Doña Letizia ha asistido a otra cena de gala apenas una semana después de la celebrada en el Palacio Real de Madrid en honor al sultán de Omán, para la que eligió un diseño de The 2nd Skin acompañado de la tiara rusa. Este miércoles, en Pekín, para el banquete ofrecido por el presidente Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan, en el marco de la visita de Estado a China, la Reina ha apostado por un estilismo con menos boato, protagonizado por un vestido joya de Carolina Herrera en blanco y negro que ha combinado con salones negros y pendientes de perlas australianas.
La elección de este diseño responde, probablemente, a la agenda posterior a la cena, que incluye otro acto junto al matrimonio presidencial: un concierto en el Centro Nacional de Artes Escénicas interpretado por la orquesta titular del Teatro Real. Ante la necesidad de un look que le permitiera afrontar ambos compromisos, un dos por uno, la Reina ha optado por un estilismo perfecto para salir airosa y con nota del reto.
Los Reyes durante la cena. (Efe)
La Reina ha recuperado de su armario un vestido de Carolina Herrera New York, la marca perteneciente al grupo catalán Puig que ya había vestido por la mañana, para la ceremonia de bienvenida y otras actividades, con un abrigo de inspiración oriental. El modelo elegido para la velada lo estrenó en Oviedo, para la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias 2022, y esta es la primera vez que lo vuelve a lucir.
Nos encontramos ante un delicado vestido con cuerpo de manga corta repleta de lentejuelas y abalorios formando flores de distintos tamaños, y falda negra de largo midi, con cintura marcada, abertura central y ligero volumen. Pertenece a la colección otoño-invierno 2018 de Carolina Herrera New York.
Los Reyes con el presidente de China y su esposa. (Efe)
Ya la primera vez que lució el vestido en el Teatro Campoamor lo hizo con unos salones destalonados de tacón bajo, un modelo en ante de Isabel Abdó. En esta ocasión se ha decantado por un diseño similar, pero de charol, firmado por Magrit y con el tacón algo menos alto, debido a sus dolencias en los pies.
A pesar de tratarse de una cena de Estado, la Reina ha querido ser discreta en su elección de joyas, apostando únicamente por unos pendientes de perlas australianas que tiene desde hace taños años. Formadas por un botón de oro blanco con un diamante circular, cuelgan de él varios diamantes más pequeños que terminan con una perla australiana, una pieza que da mucha luz a doña Letizia, quien no se ha separado de su querido anillo de Coreterno.
La Reina escuchando el discurso de Xi Jinping. (Efe)
Una vez más, la Reina ha demostrado que sabe adaptarse a todas las necesidades, en este caso la agenda exigente de la visita de Estado en China. Su elección ha permitido afrontar con estilo tanto la cena ofrecida por el presidente Xi Jinping y su esposa como el concierto posterior en el Centro Nacional de Artes Escénicas.
Doña Letizia ha asistido a otra cena de gala apenas una semana después de la celebrada en el Palacio Real de Madrid en honor al sultán de Omán, para la que eligió un diseño de The 2nd Skin acompañado de la tiara rusa. Este miércoles, en Pekín, para el banquete ofrecido por el presidente Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan, en el marco de la visita de Estado a China, la Reina ha apostado por un estilismo con menos boato, protagonizado por un vestido joya de Carolina Herrera en blanco y negro que ha combinado con salones negros y pendientes de perlas australianas.