante Arabia Saudí.

Sometido desde el fin de semana a una especie de arresto domiciliario, en una residencia elegida por las autoridades sin conexión a internet, el príncipe Hamzah rechaza las acusaciones y se rebela. “No obedeceré las órdenes… cuando me dicen que no puedo salir, ni poner tuits, ni entrar en contacto con la gente, solo con mi familia”, asegura en un archivo de audio que logró enviar y que desde el lunes circula entre sus amistades.

El hermano del rey era conocido entre las élites jordanas por sus reproches a la gestión del país y sus denuncias sobre la corrupción imperante. Viajaba desde hace años para reunirse con jefes tribales críticos con el monarca Abdalá, pero su actuación no iba más allá de sus palabras. De ahí que la denuncia del vice primer ministro suscite cierto escepticismo.

"Un príncipe frustrado"

“Hamzah es un príncipe frustrado por haber sido descartado de la línea sucesoria y él y las personas con las que se relaciona han podido tratar de entorpecer la labor de la monarquía”, comenta al teléfono Barah Mikaïl, profesor de la Universidad de Saint Louis en Madrid. Duda, no obstante, de que hayan acariciado la idea de dar un golpe. Sí recalca que el rey Abdalá ha podido mostrarse más sensible ante sus maniobras “porque la situación social en el país no es buena. Aun así, la monarquía no está en peligro”, concluye.

placeholder Hamzah, en su segunda boda con su madre, su hermano y su cuñada. (Corte hachemita)
Hamzah, en su segunda boda con su madre, su hermano y su cuñada. (Corte hachemita)

"Aunque el golpe sea real o inventado por el Gobierno para silenciar a los disidentes, lo especialmente llamativo es que algunos miembros de la familia real la hayan emprendido con otros”, escribe en una tribuna en el diario 'The Washington Post' Jillian Schwedler, profesor de Ciencia Política y autor del libro 'Protesting Jordan' ('Protestar en Jordania'), que publicará próximamente la Universidad de Stanford.

Por eso, para restaurar una apariencia de armonía en el seno de la familia real y no dañar más a la monarquía, el rey Abdalá se avino, el lunes por la noche, a buscar un compromiso con su hermano. Su iniciativa fue alentada por las potencias occidentales que, junto con Israel, velan por la estabilidad de Jordania, un país clave en el mundo árabe.

El soberano “ha decidido tratar la cuestión del príncipe Hamzah en el marco de la familia hachemita y ha confiado esa tarea al príncipe Hassan", anunció un comunicado del palacio real. El príncipe Hassan, de 74 años, encargado ahora de mediar entre los hermanos, fue también príncipe heredero durante décadas hasta que su hermano, el rey Hussein, eligió a su hijo para sucederle.

Abdalá II Rania de Jordania
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