Un regalo, un caniche y Cary Grant: la historia del broche de diamantes que Rainiero de Mónaco encargó para su mujer, Grace Kelly
El Palacio de Mónaco acoge hasta el próximo septiembre una muestra sobre la actriz en la que destaca una de sus joyas más significativas y con una historia más emotiva
Grace Kelly y Cary Grant, en una escena de 'Atrapa a un ladrón'. (Cordon Press)
Los Grandes Apartamentos del Palacio Grimaldi acogen hasta mediados de septiembre una exposición sobre la figura de Grace Kelly y esa faceta más íntima y alejada del público. Y para ella, Alberto de Mónaco ha abierto los joyeros de su madre, sacando algunas piezas que llevaban años sin ver la luz. Entre ellas, un pequeño broche de diamantes en forma de caniche que fue regalo de Rainiero y está directamente vinculado a la amistad de la actriz y Cary Grant.
La muestra contiene retratos inéditos de la princesa Gracia, objetos personales, joyas y accesorios exclusivos que enseñan más de la "mujer detrás del icono", tal y como comparte el Palacio Grimaldi en sus redes sociales, vía por la que promocionan esta exposición abierta al público. Una figura que describen como "sensible, brillante, valiente y libre".
Lo hacen con un vídeo en el que enseñan algunos elementos de la exposición, tales como una fotografía de la actriz de niña o varios retratos de Grace Kelly en los que se adivina ese estilo que la hizo tan icónica y considerada como una de las royals más bellas. Pero es el apartado de las joyas el que más llama la atención, principalmente porque son piezas que llevan mucho tiempo guardadas en esos joyeros que desatarían la envidia de cualquiera.
Además de un enorme broche de cuarzo marrón rodeado de pequeñas turquesas y varias pulseras de piedras preciosas de diferentes colores, una de las piezas que más llaman la atención ese ese broche en forma de caniche cuajado de pequeños diamantes. Si ya de por si es una joya diferente por la forma que tiene, su historia la hace aún más única.
Para conocer cómo llegó este broche a manos de la princesa Gracia de Mónaco hay que irse a 1955, hace justo 70 años, cuando aún era estrella de Hollywood y no había dejado su carrera como actriz. Ese año se había estrenado 'Atrapa un ladrón', dirigida por Alfred Hitchcock, protagonizada por la propia Grace Kelly y Cary Grant.
Curiosidades de la vida, la película está rodada en la Costa Azul, donde luego la actriz se instalaría como esposa del soberano monegasco. Pero además, hay algunas escenas en las que se muestra a la actriz conduciendo un vehículo por una sinuosa carretera de montaña. Unas imágenes que parecían totalmente proféticas, puesto que no hace falta recordar la forma en la que murió la princesa en 1982.
Cary Grant y Grace Kelly, en una escena de 'Atrapa a un ladrón', en la Costa Azul. (Paramount)
La cuestión es que, más allá de escenas premonitorias,la película sirvió para que Cary Grant y Grace Kelly iniciaran una buena amistad que duró hasta el fallecimiento de la actriz. Y uno de los símbolos de la fantástica relación que tenían fue Oliver, un caniche negro que el actor regaló a su amiga, convirtiéndose en su inseparable mascota durante más de diez años.
Su muerte supuso un duro golpe para la actriz, dado que había sido compañero fiel durante más de una década, participando incluso en algunas de sus apariciones públicas y en retratos familiares, como uno más de los Grimaldi. De hecho, existen imágenes de los príncipes Rainiero y Gracia, recién casados, a punto de comenzar su luna de miel, con el caniche en brazos de la actriz.
Un broche de diamantes con forma de caniche
Por eso, el príncipe Rainiero no lo dudó y, tras la muerte de Oliver, encargó una especial joya para su mujer, de tal forma que la princesa Gracia pudiera llevar con ella siempre que quisiera el recuerdo de su querida mascota. Y este encargo tan especial resultó ser un broche cuajado de diamantes que pidió expresamente a la joyería Cartier, con la que la familia monegasca tiene una extensa relación.
La joya está elaborada en platino y está engastada con aproximadamente 270 diamantes. Su diseño detallista captura perfectamente la esencia de un poodle, también llamado caniche. Pero, más allá de cuestiones técnicas, lo importante es el valor sentimental que tuvo para Grace Kelly. El broche se convirtió desde entonces en uno de sus favoritos y lo lució en numerosas ocasiones.
Rainiero y Grace Kelly, con su mascota, Oliver, en brazos, a punto de comenzar su luna de miel. (Cordon Press)
Tan importante fue dentro de su colección que la joya quedó también plasmada en la película 'Grace of Monaco', protagonizada por Nicole Kidman. Los responsables del film encargaron a la misma casa francesa que recreara tanto esta pieza como otras de su colección, conscientes de lo que representaba para ella.
Y también los hijos de Grace Kelly son plenamente conocedores de cuánto significaba para la princesa, no solo porque fuera un regalo de Rainiero, sino por ese valor sentimental, ya que representaba a su querida mascota. Por eso, esta joya está a buen recaudo en los joyeros de palacio y no es de uso compartido, como tantas que pertenecieron a la actriz y que se han convertido en pequeños tesoros intocables.
Ahora, el broche de diamantes con forma de caniche que fue un regalo de Rainiero vuelve a ver la luz, gracias a esa exposición que nos acercan a la figura de la actriz y a la mujer que hay detrás del icono, con fotografías inéditas y joyas de lo más especiales.
Los Grandes Apartamentos del Palacio Grimaldi acogen hasta mediados de septiembre una exposición sobre la figura de Grace Kelly y esa faceta más íntima y alejada del público. Y para ella, Alberto de Mónaco ha abierto los joyeros de su madre, sacando algunas piezas que llevaban años sin ver la luz. Entre ellas, un pequeño broche de diamantes en forma de caniche que fue regalo de Rainiero y está directamente vinculado a la amistad de la actriz y Cary Grant.