La costa italiana está llena de espectaculares mansiones que parecen evocar las grandes villas de la Antigua Roma. Lujosas viviendas entre las que destaca Villa Certosa, la fastuosa residencia estival de Silvio Berlusconi en la Costa Esmeralda de la isla de Cerdeña. Un símbolo de poder y lujo para el político italiano, pero también salpicado por sus conflictivas fiestas 'bunga bunga', por las que fue acusado de explotación sexual de menores.
Los cinco hijos del político y empresario estarían a punto de cerrar la venta de esta gran finca en Cerdeña. Un importante paso en la liquidación de las propiedades de Berlusconi, que compró esta gran mansión a finales de los años 80. Originalmente, Villa Certosa era propiedad del empresario televisivo Gianni Onorato, bajo el nombre de Villa Monastero.
Tras la compra de Berlusconi, aunque parezca irónico, Berlusconi mantuvo la inspiración monacal de su nombre. Rebautizada como Villa Certosa (en referencia a los monasterios cartujos), fue completamente remodelada por el arquitecto Gianni Gamondi, hombre de confianza del expresidente de Italia. Una gran obra que tendría como resultado una mansión 4.500 m², con 126 habitaciones, distribuidas en un terreno de 120 hectáreas. A lo que sumar diferentes casas de invitados por toda la propiedad.
La gran mansión de Silvio Berlusconi: Villa Certosa
Una mansión privada, pero también oficial, puesto que en mayo de 2004, un decreto del gobierno italiano definió la villa como la "sede alternativa de máxima seguridad para la protección del presidente del Consejo de Ministros", permitiendo su uso para recibir a jefes de Estado y de Gobierno. Respecto a su decoración, su estilo buscaba ser una reinterpretación del clasicismo mediterráneo, con influencias de la arquitectura romana y griega.
Así, a las paredes blancas se le sumaban techos de tejas rojas, los suelos de terracota, detalles en granito sardo y grandes ventanales para unir el interior y el exterior. Aunque no faltaban detalles más originales como una piscina-cueva marina. Conocida como el 'Muelle 007' (en un guiño, nada sorprendente, al famoso James Bond), se trataba de una piscina decorada con un intrincado mosaico del dios griego del mar, Poseidón.
Una imagen aérea de la finca de Villa Certosa, en Cerdeña. (Gtres)
Además, a través de un pequeño túnel, daba al mar. Lo que la hacía accesible por barco y submarino. A ello se suman otras excentricidades, a lo largo del jardín se podían encontrar piedras megalíticas, un anfiteatro inspirado en los diseños de la Roma Clásica, un volcán artificial, que podía expulsar fuego y humo, un helipuerto privado, 174 plazas de garaje y un búnker subterráneo de grado nuclear.
Ahora, un magnate árabe estaría interesado en Villa Certosa o incluso ya se habría cerrado la operación inmobiliaria, según medios italianos como 'Corriere della Sera' que no pueden confirmar si el proceso está finalizado. Una finca para la que se maneja un precio de venta de unos 500 millones de euros, entre rumores de posible transformación en un hotel de lujo, y a la que siempre ha acompañado la opulencia y la polémica.
La costa italiana está llena de espectaculares mansiones que parecen evocar las grandes villas de la Antigua Roma. Lujosas viviendas entre las que destaca Villa Certosa, la fastuosa residencia estival de Silvio Berlusconi en la Costa Esmeralda de la isla de Cerdeña. Un símbolo de poder y lujo para el político italiano, pero también salpicado por sus conflictivas fiestas 'bunga bunga', por las que fue acusado de explotación sexual de menores.